Entender qué se considera «salud mental normal» puede ser engañoso. Aprende cómo los sentimientos, los pensamientos y los comportamientos determinan la salud mental y cómo darte cuenta si tú o un ser querido necesitan ayuda.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

¿Cuál es la diferencia entre salud mental y enfermedad mental? A veces, la respuesta es clara, pero, a menudo, la distinción entre salud mental y enfermedad mental no es tan evidente. Por ejemplo, si tienes miedo de dar un discurso en público, ¿significa que tienes una afección de salud mental o un caso de nerviosismo común y corriente? O ¿cuándo la timidez se convierte en un caso de fobia social?

A continuación, te ayudamos a comprender cómo se identifican las afecciones de salud mental.

Suele ser difícil distinguir una enfermedad mental de un estado normal porque no hay pruebas sencillas que muestren que algo funciona mal. Además, las enfermedades mentales primarias pueden parecerse a trastornos físicos.

Las enfermedades mentales no se deben a trastornos físicos; se diagnostican y se tratan en función de los signos y síntomas y de cómo la enfermedad afecta la vida diaria. Por ejemplo, una enfermedad mental puede afectar:

  • La conducta. Lavarse las manos de manera obsesiva o beber demasiado alcohol podrían ser signos de una enfermedad mental.
  • Los sentimientos. A veces, las enfermedades mentales se caracterizan por presentar ira, euforia o tristeza profunda y continua.
  • El pensamiento. Las fantasías (creencias fijas que no se pueden cambiar a la luz de evidencia contradictoria) o los pensamientos suicidas pueden ser síntomas de una enfermedad mental.

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, DSM) es una guía publicada por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría) que explica los signos y síntomas de varios cientos de afecciones mentales.

Los proveedores de atención de la salud mental utilizan el DSM para diagnosticar trastornos que van desde la anorexia al voyerismo y, de ser necesario, para determinar el tratamiento adecuado. Las compañías de seguro médico también utilizan el DSM para determinar la cobertura y los beneficios, así como para reembolsar a los proveedores de atención de la salud mental.

Para determinar si tienes una afección de salud mental, un proveedor de atención de la salud mental trabajará contigo y con tus seres queridos para evaluar tus síntomas —y cuándo comenzaron y cómo han afectado tu vida—.

Es probable que el proveedor de atención de la salud mental te haga preguntas acerca de lo siguiente:

  • Tus percepciones. El grado en que los signos y síntomas afectan tus actividades diarias puede ayudar a determinar lo que es normal para ti. Por ejemplo, quizás te des cuenta de que no puedes lidiar con la situación o de que ya no quieres hacer las cosas que disfrutabas. Puedes sentirte triste, desesperanzado o desanimado.

    Si la tristeza tiene una causa específica, como el divorcio, tus sentimientos pueden ser una reacción temporal normal. Sin embargo, si tienes síntomas que son graves o que no desaparecen, es posible que padezcas depresión. También es posible que te hagan un examen físico para descartar afecciones ocultas.

  • Las percepciones de los demás. Es posible que tus percepciones por sí solas no te den un panorama preciso de tu comportamiento, de tus pensamientos o de tu capacidad para desenvolverte. Otras personas cercanas a ti pueden ayudarte a comprender si tu comportamiento es normal o saludable.

    Por ejemplo, si padeces trastorno bipolar, es posible que creas que tus cambios del estado de ánimo solo son parte de los altibajos normales de la vida. Sin embargo, es posible que tus pensamientos y tus acciones les parezcan anormales a otras personas, o causen problemas en el trabajo, en las relaciones o en otras áreas de tu vida.

Cada enfermedad mental tiene sus propios signos y síntomas. Sin embargo, en general, puede ser necesario recurrir a la ayuda profesional si presentas:

  • Cambios notorios en la personalidad, en los patrones de alimentación o de sueño
  • Incapacidad para afrontar los problemas de las actividades diarias
  • Ideas extrañas o exageradas
  • Exceso de ansiedad
  • Depresión o apatía prolongadas
  • Hablar o pensar en el suicidio
  • Abuso de sustancias
  • Cambios extremos en el estado de ánimo o ira excesiva, hostilidad o conducta violenta

Muchas personas que tienen afecciones de la salud mental consideran que sus signos y síntomas son una parte normal de la vida o evitan recibir tratamiento por miedo o por vergüenza. Si te preocupa tu salud mental, no dudes en hacer una consulta.

Consulta con el médico de familia o pide una cita médica con un psicólogo o un terapeuta. Con el apoyo adecuado, puedes identificar las afecciones de la salud mental y analizar las opciones de tratamiento, como los medicamentos o la terapia.

Nov. 20, 2018