Contar los pasos con un seguidor de actividad puede motivarte a seguir caminando. A continuación, te indicamos qué debes buscar en un seguidor de actividad y cómo fijar tus metas de ejercicio.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Caminar es una excelente manera de mejorar el estado físico. ¿Pero estás haciendo lo suficiente para ver resultados? Usar dispositivos y aplicaciones de seguimiento de la actividad puede ayudarte a establecer y alcanzar tus objetivos de acondicionamiento físico. Aprende cómo estas herramientas te pueden ayudar a comenzar a alcanzar tus objetivos.

Los rastreadores de actividad, también conocidos como monitores de actividad o rastreadores de aptitud física, son el equivalente moderno de los podómetros. Pero hacen más que contar pasos.

Los rastreadores de actividad pueden determinar la distancia que has recorrido y el tipo de movimiento estabas haciendo, como caminar o trotar. Y muchos miden la calidad y duración del sueño, calculan la ingesta de calorías y la cantidad de calorías quemadas, controlan el ritmo cardíaco y sirven como despertadores o relojes.

Algunos muestran tu progreso en tiempo real; todos pueden mostrarlo más tarde en un teléfono inteligente, tableta o computadora. Incluso pueden proporcionar apoyo social a través de aplicaciones o sitios web. Y los rastreadores de actividad pueden ayudar a establecer objetivos dando pistas y recompensas para fomentar comportamientos saludables.

Muchos rastreadores de actividad están hechos para usarse en la muñeca, como un reloj o un brazalete, aunque algunos pueden engancharse a la ropa. La mayoría se puede llevar durante 24 horas. Aunque no son totalmente exactos, en general son bastante precisos y pueden proporcionar cierta información útil sobre la actividad.

¿Cómo sabes qué tipo de seguidor de actividad debes comprar? Lee las siguientes características para averiguar qué dispositivo será el más adecuado para tus necesidades e intereses.

  • Facilidad de uso. Aunque algunos seguidores de actividad presentan más funciones y requieren una mayor configuración que otros, la mayoría son bastante sencillos de usar. Después de instalar el dispositivo, solo tienes que atarlo en tu muñeca y listo.
  • Extras. La cantidad de información que deseas recopilar puede influir en tu elección de dispositivo. La mayoría de los seguidores de actividad calculan el tiempo que pasas en una actividad, la distancia recorrida e incluso el número de calorías que quemas mientras estás activo. Algunos seguidores de actividad también pueden controlar el ritmo cardíaco. Muchos seguidores de actividad te permiten cargar tus datos en computadoras o aplicaciones para que puedas seguir tu progreso electrónicamente.

    Puede que prefieras un cierto estilo de dispositivo, y hay una gran variedad de estilos disponibles. Algunos dispositivos tienen una duración de batería más reducida que otros. Además, si te gusta nadar y quieres usar el seguidor de actividad debajo del agua, deberás conseguir un dispositivo que sea sumergible.

  • Precisión. En general, la mayoría de los seguidores de actividad son precisos y fiables en cuanto al recuento de los pasos básicos.
  • Pantalla. Busca un dispositivo con una pantalla que puedas leer con diferentes tipos de iluminación, especialmente si lo vas a usar tanto en interiores como en exteriores.
  • Precio. El costo de los seguidores de actividad depende de la cantidad de funciones que ofrecen. Los seguidores de actividad vienen en una amplia gama de precios.

Alrededor del 70 % de los adultos estadounidenses no realizan la cantidad recomendada de actividad física general. Para la mayoría de los adultos sanos, el Department of Health and Human Services (Departamento de Salud y Servicios Humanos) recomienda realizar al menos 150 minutos de actividad aeróbica moderada o 75 minutos de actividad aeróbica intensa a la semana, o una combinación de actividad moderada e intensa.

En general, trata de hacer unos 30 minutos de actividad aeróbica la mayoría de los días de la semana. Esto debe ser en un nivel moderado, como una caminata rápida. Para obtener aún más beneficios, trata de hacer unos 60 minutos de actividad aeróbica la mayoría de los días de la semana. Intenta incorporar ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos veces por semana.

Si aún no estás en ese nivel de actividad, tenlo en cuenta al pensar en tus metas a largo plazo. Y ten en cuenta que cualquier cantidad de actividad es mejor que ninguna.

Los seguidores de actividad proporcionan información inmediata sobre el nivel de actividad. Por lo tanto, pueden servir como un fuerte motivador para mantenerte en movimiento. Y pueden ayudarte a seguir tu progreso a lo largo del tiempo.

Estos son algunos consejos para integrar estas herramientas en tu rutina de actividades:

  • Establece un valor de referencia. Cuando tengas tu primer seguidor, llévalo puesto durante el día por una semana mientras realizas tus actividades de rutina en casa o en el trabajo. Suma la cantidad total de pasos para cada día y luego divide ese total por siete. Esto te dará una cantidad de pasos como valor de referencia, o promedio, que puede servir como punto de partida para las metas de los pasos que establezcas.
  • Establece metas a corto plazo. Una vez que sepas cuántos pasos sueles dar en un día promedio, puedes establecer algunas metas de actividades a corto plazo. Por ejemplo, digamos que normalmente das unos 2000 pasos por día durante tu rutina normal.

    Establece una meta a corto plazo de agregar unos 1000 pasos por día durante dos semanas incorporando un programa de caminatas planificado en tu cronograma. Puedes hacerlo todo de una vez o dividir la caminata en períodos breves para que se adapte a tu cronograma. Cuando alcances una meta a corto plazo, añade una nueva.

  • Establece metas a largo plazo. Piensa en tus metas generales de ejercicio y actividades físicas. Tus metas a corto plazo son la base de estas metas a largo plazo. Una meta a largo plazo puede ser caminar 10.000 pasos por día, o alrededor de 5 millas (8 kilómetros), varias veces a la semana como parte de tu nueva rutina diaria. O podría ser caminar a paso ligero durante 30 minutos, cinco días a la semana. También puedes establecer la meta de caminar más rápido a medida que mejore tu nivel de estado físico.
  • Lleva un seguimiento del progreso. Para saber cómo lo estás haciendo, controla tu progreso a lo largo del tiempo. El seguidor puede o no tener una función de memoria para contar los pasos semanal o mensualmente.

    Puedes elegir usar esa función o registrar tus pasos de otro modo. También puedes guardar la información electrónicamente en una computadora o un dispositivo móvil. El seguimiento de cuánto avanzas puede ayudarte a ver si estás alcanzando tus metas y cuándo puede ser el momento de establecer nuevas.

Si tienes problemas de salud, si has estado inactivo o si tienes mucho sobrepeso, asegúrate de hablar con el médico antes de comenzar un programa de entrenamiento. El médico puede ayudarte a establecer objetivos realistas en función de tu nivel de estado físico y de los problemas de salud que puedas tener.

Cualesquiera sean los objetivos de entrenamiento, ve un paso a la vez. Y disfruta de la sensación de saber que estás en el camino de un mejor estado físico y de salud.

Jan. 25, 2020