Ayudar a los niños a sobrellevar una situación: consejos para hablar sobre una tragedia

Luego de una tragedia, puedes sentirte desamparado, pero tu hijo necesita de tu apoyo. A continuación se presentan algunas cosas que puedes decirle.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Cuando ocurre una tragedia, como un desastre natural, un fusilamiento masivo o un ataque terrorista, puede ser difícil hablar con tu hijo sobre lo que sucedió. ¿Cómo se lo explicas? ¿Cuánto entenderá? Descubre cómo iniciar la conversación y lo que puedes hacer para ayudar a tu hijo a enfrentar la situación.

¿Cómo inicio una conversación sobre una tragedia con mi hijo?

Tómate tiempo para pensar qué es lo que quieres decir. De ser posible, elige un momento en el que sea más probable que tu hijo quiera hablar, como antes de la cena. Pregúntale a tu hijo qué es lo que ya sabe sobre la tragedia y qué preguntas o inquietudes tiene. Deja que las respuestas de tu hijo guíen la conversación.

¿Cómo le explico la tragedia a mi hijo?

Dile la verdad. Concéntrate en la información básica y evita compartir detalles innecesarios. No exageres ni especules acerca de lo que podría pasar. Evita insistir en la magnitud o el alcance de la tragedia.

Escucha atentamente a tu hijo para detectar información errónea, ideas equivocadas y miedos ocultos. Proporciona información precisa. Expresa tus propios pensamientos y recuérdale a tu hijo que estás allí si te necesita. Asegúrale a tu hijo que lo que sucedió no es su culpa.

La edad de tu hijo afectará la manera en que procese la información sobre la tragedia. Ten en cuenta los siguientes consejos:

  • Niños en edad preescolar. Agáchate al nivel de los ojos de tu hijo. Habla con voz tranquila y suave, y usa palabras que tu hijo entienda. Explícale lo que ocurrió y cómo puede afectarlo. Por ejemplo, después de una tormenta fuerte, puedes decirle que un árbol se cayó encima de los cables eléctricos y que, ahora, las luces no funcionan. Comparte las medidas que se están tomando para proteger a tu hijo y abrázalo.
  • Niños en edad de educación primaria y principios de la educación media. Los niños de este rango de edades podrían tener más preguntas acerca de si están verdaderamente protegidos. Es posible que necesiten ayuda para separar la fantasía de la realidad.
  • Niños en edad de educación media superior y secundaria. Los niños mayores querrán más información acerca de la tragedia y de los esfuerzos de recuperación. Es más probable que tengan opiniones sólidas acerca de las causas, así como sugerencias acerca de cómo prevenir tragedias en el futuro y deseos de ayudar a los afectados.

¿Cómo podría reaccionar mi hijo?

Después de un suceso trágico, tu hijo podría presentar diversas emociones, como miedo, conmoción, ira, ansiedad y aflicción. La edad de tu hijo afectará la manera en que maneje el estrés de la tragedia. Por ejemplo:

  • Niños en edad preescolar. Los niños de esta edad podrían tener problemas para adaptarse a los cambios o las pérdidas. Podrían volverse dependientes o imitar tus emociones. Algunos niños incluso pueden volver a mojar la cama o succionarse el pulgar. Evita criticar a tu hijo por estos tipos de comportamiento.
  • Niños en edad de educación primaria y principios de la educación media. Los niños de esta edad podrían tener pesadillas u otros problemas para dormir. Es probable que tengan miedo de ir a la escuela, problemas para prestar atención en clase o que se tornen agresivos sin motivo aparente.
  • Niños en edad de educación media superior y secundaria. Los niños mayores podrían negar su disgusto. Algunos niños podrían quejarse de malestares y dolores musculares debido a que no pueden identificar lo que realmente les molesta. Otros, pueden iniciar discusiones o resistirse a la autoridad.

Estas reacciones son normales. Sin embargo, si tu hijo continúa demostrando estos comportamientos durante más de dos a cuatro semanas, es posible que necesite más ayuda para afrontar la situación. Si tu hijo experimentó un trauma en el pasado, recuerda que podría correr un mayor riesgo de tener una reacción grave. Si te preocupa la reacción de tu hijo, habla con un proveedor de atención de la salud mental.

¿Qué puedo hacer para ayudar a mi hijo a sobrellevar la situación?

Puedes adoptar medidas para ayudar a tu hijo a procesar lo que sucedió. Por ejemplo:

  • Mantente tranquilo. Tu hijo te observará en busca de señales de cómo reaccionar. No está mal que los niños vean a los adultos tristes o llorando, pero considera disculparte si estás sintiendo emociones intensas.
  • Reafirma la sensación de seguridad de tu hijo. Señala factores que garanticen la seguridad inmediata de tu hijo y de la comunidad. Considera repasar los planes de tu familia de responder ante situaciones de crisis.
  • Limita la exposición a los medios. No permitas que los niños pequeños vean o escuchen, de manera reiterada, la cobertura de una tragedia. Aunque tu hijo pequeño esté concentrado en su juego, probablemente esté atento a lo que estás mirando, y podría sentirse confundido o alterado. Los niños más grandes pueden querer informarse sobre una tragedia leyendo o mirando la televisión. No obstante, evita las transmisiones repetitivas de noticias una vez que ya te hayas informado de lo sucedido. La exposición constante a la cobertura de una tragedia puede aumentar la ansiedad.
  • Evita echar culpas. Si la tragedia fue a causa de un error o de violencia humana, ten cuidado de no culpar a ningún grupo cultural, racial o étnico, o a personas con enfermedades mentales.
  • Sigue la rutina. Para transmitirle a tu hijo un sentido de normalidad, mantén los hábitos de cena, tareas escolares y hora de dormir de tu familia.
  • Pasen más tiempo juntos. La atención especial puede estimular la sensación de seguridad de tu hijo. Dedica un poco más de tiempo a leerle o a arroparlo por las noches. Si tiene problemas para dormir, deja una luz encendida o permítele dormir en tu habitación un rato. Más abrazos también pueden ayudar.
  • Anímalo a expresar sus sentimientos. Explícale que está bien sentirse molesto y llorar. Deja que escriba o que dibuje lo que siente. La actividad física puede servir como un desahogo de sentimientos o frustraciones. Si tu hijo tiene un mal comportamiento, explícale que hay otras maneras de sobrellevar la situación.
  • Busca recursos en la escuela. Si la escuela de tu hijo ofrece terapia después de una tragedia, aprovecha la oportunidad para hablar con un terapeuta.
  • Haz algo por las víctimas de la tragedia. Piensa en formas en las que tú y tu hijo puedan ayudar a las víctimas y a sus familias. Podrías llevar a tu hijo a un lugar de culto o hacerlo escribir notas de agradecimiento al personal de emergencias médicas.

¿Qué más puedo hacer?

Puede que sea lo último en lo que piensas, pero es importante que te cuides después de una tragedia. Presta atención a tus sentimientos de dolor, ira o ansiedad. Acércate a tus seres queridos para recibir apoyo o habla con un proveedor de atención de la salud mental. Duerme lo suficiente, lleva una alimentación saludable y mantente activo. Cuidarte te permitirá cuidar a tus hijos y ser un modelo a seguir respecto de cómo afrontar una situación difícil.

March 16, 2019 See more In-depth