Preparación para el embarazo cuando tienes diabetes

El embarazo y la diabetes no tienen que suponer una combinación peligrosa. Al prepararte para el embarazo, puedes incrementar las probabilidades de tener un bebé sano. Esta es la manera.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Si tienes diabetes, ya sea tipo 1 o 2, y estás pensando en tener un bebé, quizás te preocupen los posibles riesgos. Para que estés tranquila, empieza a prepararte. Controlar los niveles de glucosa sanguínea y optar por un estilo de vida saludable antes del embarazo es bueno para tu salud y también puede darle al bebé un comienzo más saludable.

Comienza con un control

El primer paso para prepararte para el embarazo es hablar con tu proveedor de atención médica.

Este podría recomendar lo siguiente:

  • Cambiar los medicamentos. Si tomas medicamentos para la diabetes además de la insulina, es posible que debas cambiar a algo que sea más seguro para usar durante el embarazo, o hacer otros cambios en tu plan de tratamiento de la diabetes antes de concebir. Si también tienes presión arterial alta, es posible que debas cambiar tus medicamentos para la presión arterial ya que algunos de ellos no se recomiendan durante el embarazo.
  • Tratamiento de ciertas afecciones. Si tienes presión arterial alta, signos de enfermedad ocular u otras complicaciones de la diabetes que podrían agravarse con el embarazo, es posible que necesites tratamiento antes de quedar embarazada.
  • Consulta a especialistas. Tu proveedor de atención médica podría sugerir que se programen citas previas a la concepción con un obstetra para embarazos de alto riesgo, un educador en diabetes, un dietista certificado u otros especialistas.

Enfocarse en el manejo de la glucosa sanguínea

Controlar la glucosa sanguínea es clave para evitar las complicaciones de la diabetes. Y, cuando te estás preparando para el embarazo, el control de la glucosa sanguínea es más importante que nunca.

Tu proveedor de atención médica te recomendará que alcances un nivel específico de HgbA1C antes del embarazo. A1C es un análisis de sangre que le da a tu médico una idea de tus niveles de glucosa sanguínea durante los últimos dos o tres meses. La American Diabetes Association (Asociación Estadounidense de Diabetes) generalmente recomienda una A1C antes del embarazo del 6,5 %.

El cerebro, la médula espinal, el corazón y otros órganos de tu bebé comienzan a formarse poco después de la concepción, incluso antes de que sepas que estás embarazada. Si tu glucosa sanguínea no está bien controlada durante los primeros días del embarazo, aumentan el riesgo de aborto espontáneo y el riesgo de defectos congénitos para tu bebé, en particular los que afectan el cerebro, la médula espinal y el corazón.

El proveedor de atención médica te ayudará a establecer el rango objetivo de glucosa sanguínea. También evaluará tu plan de tratamiento de la diabetes y considerará cualquier cambio que pueda mejorarlo. El objetivo es mantener tu glucosa sanguínea lo más cerca posible de lo normal.

La tecnología puede ayudar

Deberás controlarte el nivel de glucosa sanguínea varias veces al día. Puedes hacerlo pinchándote el dedo y extrayendo una gota de sangre para realizar la prueba con un medidor de glucosa u optar por una tecnología más moderna. Los monitores de glucosa continuos son dispositivos que rastrean la glucosa sanguínea durante el día; de este modo, puedes conocer ese valor sin tener que pincharte el dedo. Estos dispositivos dependen de un pequeño sensor que se coloca temporalmente debajo de la piel.

Consume una dieta saludable

Tu dieta para la diabetes probablemente ya incluye muchas frutas, verduras y cereales integrales. Puedes comer esos mismos alimentos mientras te preparas para el embarazo. Si tienes problemas para mantener tu nivel de glucosa sanguínea dentro de los límites deseados o si deseas perder peso antes del embarazo, consulta a un dietista certificado. Un dietista puede ayudarte a personalizar tu plan de comidas para satisfacer tus necesidades antes del embarazo.

Tu proveedor de atención de la salud también te recomendará que tomes una vitamina prenatal diaria antes de la concepción para asegurarse de que obtengas suficientes vitaminas, especialmente ácido fólico. El ácido fólico es importante para prevenir los defectos congénitos del tubo neural, como la espina bífida.

Sé activa

La actividad física es otro aspecto importante para vivir bien con la diabetes. Durante tu cita previa a la concepción, obtén la autorización de tu médico para hacer ejercicio. Luego elige actividades que te gusten, como caminar, nadar o andar en bicicleta fija, e inclúyelas en tu rutina diaria.

Intenta realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada por semana, según las pautas del Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos) para ejercicios durante el embarazo. Si no has estado activa por un tiempo, comienza lentamente y aumenta de forma gradual.

Recuerda que la actividad física afecta a la glucosa sanguínea. Controla tu nivel de glucosa sanguínea antes y después de cualquier actividad, especialmente si tomas insulina. Es posible que debas comer un bocadillo antes de hacer ejercicio para evitar una baja en el nivel de glucosa sanguínea. Si utilizas una bomba de insulina, es posible que debas ajustar la tasa basal para el ejercicio.

La paciencia da sus resultados

Hasta que tu proveedor de atención de la salud te dé luz verde para el embarazo, recuerda usar un método confiable de control de la natalidad. Un embarazo saludable vale la pena esperar.

Dec. 14, 2019 See more In-depth