Libérate: deja atrás los obstáculos para alcanzar tus metas

Establecer objetivos proporciona un rumbo para ayudarte a alcanzar lo que deseas. La clave del éxito es tener objetivos lo más específicos posibles. De ese modo, puedes crear un panorama claro de las medidas que tienes que tomar.

By Brooke L. Werneburg

Imagina alguna actividad que te daría una gran sensación de bienestar. Tal vez sea juntarte regularmente con un grupo de amigos cercanos, conseguir controlar tu diabetes, pasar más tiempo en la naturaleza, completar una media maratón o poder caminar sin dificultad unas pocas millas. ¿Cómo se siente? Déjate soñar.

Ahora, considera lo que se necesita para llegar a ese lugar feliz. ¿Qué medidas tendrías que tomar? Pasar del pensamiento sobre lo que deseas a realmente poner en práctica tus objetivos es un proceso llamado «contraste mental». Utilizas los sentimientos positivos que tienes cuando imaginas tu éxito para empujarte a la acción.

Esto comienza con ponerse objetivos. Muy similares a un mapa de ruta, los objetivos proporcionan un rumbo para ayudarte a alcanzar lo que deseas. La clave del éxito es tener objetivos lo más específicos posibles. De ese modo, puedes crear un panorama claro de las medidas que tienes que tomar.

Encara el viaje de manera realista

Disponerse a lograr un objetivo es como salir de viaje. Seguramente habrá altibajos en el camino. Tienes un destino en mente: por ejemplo, bajar unas 30 libras (13,6 kg). El camino para llegar es hacer dieta y ejercicio. ¿Qué sucede si te encuentras con un tramo en construcción en el trayecto? ¿Dejas de ir al gimnasio por varios días? En un viaje real, buscarías una vía alternativa y continuarías. Pero cuando se trata de alcanzar metas de salud, muchas personas abandonan apenas se encuentran con la señal de «ruta cerrada».

Será inevitable encontrarse con desvíos, paradas y obstáculos en tu viaje hacia el bienestar. A continuación, te ofrecemos algunas estrategias para ayudarte a sortearlos.

  • Piensa en tus objetivos como si fueran experimentos. Abórdalos con curiosidad y exploración. Prueba con una actitud de «intentemos esto y veamos qué ocurre». De este modo, te sentirás menos presionado y lo lograrás desde la primera vez. Cualquier tipo de cambio en el comportamiento requiere varios intentos. Para apegarte a estos, prueba con un poco de compasión para contigo y mira las cosas con objetividad.
  • Elabora un plan para posibles desvíos. Prevé los desafíos que podrían surgir, y prepara alternativas. Por ejemplo: si la reunión de trabajo termina tarde y te pierdes la clase de yoga, podrías ejercitar con un DVD después de la cena. Esto desarrolla tu resiliencia para los momentos en los que enfrentes dificultades no previstas.
  • Compórtate como un observador. Si no alcanzaste tu objetivo, fíjate qué funcionó y qué no. Esto es más sencillo si haces un seguimiento de tu comportamiento, por ejemplo, mediante un registro detallado de tus ejercicios y tu dieta. Pregúntate: «¿Qué aprendí cuando lo hice de este modo?». Puedes descubrir que te encanta practicar ejercicios por la mañana en lugar de por la tarde, o que no te gusta ejercitar con demasiadas personas alrededor. Luego puedes alterar tu plan para hacer ejercicio en un momento más tranquilo o en un lugar nuevo.
  • Redefine «fracaso». Si no cumples con tu objetivo y puedes aprender de la experiencia, entonces no es un fracaso. Usa lo que aprendiste para prepararte para la próxima vez. Esto también es útil para reducir los sentimientos de remordimiento o culpa cuando las cosas no salen como se planearon.

Vislumbrar tus objetivos es una gran forma de mantenerte firme en acción. Solo recuerda que será inevitable encontrarse con contratiempos. Permanecer realista te ayudará a reorientar tu plan, para que aún puedas llegar a tu destino final.

Nov. 30, 2016 See more In-depth