Manejo del duelo: afrontar las emociones dolorosas

Los oncólogos de Mayo Clinic ofrecen su conocimiento personal y profesional sobre el proceso de luto después de la muerte de un ser querido.

By Edward T. Creagan, M.D.

Estar de luto por la pérdida de un ser querido es un desafío sin igual. ¿Cómo puedes sobrellevar la pérdida y sanar tus heridas emocionales? ¿Cómo puedes imaginar una vida sin esa persona y, a la vez, honrar los momentos que compartieron?

Enfrentar las emociones inesperadas del duelo

Como oncólogo, todos los días veo morir y luchar contra la muerte a personas que padecen cáncer. Todos los días, también veo a familias que luchan contra el inevitable final de la vida —familias que no están preparadas para la avalancha de emociones que sobrevienen cuando llega el momento final, aunque supieran que la muerte era inminente.

Sé lo difícil y devastadoras que pueden ser las crudas e intensas emociones del duelo porque me pasó a mí.

Hace casi 30 años, salí a correr en una helada mañana de invierno. Cuando regresé a mi casa, mi hijo Ed, que por entonces tenía 18 años, me dio la noticia con compasión: mi madre había muerto. A pesar de que mi madre había luchado contra el cáncer mamario y el alcoholismo, la noticia se sintió como un golpe directo al abdomen. Sentí que se esfumaba toda la vitalidad que tenía. Tuve que usar toda mi energía para no desplomarme en el suelo. A medida que las horas se transformaron en días, tomar decisiones se volvió agotador, incluso físicamente doloroso. Nuestra familia no estaba para nada preparada para los sentimientos de confusión y desorganización posteriores a la noticia.

Cómo facilitar el proceso de recuperación de un duelo

A pesar del dolor que me causó la muerte de mi madre, esta circunstancia me aportó una nueva perspectiva para afrontar el duelo. Aunque no existen soluciones rápidas que calmen la angustia que provoca la muerte de un ser querido, aprendí que se pueden tomar medidas que faciliten hacer frente al sufrimiento. Estas son mis sugerencias:

  • Comprende que es normal sentir aflicción. La aflicción, que va acompañada de dolor intenso, tristeza, incredulidad, ira o culpa, es la respuesta normal y esperable a la muerte. Se refleja en las lágrimas, en el entumecimiento y el cansancio físico, la avalancha de recuerdos y la añoranza de la persona que perdiste. También es normal que te sorprenda la intensidad de tu aflicción.
  • Permítete estar de duelo. El duelo es la expresión visible o pública de la aflicción, una manera de compartirla con otras personas que también están de luto o que desean ofrecerte su apoyo. Los rituales religiosos, las tradiciones culturales y las creencias personales a menudo dan forma a nuestro duelo. Cualquiera sea la apariencia que tome, el duelo es un proceso crítico que puede ayudar a atenuar la intensidad de la aflicción y a adaptarse a la pérdida.
  • Recurre a otras personas para recibir apoyo. No es poco frecuente sentirse solo en el dolor o querer eludir a otras personas. Sin embargo, el apoyo de los familiares, los amigos o un consejero espiritual a menudo es fundamental para superar la aflicción profunda e inmediata después de una muerte. Hazles saber que necesitas que alguien te escuche y acepta su ofrecimiento de hacerte compañía.
  • Cuídate. Con frecuencia, la aflicción provoca alteraciones del sueño, pérdida del apetito y falta de interés por las labores diarias; todos factores que pueden repercutir en la salud y el bienestar. Ten presentes tu salud y tus hábitos diarios. Intenta dormir lo suficiente, aliméntate de manera saludable y practica ejercicios con regularidad. Compartir tus comidas o rutinas de actividad física con un amigo puede mantenerte motivado. Considera hacerte un control médico para asegurarte de que tu salud no decaiga, especialmente si tienes alguna afección.
  • No tomes decisiones importantes durante el luto. La aflicción puede obnubilar tu capacidad para tomar buenas decisiones. Si es posible, aplaza las grandes decisiones, como mudarte, cambiar de trabajo o hacer cambios económicos importantes. Si debes tomar decisiones inmediatas, pide la opinión de un familiar o un amigo de confianza.
  • Recuerda que la aflicción es impredecible. La aflicción no tiene un curso ni un ritmo predecibles. La aflicción abrumadora que le sucede a tu pérdida se parecerá más un ciclo de dolor. Con el paso del tiempo, es probable que la aflicción se vaya apagando, o que te parezca menos constante, como si fuera quedando en el trasfondo de tus emociones. Sin embargo, mucho tiempo después de una muerte, puede tomarte por sorpresa un momento de profunda aflicción, por ejemplo, en el aniversario de la muerte, durante las vacaciones o en la fecha del cumpleaños de tu ser querido.

Estar de luto es un proceso. Tu duelo no será igual al de otras personas; dependerá de tu personalidad, de tu relación con la persona que perdiste e incluso de las circunstancias en las que se produjo la muerte. La aceptación de la pérdida, los recuerdos del ser querido y la tristeza se convertirán progresivamente en parte integrante de cómo te ves a ti mismo como persona íntegra.

Nov. 20, 2018 See more In-depth