No cambies las reglas

Podría ser tentador relajar tus reglas como padre mientras tu hijo sufre por el divorcio, pero esto podría llevarlo a sentir más inseguridad. Los niños se desarrollan en la consistencia, la estructura y la rutina –aun si insisten en probar los límites. Si tu hijo comparte tiempo entre las dos casas, es importante mantener reglas similares en ambas.

La terapia puede ayudar

Tú podrías sentirte tan lastimado o abrumado por el divorcio que podrías recurrir a tu hijo en busca de apoyo, pero ese no es el rol de él. Para conseguir ayuda y analizar tus sentimientos, considera unirte a un grupo de apoyo de divorcio o busca terapia a través de una oficina de servicio social o centro de salud mental. Si tú o tu cónyuge necesitan ayuda para tomar decisiones acerca del niño durante o después del divorcio, considera utilizar los servicios de un mediador familiar o de divorcio.

Tu hijo podría también beneficiarse de la terapia, especialmente si tiene importantes problemas de conducta, parece deprimido o tiene problemas para ajustarse al divorcio después del primer año.

Tu hijo debe estar primero

Durante un divorcio lo último que quizás quieras hacer es interactuar con tu cónyuge — pero es importante. Tu hijo los necesita a ambos. Resuelve los arreglos de custodia y otros detalles con los mejores intereses de tu hijo en mente. Esto podría significar poner las necesidades de tu hijo antes que las de ustedes.

Recuerda también que una batalla de custodia amarga o prolongada podría tener un efecto serio y de largo plazo en la salud mental de tu hijo. En lugar de eso, ayúdalo a mantener una relación sólida y amorosa con tu cónyuge mientras ustedes trabajan para alcanzar metas comunes de padres. Para tu hijo, el apoyo de ambos podría ser la mejor herramienta para afrontar los desafíos del divorcio.

March 08, 2014 See more In-depth