Rivalidad entre hermanos: cómo ayudar a tus hijos a llevarse bien

Escuchar que tus hijos pelean entre sí puede ser frustrante. A continuación, te ofrecemos ayuda para reducir los conflictos entre tus hijos.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Si tienes hijos, sabes que puede ser difícil mantener la tranquilidad en el hogar.

De un minuto a otro, tus hijos pasan de llevarse bien a estar enfrentados. Saber cuándo y cómo intervenir puede marcar la diferencia con respecto a la manera en la que tus hijos se relacionan. Descubre qué puedes hacer para controlar la rivalidad entre hermanos.

¿Cuál es la causa de la rivalidad entre hermanos?

Por lo general, la rivalidad entre hermanos surge a medida que los hermanos compiten por el amor y el respeto de los padres. Los signos de rivalidad entre hermanos son los golpes, los insultos, las peleas y el comportamiento inmaduro. Los niveles moderados de rivalidad entre hermanos son un signo saludable de que cada niño puede expresar sus necesidades o deseos.

¿Qué factores pueden afectar las relaciones entre hermanos?

Aunque la rivalidad entre hermanos es una parte natural del crecimiento, hay muchos factores que pueden afectar la relación entre tus hijos, como la edad, el sexo y la personalidad, el tamaño de la familia, si es una familia ensamblada y la posición que cada niño ocupa en ella. Por ejemplo:

  • Es posible que los niños de edades similares peleen más que los niños que se llevan más años de diferencia.
  • Es posible que los niños del mismo sexo compartan más intereses similares, pero también es más probable que compitan entre ellos.
  • Los niños del medio —que, posiblemente, no reciban los mismos privilegios ni atención que el niño mayor o el menor de la familia— pueden simular sentirse más seguros.
  • Los niños cuyos padres están divorciados pueden sentir la necesidad de competir por la atención del padre con el que viven, especialmente si los hermanastros viven en el mismo hogar.

Es probable que, a medida que los niños crezcan, cambie su forma de interactuar. Mientras que los niños más pequeños tienden a pelear físicamente, los niños mayores son más propensos a tener peleas verbales. Por lo general, la competencia entre hermanos alcanza su punto máximo entre los 10 y los 15 años. Sin embargo, a veces, la rivalidad entre hermanos puede continuar hasta la adultez.

¿Qué medidas pueden tomar los padres para mejorar las relaciones entre hermanos?

Todos los hermanos están destinados a pelearse, molestarse y acusarse en algún momento de sus vidas. Toma las medidas necesarias para fomentar las relaciones saludables entre hermanos:

  • Respeta las necesidades específicas de cada hijo. Tratar a los hijos de la misma manera no siempre funciona. En lugar de eso, concéntrate en cubrir las necesidades particulares que cada uno de ellos tenga. Por ejemplo, en lugar de regalarles a tus hijos las mismas cosas para evitar un conflicto, trata de comprarles regalos diferentes que reflejen sus intereses individuales. En lugar de inscribir a todos tus hijos en clases de piano o fútbol, pregúntales qué prefieren ellos.
  • Evita las comparaciones. Comparar las habilidades de los niños puede hacerlos sentir mal e inseguros. Evita marcar las diferencias que hay entre los niños frente a ellos. A la hora de elogiar a uno de tus hijos, describe la acción que tuvo o el logro que alcanzó, en vez de compararlo con la forma en que sus hermanos lo hacen.
  • Establece reglas básicas. Asegúrate de que tus hijos comprendan qué consideras un comportamiento aceptable y qué no a la hora de relacionarse entre ellos, como así también cuáles son las consecuencias que tiene la mala conducta. Por ejemplo, disuade a tus hijos de criticar y corregirse unos a otros.
  • No te metas en las peleas. Alienta a tus hijos a conversar sobre las diferencias que hay que entre ellos. Si bien es posible que necesites ayudar a los niños más pequeños a resolver los problemas, puedes adoptar una postura neutral con respecto a la disputa. Evita disciplinar a tus hijos frente a otras personas, ya que eso puede avergonzarlos o hacerlos sentir incómodos. Siempre que sea posible, habla con tu hijo a solas sobre su comportamiento. Además, evita utilizar sobrenombres que podrían prolongar la rivalidad entre hermanos, y evita culpar siempre al mismo niño por las peleas entre ellos.
  • Anticípate a los problemas. Si tus hijos no pueden resolver un problema ellos solos o si pelean todo el tiempo por las mismas cosas, ayúdalos a encontrar una solución. Por ejemplo, si tienes hijos pequeños que tienen dificultades para compartir, aliéntalos a que jueguen cada uno con sus juguetes u organiza actividades que no requieran demasiada cooperación, como escuchar música o jugar a las escondidas. Si tus hijos se pelean por usar los aparatos electrónicos, ayúdalos a organizar un cronograma semanal. Explícale las consecuencias de no cumplir ese cronograma.
  • Escucha a tus hijos. Tener hermanos puede ser frustrante. Permítele a tus hijos que se desahoguen y expresen los sentimientos negativos que sus hermanos les producen. Reconoce sus sentimientos. Si tienen hermanos, comparte las historias de conflictos que tenías con ellos en tu infancia. Mantener tu sentido del humor también podría ser útil. Considera organizar reuniones familiares periódicamente para que tus hijos tengan la posibilidad de hablar y solucionar las cuestiones que existan entre hermanos. Cenar en familia también es una posibilidad para hablar y escucharse entre todos.
  • Fomenta el buen comportamiento. Cuando veas que tus hijos están jugando bien y trabajan en equipo, felicítalos.
  • Muestra el amor que sientes. Pasa tiempo a solas con cada uno de tus hijos. Realiza actividades especiales con cada niño, actividades que reflejen sus intereses. Recuérdales a tus hijos que estás para ayudarlos y que ellos pueden hablar sobre cualquier tema contigo.

¿Los hermanos mellizos, trillizos o más tienen problemas especiales entre ellos?

La rivalidad entre hermanos no suele ser un problema para los mellizos, trillizos o más. Si bien los hermanos mellizos, trillizos o más pueden competir entre ellos, por lo general, también son dependientes entre sí y entablan una relación estrecha en sus primeros años de vida.

Sin embargo, pueden tener problemas para mantener su individualidad. A menudo, se trata a los mellizos como una unidad, en lugar de tratarlos como a dos niños con personalidades individuales. Puede ser tentador vestirlos de forma similar o regalarles los mismos juguetes. Si tienes mellizos, trillizos o más, presta atención a sus distintas necesidades y promueve la individualidad.

Si hay otros niños en una familia con mellizos, trillizos o más, pueden sentirse excluidos o celosos al no ser parte de esa relación única. Si tienes mellizos, trillizos o más, y otros hijos, dedica un tiempo especial para estar con cada uno de ellos. Además, alienta a los hermanos mellizos, trillizos o más a jugar separados con otros niños. La capacidad para estar separados los beneficiará al crecer.

Recuerda que todos los hermanos pelean o discuten. La rivalidad entre hermanos es normal. Sin embargo, al tratar a tus hijos como personas individuales, escucharlos y darles la oportunidad de resolver sus problemas, sentarás las bases para que entablen una relación de hermanos sólida.

Nov. 20, 2018 See more In-depth