Un nuevo hermano puede tener una repercusión importante en tu familia. Comprende cómo preparar a tu hijo mayor, presentar al nuevo bebé y fomentar un vínculo saludable entre hermanos.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Llevar a un recién nacido a casa es un poco diferente la segunda vez que lo haces. Con tu primer hijo, te enfocabas en descubrir cómo cuidar a un bebé. Con el segundo bebé, probablemente te preguntes cómo reaccionará tu hijo mayor a tener un nuevo hermano (y cómo satisfarás las necesidades de ambos). Aquí te brindamos ayuda para que te adaptes.

Comienza por hablar con tu hijo mayor acerca de la llegada de su nuevo hermano. Explícale con palabras adecuadas para su edad cómo crece el bebé, y pídele ayuda para preparar la habitación del bebé. Inscríbete en una clase para hermanos del hospital preparada para que hijos y padres aprendan juntos qué significa convertirse en un nuevo hermano.

Explícale a tu hijo mayor que el bebé comerá, dormirá y llorará la mayor parte del tiempo. Al principio, no podrá ser un compañero de juegos.

Si es necesario que tu hijo se cambie de habitación o deje la cuna para hacer espacio para el nuevo bebé, hazlo antes de que nazca el bebé. Esto le dará la posibilidad de acostumbrarse a la nueva organización antes de afrontar la llegada del bebé. Trata de que tu hijo mayor aprenda a ir al baño antes de que nazca el bebé, o espera unos meses después de la llegada del bebé al hogar para comenzar con el proceso.

Organiza el cuidado de tu hijo mayor durante el tiempo que estarás en el hospital o el centro de maternidad, y hazle saber a tu hijo que te irás por poco tiempo y que regresarás. Si es posible, coordina algún momento para que tu hijo visite el hospital o el centro de maternidad con anticipación para que no le resulte tan misterioso.

Cuando nazca el nuevo bebé, pídele a algún familiar o amigo que lleve a tu hijo al hospital o centro de maternidad para realizar una breve visita. Deja que otro ser querido sostenga al bebé durante un rato para que ambos padres puedan darle muchos abrazos al hijo mayor.

Considera darle a tu hijo mayor un regalo que le obsequie el bebé, como una camiseta que diga hermano mayor o hermana mayor. Cuando estés en tu hogar, lleva a tu hijo mayor a un lugar especial, como su plaza favorita, para festejar la llegada del nuevo bebé.

La edad y el desarrollo de tu hijo mayor afectarán la manera en la que reaccione a su nuevo hermano. Aunque por lo general los niños mayores están ansiosos por tener un nuevo hermano, los niños menores podrían sentirse confundidos o molestos. Considera los siguientes consejos para ayudar a tu hijo a adaptarse a la nueva situación.

  • Niños menores de 2 años. Es probable que los niños pequeños no entiendan aún lo que significa tener un nuevo hermano. Habla con tu hijo acerca del nuevo integrante de la familia. Miren libros con imágenes de bebés y familias.
  • Niños de 2 a 4 años. Los niños a esta edad todavía están bastante unidos a sus padres y podrían sentirse celosos al compartir su atención con un recién nacido. Explícale que el bebé necesitará mucha atención y alienta la participación de tu hijo mayor al llevarlo a hacer las compras de artículos para bebé. Léele a tu hijo mayor sobre bebés, hermanos y hermanas. Dale a tu hijo mayor un muñeco para que él o ella también tenga a alguien a su cargo. Miren juntos fotografías de tu hijo mayor de cuando era bebé y cuéntale la historia de su nacimiento.
  • Niños de edad escolar. Los niños mayores podrían sentirse celosos de toda la atención que recibe el nuevo bebé. Habla con tu hijo mayor acerca de las necesidades del bebé recién nacido. Remarca las ventajas de ser mayor, como ir a la cama más tarde. Puedes exhibir dibujos de tu hijo mayor en la habitación del bebé o pedirle a tu hijo mayor que te ayude a cuidar al bebé.

Independientemente de la edad de tu hijo mayor, asegúrate de que reciba atención individual cuando llegue el nuevo bebé. Si tomas fotografías o videos, incluye a tu hijo mayor. Toma fotografías y videos de él solo o ella sola también. Considera tener a mano algunos regalos pequeños para darle a tu hijo mayor en caso de que una visita traiga regalos para el nuevo bebé.

Tu hijo mayor podría romper las reglas para tratar de llamar la atención, incluso si eso significa recibir un castigo. Para ponerle fin a este comportamiento, felicita a tu hijo mayor cuando se porta bien. Si sospechas que tu hijo se porta mal para llamar la atención, considera ignorar el comportamiento. Esto podría incentivar a tu hijo a buscar una manera más positiva de llamar tu atención. Habla con tu hijo mayor. Pregúntale cómo se siente de tener un nuevo hermano. Escucha.

Ten en cuenta que los niños a veces manifiestan regresión o actúan como si fuesen más chicos después de la llegada de un nuevo bebé, por ejemplo, tienen accidentes de control de esfínteres o quieren usar un biberón. Estas son reacciones normales ante el estrés de tener un nuevo hermano, que requieren tolerancia en lugar de castigo. Durante los episodios regresivos, brinda amor y seguridad a tu hijo mayor.

En ocasiones, los hijos mayores (estresados por los cambios que suceden a su alrededor) descargan su frustración en el nuevo bebé. Si tu hijo mayor intenta dañar al bebé, es momento de hablar acerca del comportamiento adecuado. Además, préstale más atención a tu hijo mayor e inclúyelo en las actividades que involucren al bebé, como cantarle, bañarlo o cambiarle los pañales. Felicita a tu hijo mayor cuando trate con cariño al nuevo bebé.

Incluso si parece que tus hijos se llevan bien, es fundamental supervisarlos. No dejes al recién nacido solo con un hermano o con otro ser querido menor de 12 años.

Si planeas amamantar a tu bebé recién nacido, es posible que te preguntes cómo reaccionará tu hijo mayor o cómo mantener a tu hijo mayor ocupado mientras amamantes. Es posible que tu hijo mayor esté encima de ti la primera vez que te vea amamantando. Explícale lo que estás haciendo y responde cualquier pregunta que tenga. Si amamantaste a tu hijo más grande, explícale que también hiciste lo mismo con él o ella.

Considera crear una rutina de amamantamiento que incluya a tu hijo mayor. Puede tener un papel especial, como ayudarte con el cambio de pañal antes de alimentarlo o traerte una almohada. Para mantener a tu hijo entretenido mientras amamantas, organiza juguetes especiales o un libro de actividades por adelantado. Pon música o libros para niños en versión de audio. Invita a tu hijo mayor a acurrucarse contigo mientras amamantas. Si tu hijo mayor pregunta si puede amamantar, la decisión es tuya. La mayoría de los niños mayores creen que la experiencia es algo extraña y pierden interés.

Si tu bebé recién nacido tiene problemas de salud, explica a tu otro hijo que su hermanito está enfermo, y que a ti te preocupa eso. Si el bebé necesita permanecer internado en el hospital después del nacimiento, consulta acerca de la política de visitas de los hermanos. También puedes sacarle fotos al bebé y mostrárselas a su hermano mayor.

Recuerda que si no hablas con tu hijo mayor acerca del estado del bebé, es posible que perciba que algo está mal. En lugar de ocultarle la situación, dale algo de información sobre lo que ocurre y muéstrale que estás allí si te necesita.

Si tienes bebés múltiples, el tiempo que demandan es aún mayor para los padres. Los bebés múltiples también atraen la atención de la familia, los amigos y aún de extraños. Un hermano mayor podría sentirse dejado de lado o celoso.

Tu hijo mayor necesitará tiempo especial solo contigo. También puedes considerar darle a tu hijo mayor “recompensas dobles” por ayudar a cuidar los bebés.

Si tienes niños mayores cuando adoptas un bebé, tendrás que responder distintas preguntas sobre bebés y familias. Los libros sobre adopción adecuados para la edad pueden ayudarte a hablar sobre cómo funciona el proceso de adopción y sobre cómo tu hijo mayor será un hermano.

El momento impredecible de la asignación de una adopción puede ser difícil para tus otros hijos. En ocasiones, la espera de la adopción es bastante larga, pero la asignación puede suceder rápidamente. La posibilidad de que esta situación de esperas y apurarse hace que la transición a ser un hermano sea estresante.

Si el hijo adoptado no es un bebé, la transición hacia la relación de hermanos sucede a otro ritmo. Tus otros hijos presentarán problemas para compartir, no solo a ti, sino también juguetes y espacios. También podría ser difícil para los niños entender la cantidad de tiempo y atención que necesita un hermano adoptado al comienzo, aún si el niño adoptado parece tener la “edad suficiente”.

Un nuevo hermano sin dudas cambiará tu familia. A medida que tu hijo mayor se adapta, hazle saber que lo amas. Explícale que ahora tiene una función importante que debe cumplir también, la de hermano mayor o hermana mayor.

Nov. 20, 2018