Los niños y los deportes: opciones para todas las edades

Los deportes para niños promueven la aptitud física, pero no todos los niños prosperan en las ligas formales. Ayuda a tu hijo a hallar el deporte y el lugar adecuados: la escuela, el centro recreativo o el patio.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

¿Quieres iniciar a tu hijo en una actividad física para toda la vida? Considera deportes infantiles y otras actividades físicas aptas para niños.

Con tu estímulo y apoyo, es probable que algunos deportes despierten el interés de tu hijo. Incentívalo llevándolo a eventos deportivos locales y compartiendo tus propios intereses deportivos con él.

Considera actividades adecuadas para la edad

Es probable que tu hijo muestre preferencias naturales por ciertos deportes o actividades. Comienza por ahí, y, al mismo tiempo, ten en cuenta la edad, la madurez y las habilidades de tu hijo.

De los 2 a los 5 años

Los niños de uno a dos años y en edad preescolar comienzan a dominar muchos movimientos básicos, pero son demasiado pequeños para la mayoría de los deportes organizados. Los niños de uno a dos años que participan en deportes organizados, por lo general, no tienen ninguna ventaja a largo plazo en cuanto al desempeño futuro en los deportes.

A esta edad, el juego desestructurado y libre suele ser lo mejor. Prueba lo siguiente:

  • Correr
  • Rodar
  • Lanzar
  • Atrapar
  • Natación

De los 6 a los 9 años

A medida que los niños crecen, mejoran la visión, los períodos de concentración y las habilidades de transición, como lanzar a distancia. También tienen más capacidad para seguir indicaciones.

Considera actividades organizadas, como las siguientes:

  • T-ball, sóftbol o béisbol
  • Correr
  • Fútbol
  • Acrobacia
  • Natación
  • Tenis
  • Artes marciales

A partir de los 7 u 8 años, está bien que los niños que estén motivados hagan fortalecimiento muscular supervisado con cuidado. Concéntrate en que las técnicas y los movimientos sean adecuados.

De los 10 a los 12 años

A esta edad, los niños tienen una visión madura, y pueden entender y recordar las estrategias de los deportes. Por lo general, estos niños están preparados para practicar deportes de habilidades complejas, como fútbol americano, básquetbol, hockey y vóley. Sin embargo, ten en cuenta que los períodos de crecimiento de la pubertad pueden afectar temporalmente la coordinación y el equilibrio de los niños.

Sin importar en qué deporte participe tu hijo, asegúrate de que tenga una base de técnicas y de movimientos adecuados. Los entrenadores y los profesionales del deporte, como los de golf y tenis, pueden ser recursos útiles.

Deportes de contacto

Antes de darle permiso a tu hijo para que participe en un deporte de contacto, ten en cuenta su edad, la madurez y el tamaño físico. ¿La competencia, la agresividad y el contacto físico que se ponen en juego son adecuados para tu hijo desde el punto de vista del desarrollo? ¿Tu hijo lo disfrutará?

Debido a que los niños entran en la pubertad a diferentes edades, puede haber diferencias físicas notables entre niños del mismo sexo, en especial los varones. Los niños que compiten contra otros con un mayor grado de madurez pueden correr el riesgo de lesionarse.

Compara las opciones

Cuando compares deportes, considera lo siguiente:

  • ¿Cuánto disfrutará tu hijo de la actividad?
  • ¿Refuerza el deporte el desarrollo de habilidades adecuadas a la edad?
  • ¿Habrá oportunidades de que cada niño participe?

Evita fomentar la especialización temprana en un solo deporte. Enfocarse en un deporte podría evitar que tu hijo ponga a prueba sus habilidades y experimente otros deportes divertidos. Especializarse en un deporte también puede provocar estrés y agotamiento.

Mantente involucrado

Cuando tu hijo pruebe distintos deportes, mantente involucrado. Considera:

  • Seguridad. ¿El entrenador exige que los jugadores respeten las reglas y usen el equipo de seguridad adecuado? ¿Los jugadores se toman el tiempo para precalentar y enfriar el cuerpo antes y después de cada práctica? Si hace calor, ¿el entrenador presta atención a la hidratación, la humedad y la temperatura? ¿Se les enseña a los niños los movimientos adecuados y la posición del cuerpo? ¿El entrenador está atento a la prevención y al reconocimiento de conmociones?
  • Estilo de entrenamiento. Asiste a las prácticas y habla con el entrenador para determinar su actitud con respecto al juego. ¿Cuánto tiempo juega cada niño y de qué depende? Si el entrenador les grita a los niños constantemente o solo hace jugar a los más talentosos, es posible que tu hijo se desmotive. Ten cuidado con la actitud de ganar a toda costa.

En conclusión, ten una actitud positiva y alentadora. Haz hincapié en el esfuerzo, en la mejora y en el disfrute más que en el triunfo o en el desempeño individual. Cuando tus horarios te lo permitan, asiste a los eventos y a las prácticas, y sé un buen ejemplo del espíritu deportivo.

Claro que la actividad deportiva organizada no es la única forma de mejorar el estado físico. Si a tu hijo no le interesan los deportes, busca otras actividades físicas, especialmente aquellas que puedan mantenerse de por vida. Pasea en bicicleta con tu familia, camina por los senderos locales o visita sitios para practicar escalada. Alienta a tu hijo a que pase tiempo con sus amigos saltando la soga o jugando a la mancha (las traes). Incluso puedes alentar la actividad física a través de videojuegos que involucren baile, deportes virtuales u otros tipos de movimiento.

Sin importar si tu hijo nada, corre o anda en bicicleta por el barrio, no pierdas de vista el objetivo a largo plazo: una actividad física que pueda hacer de por vida.

June 13, 2018 See more In-depth