Ejercicio y opioides: qué saber antes de hacer ejercicio

Los medicamentos opioides pueden dificultar el ejercicio seguro. Aprende a mantenerte seguro si mantienes tu actividad física mientras tomas opioides.

Ya terminaste de trabajar y estás listo para tu paseo nocturno en bicicleta. Sin embargo, te ha estado doliendo la espalda y recientemente comenzaste a tomar un medicamento con opioides para el dolor. ¿Deberías andar en bicicleta?

El ejercicio puede desempeñar un papel importante en el control del dolor y en la mejora del estado de ánimo, lo que puede disminuir tus sensaciones de dolor. Y los beneficios de la actividad regular (mejor salud del corazón, huesos más fuertes, más flexibilidad y mejor equilibrio) son importantes para mantenerte sano. Así que cuando recibes tratamiento por un dolor crónico, puede ser tentador mantener tu rutina de ejercicios.

Sin embargo, si estás tomando opioides para controlar el dolor, lo mejor sería adaptar tu rutina. Los opioides provocan cambios en las funciones del corazón, los pulmones y los huesos que pueden afectar tu capacidad para mantenerte activo:

  • Cambios en el ritmo y la frecuencia cardíaca. Algunas personas descubren que tienen latidos más lentos o irregulares cuando toman medicamentos opioides. Estos cambios pueden hacer que sea más difícil, menos cómodo o más peligroso hacer ejercicio mientras se toman opioides.
  • Problemas respiratorios. Los medicamentos opioides reprimen la capacidad para toser. Si tienes alergias o te molesta la secreción de los senos paranasales durante la actividad física, podrías sentir más congestión en el pecho porque el cuerpo es menos capaz de toser la materia de los pulmones y la garganta.
  • Disminución de la resistencia. Los opioides disminuyen la respiración y la frecuencia cardíaca (bradicardia). Cuando respiras menos, ingresa menos oxígeno, lo que genera que tus músculos tengan menos oxígeno. En consecuencia, es posible que notes que te cansas más rápidamente o que no puedes hacer tanto ejercicio como solías.
  • Osteoporosis y fracturas de huesos. Tomar opioides puede reducir el desarrollo óseo y, con el tiempo, los huesos se vuelvan más delgados (osteoporosis). Cuando esto sucede, es más probable que se te rompa un hueso, especialmente si realizas actividades de impacto, como correr.
  • Más caídas. Las personas que toman opioides se caen con mayor frecuencia que las que toman otros tipos de analgésicos. Si tienes problemas de equilibrio o desgaste muscular debido a otras afecciones médicas, es más probable que te caigas si tomas opioides mientras haces ejercicio.

Lo siguiente también afecta la digestión y las emociones:

  • Estreñimiento. Los opioides reducen la contracción de los músculos que empujan los alimentos a través del colon. Incluso después de tomarlos por un período breve, te podrías sentir incómodo haciendo ejercicio.
  • Náuseas. Algunas personas sienten náuseas al tomar opioides, aunque los tomen con la comida. Las actividades que requieren un esfuerzo extenuante, como correr, pueden resultar molestas o imposibles mientras se sienten náuseas.
  • Cambios en las emociones. Los opioides afectan la forma en que se sienten muchas emociones humanas básicas. Si los tomas con regularidad, puede que notes cambios en cuánto disfrutas de la actividad, en tu motivación para hacer ejercicio y en los sentimientos relacionados.

Si tú y tu médico deciden que los opioides son adecuados para tu dolor, y tú quieres mantenerte activo, puedes tomar medidas para minimizar el riesgo de sufrir lesiones al hacer ejercicio.

  • Actividades de sustitución que requieren menos esfuerzo. Caminar por un lugar llano y bien iluminado es más seguro que correr.
  • Elige actividades que tengan un menor impacto. Las clases de ejercicio en aguas poco profundas podrían ser una alternativa a las clases aeróbicas u otras clases de acondicionamiento físico en tierra.
  • Usa máquinas de ejercicio. Una bicicleta fija ofrece más estabilidad y requiere menos equilibrio que andar en bicicleta en la calle.
  • Reduce el tiempo de entrenamiento. Reducir una hora de entrenamiento a 30 o 40 minutos te cansará menos y reducirá el riesgo de caídas.
May 05, 2020 See more In-depth