La infidelidad causa un dolor emocional intenso, pero un amorío no tiene por qué significar el fin de tu matrimonio. Aprende cómo puede recomponerse un matrimonio después de un amorío.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Pocos problemas maritales causan tanto dolor emocional y desolación como la infidelidad, que socava la base misma del matrimonio. Sin embargo, cuando ambos cónyuges están comprometidos a lograr una recuperación auténtica, la mayoría de los matrimonios sobrevive, y muchos se fortalecen y logran un nivel de intimidad más profundo.

La infidelidad no es una situación única y claramente definida, y lo que se considera infidelidad varía de pareja a pareja e incluso entre cada una de las partes de una relación. Por ejemplo, ¿se considera infidelidad una conexión emocional sin intimidad física? ¿Qué hay de las relaciones en línea? Los individuos y las parejas necesitan definir por sí mismos lo que constituye una infidelidad en el contexto de su matrimonio.

Muchos factores pueden contribuir a la infidelidad, y la mayoría no tienen que ver del todo con el sexo. Algunas razones comunes incluyen las siguientes:

  • Falta de afecto
  • Pérdida de cariño y cuidado mutuo
  • Problemas de comunicación en temas de necesidades emocionales y de la pareja
  • Problemas de salud física, como dolor crónico o discapacidad
  • Problemas de salud mental entre ellos depresión, ansiedad, trastorno por déficit de atención (TDA), problemas de aprendizaje o trastorno bipolar
  • Adicciones, como adicción al sexo, al juego, a las drogas o al alcohol
  • Problemas matrimoniales no resueltos que se han acumulado durante años

Inicialmente, descubrir una aventura suele desencadenar emociones fuertes para los dos miembros de la pareja, como ira, traición, vergüenza, depresión, culpa o remordimiento. En este momento, suele ser difícil pensar con la claridad suficiente para tomar decisiones a largo plazo. Considera lo siguiente:

  • No tomes decisiones apresuradas. Si crees que podrías hacerte daño físico a ti o a otra persona, busca ayuda profesional de inmediato.
  • Dense espacio uno al otro. Descubrir una aventura siempre es una situación dura. Es probable que tengas un comportamiento errático o anormal mientras intentas procesar lo que sucedió.  Procura evitar las discusiones emocionalmente intensas cuando inicies el proceso de sanación.
  • Busca apoyo. Puede ser útil compartir tu experiencia y tus sentimientos con amigos de confianza o seres queridos que pueden brindar apoyo, aliento y compañía en tu camino hacia la sanación. Evita a las personas que suelen ser sentenciosas, críticas o tendenciosas.

    Algunos líderes espirituales están capacitados y pueden ayudar. Considera la posibilidad de visitar, individualmente o con tu pareja, a un terapeuta familiar y matrimonial experimentado y capacitado.

  • Tómate el tiempo que necesites. Aunque tengas un deseo muy grande de comprender qué pasó, evita indagar en los detalles íntimos de la aventura al principio. Hacerlo sin ayuda profesional podría ser perjudicial.

Recuperarte de una aventura amorosa será uno de los capítulos más difíciles de tu vida. Este desafío vendrá acompañado de mucha ambivalencia e incertidumbre. Sin embargo, a medida que vuelves a tener confianza, admites la culpa, aprendes a perdonar y reconcilias las luchas, el amor y el afecto que todos deseamos se profundizan y se fortalecen.

Toma las siguientes medidas para sanar:

  • Tómate tu tiempo. Antes de decidir continuar con tu matrimonio o terminarlo, tómate el tiempo para sanar y comprender lo que se escondía detrás de la aventura. Esta no es una decisión para tomar cuando aún estás lidiando con tus emociones.

    Buscar ayuda profesional de un especialista en terapia de pareja puede ser muy valioso. Aprende las lecciones que pueden prevenir problemas en el futuro.

  • Responsabilízate de tus acciones. Si le fuiste infiel a tu pareja, asume la responsabilidad. Por muy difícil que sea, es fundamental terminar con la aventura e interrumpir cualquier forma de interacción o comunicación con esa persona. Si se trata de un compañero de trabajo, la comunicación debe ser estrictamente laboral; o bien busca otro trabajo.
  • Obtén ayuda de diferentes fuentes. Acude a amigos que sean comprensivos y que no juzguen, a líderes espirituales experimentados o a un consejero capacitado. No todos los libros de autoayuda son útiles. Busca la recomendación de un profesional acerca de lecturas adicionales.
  • Consulta a un consejero matrimonial. Recurre a un terapeuta licenciado que se especialice específicamente en la terapia de pareja y que tenga experiencia con situaciones de infidelidad.

    La orientación matrimonial puede ayudarte a poner la aventura en perspectiva, a identificar los problemas que podrían haber contribuido a que sucediera, a aprender a reconstruir y fortalecer tu relación, y a evitar el divorcio, si ese fuera el objetivo mutuo. Considere pedirle a su consejero que también le recomiende material de lectura sobre el tema.

  • Restaura la confianza. Establece un plan que te ayude a restaurar la confianza y que tenga como objetivo la reconciliación. Pónganse de acuerdo en cuanto a un calendario y un proceso. Si tú fuiste infiel, admite la culpa y busca que tu pareja te perdone de verdad. Si tu pareja te fue infiel, cuando puedas, ofrécele tu perdón. Juntos, busquen la comprensión.

Si ambos están comprometidos a sanar su relación a pesar de todo el dolor y sufrimiento que pueda haber, la recompensa puede ser un nuevo tipo de matrimonio que continuará creciendo y probablemente superará cualquiera de las expectativas previas.

March 16, 2019