Pago por la atención a largo plazo

Los cuidados a largo plazo pueden ser caros y, por lo general, se trata de un gasto no cubierto que representa un desembolso.

Medicare, un programa federal para personas mayores de 65 años y aquellos con ciertas minusvalías, por lo general, no paga por los cuidados a largo plazo. Medicaid, un programa federal o estatal conjunto, diseñado para personas que cumplen ciertos requerimientos de ingreso, pudiese ser una opción para adultos con activos limitados o aquellos que casi los han consumido. Sin embargo, quién es elegible para Medicaid y qué servicios cubre varían por estado.

Si no esperas que tus ahorros personales cubran el costo de tus cuidados a largo plazo, es posible financiarlos a través de seguros de atención para tal propósito. A cambio de primas mensuales, las coberturas de seguros de cuidados a largo plazo incluyen residencias para personas mayores y otros servicios de atención a largo plazo.

Las primas por lo general aumentan de acuerdo con la edad de la persona y los beneficios de la cobertura varían mucho. Si estás considerando un seguro para cuidados a largo plazo, verifica la política de cobertura y si ésta cubre cualquier trastorno previo, así como los que pudiesen presentarse después, como la demencia. También verifica si es posible disminuir la cobertura cuando las primas se vuelven muy costosas.

Otras opciones pudieran incluir una hipoteca inversa, donde tú conviertes parte del valor patrimonial de tu casa en efectivo, o la venta de una póliza de seguro de vida por su valor presente (contrato de vida).

Está pendiente de los riesgos y las primas, no obstante. Discute las opciones con un abogado o un contador. También pudieras entrar en contacto con una trabajadora social o la agencia local dedicada al envejecimiento.

Temas a tratar de los cuidados a largo plazo con un ser amado

Si estás buscando opciones de atención a largo plazo para un padre u otro ser amado, inclúyelo en el proceso, tanto como sea posible. Considera estas recomendaciones prácticas:

  • Planea con antelación. No esperes hasta que un ser amado necesite cuidados a largo plazo. Inicia planeando con anticipación, de manera que tengas tiempo para que valoren juntos las opciones.
  • Incluye los cuidados a largo plazo en las conversaciones diarias. Si tu madre menciona un problema para girar el grifo, por ejemplo, pudieses preguntar si usaría la ayuda para bañarse o manejar otros aspectos de los cuidados personales.
  • Escucha las preferencias y preocupaciones de tu ser amado. Si tu ser amado es mentalmente competente, reconoce su derecho de tomar decisiones acerca de los cuidados a largo plazo. Mantente positivo cuando recuerdes a tu ser amado que su seguridad es tu principal preocupación.
  • Explica la necesidad de atención. Deja que tu ser amado se entere por qué piensas que necesita cuidados a largo plazo. ¿Preocupa su seguridad durante las 24 horas? ¿Es difícil transferir a tu ser amado de la casa a un servicio médico? Estos temas pueden ayudarte a guiar la conversación y ayudar a tu ser amado a comprender por qué consideras necesarios los cuidados a largo plazo.
  • Involucra a otros. Si tu ser amado no responde bien a tus esfuerzos por hablar acerca de los cuidados a largo plazo, puede ayudar involucrar a aquellos contactos en los que confíes, como otros seres amados, un clérigo, doctor o abogado.

La idea de dejar la casa o recibir ayuda en ella para las actividades de la vida diaria puede ser molesto. Mientras más opciones conozcas, mejores decisiones puedes tomar al respecto.

March 20, 2015 See more In-depth