Concéntrate en el progreso, y no en la perfección

Tratar de ser perfecto puede obstaculizar los cambios saludables que intentas hacer. Aprende que si te concentras en el progreso, y no en la perfección, estarás en el camino al éxito.By Amy M. Charland

Cuando trabajas para lograr una nueva meta, quizás empieces con entusiasmo y determinación. Quizás estés muy motivado, listo para hacer un cambio, y con confianza de que todo va a salir perfectamente.

Pero al pasar el tiempo la realidad se afianza y tu meta comienza a parecer más y más difícil de alcanzar. Te esfuerzas en volver a capturar la energía y el entusiasmo que te puso en este camino. Cuando no puedes hacerlo, te resignas a la idea de que se ha perdido la batalla. La gloria que querías conseguir es apenas un destello — un recuerdo leve de lo que podrías haber hecho.

Desafortunadamente, este escenario es muy común. Como asesor en bienestar, oigo diferentes versiones una y otra vez. La buena noticia es que no tiene por qué ser así. Sé que hay una manera más fácil para poder lograr tus metas.

El primer paso es cambiar la manera en que piensas. Muchas personas, cuando intentan lograr una meta, tienen una actitud perfeccionista, y piensan que esta actitud las llevará al éxito. Pero con frecuencia lo contrario es la realidad. El perfeccionismo puede ser un obstáculo para lograr tus metas.

Cómo se interpone en tu camino el perfeccionismo

A continuación encontrarás algunas maneras en que, según he visto, el perfeccionismo impide a las personas cumplir sus objetivos de bienestar:

  • Te hace más lento. Tratar de lograr la perfección requiere más energía, concentración y tiempo. Cuando te concentras demasiado en los detalles, las cosas te llevan más tiempo, lo que puede reducir tu energía y agotarte. Esto hace mucho más difícil lograr un cambio significativo. Es como intentar conducir un automóvil con el freno de mano activado.
  • Dificulta las nuevas ideas y maneras de hacer las cosas. Cuando diriges tu concentración hacia la perfección, pierdes la capacidad de ver otras posibilidades y estar abierto a ellas. Imagina el perfeccionismo como un castillo rodeado de un foso con guardias armados: el castillo probablemente te hace sentir seguro, pero también impide la entrada de nuevas ideas y soluciones creativas. El perfeccionismo puede dejarte atascado haciendo lo mismo una y otra vez con el mismo resultado.
  • Lleva a la autocrítica. Cuando no logras un objetivo, tu voz crítica interior puede empezar a atacarte, lo que crea una batalla interminable en tu mente. Ese ataque mental que tú mismo has impuesto puede hacer que abandones tu objetivo. Peor aún, puede dejarte con la sensación de que nunca tendrás los recursos o la capacidad para cumplir tus objetivos.
  • Hace que tu motivación sea inconstante. Al enfocarte en la perfección, tiendes a pensar en términos de blanco o negro. Ganar o perder. Fracasar o tener éxito. No existe un color gris o un término intermedio. Este tipo de pensamiento puede hacer que tu motivación suba y baje como una montaña rusa. Por ejemplo, cuando las cosas van bien, podrías sentirte confiado, exitoso y capaz. Estas emociones positivas pueden alentarte a seguir adelante. Pero en cuanto las cosas salen mal, empiezas a sentirte desanimado y con falta de inspiración. Estas emociones negativas tienden a hacerte perder el entusiasmo, lo que dificulta seguir en curso.

Por qué es fundamental enfocarse en el progreso

Enfocarte en el progreso en vez de hacerlo en la perfección puede hacer que lograr tus objetivos sea mucho más fácil y placentero. A continuación, mencionamos algunos beneficios de enfocarte en el progreso:

  • Te motiva a continuar. Mirar hacia atrás y ver el progreso que has logrado a pesar de los desafíos que has enfrentado puede hacerte más fuerte. Cuando el camino se pone difícil, puedes recurrir a tus éxitos pasados para impulsarte hacia adelante. Reflexionar sobre el progreso también puede reforzar la idea de que tienes la capacidad de cambiar, que puedes lograr tus objetivos. Creer en ti mismo impulsa tu motivación y puede brindarte apoyo durante los momentos desafiantes.
  • Estimula una mentalidad de aprendizaje, no de fracaso. En el mundo de los negocios, existe un término que se utiliza para describir el concepto de ver cada error como una oportunidad para aprender de lo que salió mal en lugar de verlo como una premisa de ganar o perder. Se denomina «fracasar para avanzar». Prueba aplicar este concepto en tu vida cotidiana. La palabra «fracaso» se vuelve obsoleta porque solo existen experiencias de aprendizaje en el camino al logro de tus objetivos. Cuando te concentras en lo que has aprendido, tienes menos presión y más espacio para experimentar con nuevos enfoques para ver lo que funciona y lo que no. El camino para obtener tu objetivo se convierte en una alegre aventura.
  • Te da más motivos para celebrar. Cuando te concentras en el progreso, tus ojos están abiertos a cada logro y éxito, sin importar cuán pequeño sea. Con esta concientización, es posible que celebres cada hito. Disfrutas del próximo paso porque te entusiasma lo que te depara el futuro.
  • Es sostenible. El perfeccionismo no es sostenible porque la vida cambia continuamente. Siempre habrá nuevas pruebas y adversidades que te desviarán de tu objetivo. Debes ser mentalmente ágil y flexible para controlar todos los desafíos que te presenta la vida. Al concentrarte en el progreso, puedes superar obstáculos con más facilidad porque sabes que habrá altibajos. Sabes que no tienes que ser perfecto. Sabes que el camino hacia el éxito no es una línea recta. Este conocimiento te mantiene en el camino al éxito.

Próximos pasos

La próxima vez que te encuentres tratando de ser perfecto, y te culpes por cada paso en falso, prueba una perspectiva diferente. Cambia tu foco de atención de la perfección al progreso y celebra tus éxitos.

Luego, tómate un tiempo para reflexionar sobre lo que sucedió cuando cambiaste de enfoque. ¿Te sentiste más alegre? ¿Te permitió que te resultara más sencillo seguir adelante? ¿Te ayudó a motivarte? Estas son preguntas importantes que debes hacerte, ya que la información que recopiles puede ser de ayuda para que alcances tus metas.

Experimentos

  1. Identifica una o dos medidas que puedas tomar para resolver un problema que tengas.
  2. Vuelve a plantearte un fracaso pasado y velo como un progreso.
  3. Establece objetivos realistas.
April 07, 2018 See more In-depth