¿Estás preocupado por la salud de tus padres de edad avanzada? Usa esta guía para evaluar cómo están tus padres y para saber qué hacer si necesitan ayuda.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

A medida que tus padres crecen, ¿cómo puedes estar seguro de que se cuidan y se mantienen sanos?

Cuando visites a tus padres, empieza por considerar estas preguntas:

Presta atención a la apariencia de tus padres. El hecho de no seguir las rutinas diarias, como bañarse y cepillarse los dientes, podría indicar demencia, depresión o discapacidades físicas.

También presta atención a la casa de tus padres. ¿Funcionan las luces? ¿Está la calefacción encendida? ¿El césped está demasiado crecido?

Cualquier cambio en la forma en que tus padres hacen las cosas en la casa podría darte pistas sobre su salud. Por ejemplo, las ollas quemadas podrían significar que tus padres se olvidan de la comida que cocinan en la estufa. Cuestiones como no pagar las facturas, tener problemas para ir de compras y descuidar las tareas domésticas también pueden ser signos de depresión, demencia u otras preocupaciones.

Todos olvidan cosas de vez en cuando. Los problemas de memoria moderados son una parte bastante común del envejecimiento, y a veces los efectos secundarios de los medicamentos o las afecciones subyacentes contribuyen a la pérdida de memoria.

Hay una diferencia, sin embargo, entre los cambios normales en la memoria y el tipo de pérdida de memoria que hace difícil hacer las cosas cotidianas como conducir y comprar. Estos son algunos de los signos de este tipo de pérdida de memoria:

  • Hacer las mismas preguntas una y otra vez
  • Perderse en lugares familiares
  • No ser capaz de seguir instrucciones
  • Confundirse con el tiempo, la gente y los lugares

Revisa la casa de tus padres y estate atento a cualquier señal de alerta.

¿Tus padres tienen dificultades para subir una escalera estrecha? ¿Alguno de tus padres se ha caído recientemente? ¿Son capaces de leer las instrucciones de los envases de los medicamentos? Cuando se les pregunta, ¿pueden tus padres explicar cómo preparan o toman sus medicamentos?

Conducir puede ser un desafío para los adultos mayores. Si tus padres se confunden mientras conducen o si te preocupa su capacidad para conducir de forma segura, especialmente si han sufrido una infracción o un accidente de tránsito, puede que sea el momento de dejar de conducir.

Perder peso sin intentarlo podría ser una señal de que algo anda mal. La pérdida de peso podría estar relacionada con muchos factores, incluidos los siguientes:

  • Dificultad para cocinar. Es posible que tus padres tengan dificultades para encontrar la energía para cocinar, para agarrar los utensilios necesarios o para leer las etiquetas o las instrucciones de los productos alimenticios.
  • Pérdida del sentido del gusto o el olfato. Tus padres podrían no estar interesados en comer si la comida no sabe ni huele tan bien como antes.
  • Problemas sociales. Tus padres podrían tener dificultades para ir a comprar o problemas económicos que limitan la compra de comestibles.
  • Afecciones subyacentes. A veces, la pérdida de peso indica una afección subyacente grave, como malnutrición, demencia, depresión o cáncer.

Toma nota del estado de ánimo de tus padres y pregúntales cómo se sienten. Un estado de ánimo o una visión drásticamente diferentes podrían ser un signo de depresión u otros problemas de salud.

Habla con tus padres sobre sus actividades. ¿Se están conectando con amigos? ¿Han mantenido el interés por los pasatiempos y otras actividades diarias? ¿Participan en organizaciones, clubes o comunidades religiosas?

Si un padre renuncia a estar con otros, puede ser una señal de un problema.

Presta atención a cómo caminan tus padres. ¿Son reacios o incapaces de caminar las distancias habituales? ¿Han tenido caídas recientes? ¿Les ayudaría un bastón o un andador?

Cuestiones como la debilidad muscular y el dolor articular también pueden dificultar la movilidad. Si tus padres no se mueven con estabilidad, pueden correr el riesgo de sufrir caídas, una de las principales causas de discapacidad en los adultos mayores.

Hay muchas medidas que puedes tomar para asegurar la salud y el bienestar de tus padres, incluso si no vives cerca. Intenta lo siguiente:

  • Comparte tus preocupaciones. Habla con tus padres. Tu preocupación podría motivarlos a ver a un médico o a hacer otros cambios. Considera la posibilidad de incluir en la conversación a otras personas que se preocupen por tus padres, como amigos cercanos.
  • Fomenta los controles médicos regulares. Si te preocupa la pérdida de peso, el estado de ánimo deprimido, la pérdida de memoria u otros signos y síntomas de tus padres, anímalos a que programen una visita al médico. Puedes ofrecerte a programar la visita o a acompañar a tu padre o madre al médico, o a buscar a alguien más para que asista a la visita. Pregunta sobre las visitas de seguimiento también.
  • Aborda las cuestiones de seguridad. Señala a tus padres cualquier problema potencial de seguridad y haz un plan para resolverlo. Por ejemplo, un asiento de inodoro más alto o pasamanos en el baño podría ayudar a prevenir las caídas. Si tus padres ya no pueden conducir con seguridad, sugiere otras opciones de transporte, como tomar el autobús, usar un servicio de auto o camioneta o contratar un conductor.
  • Considera los servicios de cuidados en casa. Podrías contratar a alguien para que limpie la casa y haga los recados. Pero habla de esto con tu ser querido primero.

    Un ayudante de atención de la salud en el hogar podría ayudar con las actividades cotidianas, como el baño, y Meals on Wheels u otros servicios comunitarios podrían preparar la comida. Si quedarse en casa es demasiado difícil, puedes sugerir que se traslade a un centro de vivienda tutelada.

  • Comunícate con el médico para pedirle orientación. Si tus padres desestiman tus preocupaciones, considera comunicarte con el doctor directamente. Tus ideas pueden ayudar al médico a entender qué buscar en las próximas visitas. Ten en cuenta que el médico puede necesitar verificar que tiene permiso para hablar contigo sobre el cuidado de tus padres, lo que puede incluir un formulario firmado o una exención de tus padres.
  • Busca ayuda de las agencias locales. Tu agencia local sobre el envejecimiento, que puedes encontrar usando el Localizador de Cuidado de Ancianos, un servicio público de la Administración sobre el Envejecimiento, puede conectarte con los servicios en el área de tus padres. Por ejemplo, el condado en el que viven tus padres puede tener trabajadores sociales que pueden evaluar las necesidades de tus padres y ponerlos en contacto con servicios, como los trabajadores de cuidados en casa.

A veces los padres no admiten que no pueden hacer algo por sí mismos, y otros no se dan cuenta de que necesitan ayuda. Ahí es donde cobra importancia tu función. Asegúrate de que tus padres entiendan el problema y la solución que propones.

Recuérdales a tus padres que te preocupas por ellos y que quieres ayudar a promover su salud y bienestar, tanto hoy como en los años venideros.

Dec. 20, 2019