Si están considerando tomar dehidroepiandrosterona, obtén la información necesaria. Las investigaciones no necesariamente respaldan las afirmaciones sobre antienvejecimiento de los suplementos.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

La deshidroepiandrosterona se suele promocionar como una terapia contra el envejecimiento y se utiliza como protección contra las enfermedades crónicas, así como para mantener la energía y el desempeño físico. No obstante, la mayoría de las investigaciones no respaldan estas afirmaciones. Esto es lo tienes que saber acerca de la deshidroepiandrosterona.

El cuerpo produce la hormona deshidroepiandrosterona de forma natural en la glándula suprarrenal. A su vez, la deshidroepiandrosterona ayuda a producir otras hormonas, entre ellas, la testosterona y el estrógeno.

Hay una versión sintética de deshidroepiandrosterona disponible en forma de píldora. En los Estados Unidos, se vende como suplemento dietético. Hay estudios que demuestran que el control de calidad de este suplemento es generalmente bajo.

Los niveles de deshidroepiandrosterona llegan a su punto máximo al principio de la edad adulta y luego caen lentamente a medida que envejeces. En teoría, tomar suplementos para mantener los niveles de deshidroepiandrosterona podría enlentecer el proceso de envejecimiento, posiblemente mejorando el bienestar, la función cognitiva y la composición corporal. Pero las investigaciones no han probado que esto sea verdad.

La investigación limitada sugiere que la deshidroepiandrosterona podría mejorar la sequedad vaginal en las mujeres posmenopáusicas, y que los suplementos podrían mejorar la densidad ósea en las personas mayores con niveles bajos de deshidroepiandrosterona. Pero las mejorías en la densidad ósea fueron escasas en comparación con las observadas después del tratamiento con medicamentos aprobados para la osteoporosis. Las investigaciones sobre los efectos de la deshidroepiandrosterona en el bienestar y la composición corporal han arrojado diferentes resultados, y la mayoría de los estudios no indican que la deshidroepiandrosterona tenga un efecto sobre la función cognitiva o el tamaño o la fuerza de los músculos.

Es probable que, con el tiempo, la deshidroepiandrosterona resulte tener beneficios para tratar a las personas con ciertas afecciones diagnosticadas, como insuficiencia suprarrenal y lupus. No obstante, se necesitan más estudios.

La deshidroepiandrosterona es una hormona. Podría aumentar los niveles andrógenos y tener un efecto esteroideo. No se ha establecido la seguridad a largo plazo sobre el uso de deshidroepiandrosterona. Preocupa que el uso como suplemento equivalga a aumentar el riesgo de padecer tipos de cáncer sensibles a las hormonas, como los cánceres de próstata, de mama y de ovario. La Asociación Nacional Atlética Universitaria (National Collegiate Athletic Association) prohibió el uso de deshidroepiandrosterona entre los atletas.

La deshidroepiandrosterona se ha vinculado con lo siguiente:

  • Reducción de los niveles de lipoproteínas de alta densidad (HDL), o colesterol «bueno»
  • Crecimiento indeseado del vello de patrón masculino en las mujeres (hirsutismo)
  • Acné
  • Manía y palpitaciones cardíacas
  • Piel grasa

Los suplementos como la deshidroepiandrosterona también pueden provocar efectos adversos graves cuando se combinan con otros medicamentos de venta libre o con receta.

Los suplementos de deshidroepiandrosterona no tienen beneficios demostrados en adultos mayores y podrían causar efectos secundarios adversos.

Si estás buscando formas de promover un envejecimiento saludable, recuerda que no hay nada que pueda reemplazar un estilo de vida saludable.

Nov. 20, 2018