Es muy difícil perder peso y no volver a aumentar si no practicas otro hábito clave en tu estilo de vida: dormir bien. Estar cansado todo el tiempo hace que sea más difícil comer bien o hacer ejercicio. Falta de sueño también puede llevar a aumentar de peso.

By Philip T. Hagen, M. D.

Mucha gente piensa que la buena salud se limita a la dieta y el ejercicio. Pero la verdad es que es muy difícil perder peso y no volver a aumentarlo si no practicas otro hábito clave en tu estilo de vida: dormir bien. Estar en un estado constante de cansancio hace que sea mucho más difícil comer bien o estar motivado para hacer ejercicio. La falta de sueño también puede causar aumento de peso, lo que contribuye a la obesidad en adultos y niños y también a otros trastornos de salud graves, como la apnea del sueño.

Muchas cosas ocurren en tu cuerpo cuando duermes. Varios tipos de hormonas se liberan, incluyendo hormonas de crecimiento, testosterona y cortisol, que es la hormona principal relacionada con el estrés. Por la noche también se libera la insulina, que afecta la cantidad y la regulación del azúcar en tu torrente sanguíneo.

No dormir lo suficiente — especialmente el sueño profundo y reparador, llamado sueño lento (sueño de movimiento ocular lento) — también afecta tus hormonas del hambre, la leptina y la grelina. La leptina, que se produce principalmente en las células lípidas, ayuda a tu cuerpo a vigilar su necesidad de energía. Los altos niveles de leptina generalmente suprimen el hambre. La grelina es una hormona que se produce principalmente en el estómago, pero también en el cerebro. Estimula el hambre, y fomenta el deseo de comer.

Como habrás adivinado, la grelina está en su apogeo cuando no duermes bien. ¿Has notado cómo los bagels y los muffins son más difíciles de resistir esas mañanas en que te despiertas exhausto? O tal vez cuando estás cansado estás muy hambriento, comiendo todo el día sin llegar a sentirte satisfecho. Puede ser que las hormonas, como la grelina, están activas.

También es importante notar que el sueño fragmentado tiene el mismo efecto que dormir muy poco. Si no duermes lo suficiente, o tu sueño no es reparador, es probable que se activen tus hormonas del hambre, lo que puede llevar a aumentar de peso. Así que quizás sea el momento de guardar tu teléfono inteligente y otras distracciones nocturnas, y de concentrarte en mejorar la calidad de tu sueño.

Experimentos

  1. Organiza tu dormitorio para que sea más cómodo. ¿Debe estar más oscuro, o más fresco? ¿Necesitas almohadas más blandas? Pon atención si notas alguna diferencia.
  2. Identifica las cosas que interrumpen tu sueño, como la luz, el ruido, el dolor, las mascotas, el alcohol o el estrés — y haz un esfuerzo para mejorarlas.
  3. ¡Desenchufa! Guarda tu teléfono o tableta, y apaga la televisión por lo menos 30 minutos antes de acostarte. Encuentra una manera de relajarte que no sea mirando una pantalla.
Dec. 29, 2016 See more In-depth