Enfermedad de Alzheimer: cómo ayudar a una persona responsable del cuidado

La atención del Alzheimer es un trabajo de 24 horas al día. Cuando ofreces ayuda a una persona responsable del cuidado de enfermos de Alzheimer, sé específico e insiste con gentileza.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Los cuidadores de personas que padecen la enfermedad de Alzheimer y otras demencias necesitan todo el apoyo que puedan recibir. Si conoces a alguien que cuida a una persona con la enfermedad de Alzheimer, aquí te mostramos cómo ayudar.

Sé específico

Si ofreces ayuda de manera muy general, puede ser difícil de aceptar para un cuidador. Si quieres ayudar a un amigo que cuida de un ser querido, haz una oferta concreta. Por ejemplo:

  • "Voy a la tienda de comestibles. ¿Qué puedo comprarte?"
  • "Tengo un par de horas libres mañana por la tarde. ¿Puedo reemplazarte mientras haces los recados o descansas?"
  • "Hice el doble de mi receta de pastel de carne para poder compartirlo. Traje lo suficiente para que te dure varias comidas".
  • "¿Necesitas que te lave la ropa? Puedo recogerlo hoy y traerlo limpio mañana".
  • "¿Necesitas cortar el césped de tu jardín? Me encantaría encargarme de ello este fin de semana".

Comunicación

Enviar una tarjeta o llamar a un cuidador puede ser una forma significativa de mostrar apoyo. Los correos electrónicos y los mensajes de texto también funcionan, pero a menudo las visitas personales son aún mejores. El contacto con el mundo exterior puede ayudar a levantar el ánimo de un cuidador.

¿No sabes bien qué decir? Comparte el hecho de que sabes que el cuidado es difícil y que estarás allí en cualquier momento que la persona quiera hablar. No supongas que la persona quiere consejos, recursos o asesoramiento sobre el cuidado. Escucha y ofrece consuelo.

Reconocer los signos del estrés de la persona responsable del cuidado

Ten en cuenta que a algunos cuidadores les resulta difícil aceptar ayuda, ya que creen erróneamente que deberían hacer todo por su cuenta. Esta actitud puede ser perjudicial no solo para el cuidador sino también para la persona que tiene demencia. El estrés del cuidador puede provocar irritabilidad, ira, cansancio, retraimiento social, ansiedad, depresión y otros problemas.

Si tus ofertas de ayuda no son aceptadas, sé paciente pero suavemente persistente. Recuérdale al cuidador que no tiene que hacer esto solo y que la mejor manera de brindarle atención a alguien más es cuidarse a sí mismo primero.

July 30, 2020 See more In-depth