Después de presenciar la aplastante pobreza en la India, el estudiante de la Mayo Clinic Alix School of Medicine (Escuela de Medicina Alix de Mayo Clinic) John Schupbach fundó una organización sin fines de lucro, Squalor to Scholar, para ayudar a los estudiantes a asistir a la escuela y obtener atención médica esencial. Él, Theresa Cheng y la Dra. Kayla Nixon representan los principios básicos de la Mayo Clinic Alix School of Medicine en acción.
Olvídate por un momento que la Mayo Medical School (Escuela de Medicina Mayo) es uno de los programas más selectivos del país con una tasa de aceptación de un uno por ciento de todos los solicitantes. En su lugar, míralo desde el punto de vista de los estudiantes del programa.
Theresa Cheng vio intersecciones entre la ley y la salud en lugares improbables —secciones empobrecidas de Perú, Haití, India y China— cuando decidió que necesitaría doble titulación para tener una llegada global en el cuidado de la salud. John Schupbach vio la oportunidad de obtener un prestigioso título en administración de empresas y embarcarse en una misión para ayudar a los niños pobres de la India. Kayla Nixon, M.D., encontró la oportunidad de mezclar su voraz aprecio por el arte con una experiencia educativa sinuosa que ni siquiera un huracán pudo frustrar.
Theresa, John y la Dra. Nixon representan solo tres historias en una escuela llena de estudiantes y exalumnos que representan líderes, pensadores y triunfadores. Juntos, reflejan los ideales de los principios fundamentales de la escuela: dirigir y transformar la práctica de la medicina y curar a los pacientes y un sistema de atención de la salud deficiente.
LÍDER: Theresa Cheng
"Quiero establecer una relación con mis pacientes, pero también ayudar a nivel nacional e internacional para brindar atención a las poblaciones marginadas. Al combinar mis títulos de abogada y médica, espero ayudar a dar forma a la política de atención médica y transformar a la atención médica para ofrecer un mejor servicio de salud a todos". — Theresa Cheng, abogada (candidata a M.D.)
Después de obtener un título universitario en neurociencia cognitiva de Harvard College, Theresa Cheng, nacida en Carolina del Sur, cambió las comodidades de su vecindario de Boston por una sección empobrecida de Lima, Perú. Como voluntaria de la organización Partners in Health (Aliados de la Salud), Theresa ayudó a brindar atención médica y a desarrollar políticas nacionales para prevenir y tratar la tuberculosis y el VIH.
Mientras trabajaba entre los que luchaban contra la pobreza extrema, Theresa tuvo una epifanía: para llegar a la gente a escala mundial, tendría que estudiar medicina y derecho. La experiencia la ayudó a entender que la medicina está interconectada con los derechos humanos y que, para brindar la mejor atención posible, los médicos deben entender la dinámica económica, política y social en juego en cada cultura.
Pronto Theresa tuvo un plan. Asistiría a la Escuela de Medicina de Mayo para adquirir los conocimientos médicos necesarios para marcar la diferencia y, en medio de esa capacitación, obtendría su título de abogada.
"La Escuela de Medicina de Mayo apoya mucho a los estudiantes para que encuentren sus propias especializaciones y definan su propia voz en medicina", dice Theresa. Durante sus materias opcionales, que son una característica única del plan de estudios de la escuela, en la que los estudiantes tienen tiempo para aplicar sus pasiones y áreas de interés a la medicina, Theresa estudió en todo el mundo. "Viajé a Haití, Sudáfrica, India y China para conocer más sobre sus sistemas de prestación de atención médica y sobre cómo se definen la medicina y la salud en estos países. Aunque la salud es un derecho humano fundamental, el acceso a una atención médica de calidad varía considerablemente, incluso dentro de las fronteras de los Estados Unidos. Fui testigo directo de cómo las injusticias en materia de salud derivan de las violaciones más amplias de los derechos humanos y civiles: el bienestar de nuestros pacientes se extiende más allá de la sala de exámenes, hacia los ámbitos de la política y la ley".
En 2014, Theresa obtuvo su título de abogada con especialización en derecho internacional. Su pasión y experiencia en la promoción de los derechos de la mujer le valieron un lugar en la Comisión de Asuntos de la Mujer, Juventud y Poblaciones Desfavorecidas del Senado de Tailandia, en donde testificó sobre los abortos forzados y coaccionados y las esterilizaciones de mujeres infectadas por el VIH. En Tailandia, ayudó a implementar talleres de capacitación clínica para enfermeras tailandesas a fin de abolir los mitos que rodean la transmisión del VIH e introdujo la idea de autonomía y elección del paciente en más de 200 profesionales de la salud activos.
"Como vemos en muchos países de todo el mundo, la falta de acceso a una medicina actualizada y basada en la evidencia promueve la ignorancia y el aumento de las violaciones a los derechos humanos", afirma. "Esto me dio la oportunidad de estar en el área y de entrevistar a estas comunidades vulnerables para poder comprender mejor las dificultades que enfrentan y cómo la campaña podría ayudar de manera más apropiada y sensible".
Aunque todavía está en la escuela de medicina, Theresa es consultora internacional del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas, en donde ayuda a redactar las recomendaciones a otros gobiernos del sudeste asiático para aumentar la protección de los derechos humanos de las mujeres con VIH.
"No todos los que deambulan están perdidos", dice Theresa con respecto a su viaje, que la acercó tanto a la abogacía como a la medicina. "Mi camino ha sido una compleja evolución de la pasión, en el que cada paso ha contribuido al siguiente y me ha hecho cada vez más consciente de la disparidad en la atención médica y de cómo puedo ayudar a lograr la igualdad en la medicina".
TRANSFORMAR: John Schupbach
"Mi trabajo en los últimos cuatro años en la India me ha inspirado, y mi objetivo es ayudar a más de mil millones de personas a vivir más tiempo y de forma más saludable" — John Schupbach (candidato a M.D. y M.B.A.)
John Schupbach siempre quiso ser médico.
Diseñó su licenciatura en ingeniería mecánica para poder aplicarla al campo de la medicina. Sin embargo, la comunidad de la escuela de medicina notó que John no estaba listo cuando en el 2010 no lo aceptaron después de haber querido ingresar a varias escuelas de medicina.
Sin dejarse intimidar, John viajó al barrio marginal de Faridabad, en las afueras de Nueva Delhi, India, para trabajar como voluntario en el hospital y los vecindarios asolados por la pobreza.
"Fui testigo de una atención médica desbordada y con pocos recursos", afirma John. "Tanto es así que una vez vi a solo dos cirujanos realizar 220 ligaduras de trompas laparoscópicas en un solo día". Al mismo tiempo, John dice que conoció a personas que cambiaron radicalmente su perspectiva sobre la vida, el sufrimiento, la esperanza y la humanidad.
"Una de las experiencias más memorables que tuve fue cuando una joven y su padre aparecieron en los suburbios cerca de mi casa, después de haber viajado 600 millas para encontrarnos a mis colegas y a mí simplemente con la esperanza de poder tener acceso a la atención médica de un tumor que cubría la mitad de su rostro".
Este, más que cualquier otro momento, consolidó el compromiso de John de ayudar a otros a través de la medicina. Sin embargo, los niños pobres de la India inspiraron a John a ir más allá de sus objetivos originales. Quería ayudar a los niños que, pese a ser brillantes y tener muchas ansias de aprender, nunca asistirían siquiera a un solo día de escuela. Con este fin, John fundó una organización sin fines de lucro llamada Squalor to Scholar.
Squalor to Scholar trabaja con líderes locales, médicos, administradores de escuelas, trabajadores sociales y voluntarios para permitir que cientos de niños tengan acceso a una educación privada y atención médica de alta calidad.
Con el éxito de Squalor to Scholar y la reafirmación del poder de la medicina, John decidió volver a solicitar el ingreso en la escuela de medicina. Pasó más de dos meses reescribiendo y refinando sus solicitudes para la escuela de medicina, y finalmente lo aceptaron en la Escuela de Medicina de Mayo.
"Decidí asistir a la Escuela de Medicina de Mayo debido a su profundo énfasis en los pacientes individuales, el compromiso con la innovación y la experiencia realmente sin precedentes de estar en Mayo Clinic", comenta John.
Al darse cuenta de que la medicina era solo una herramienta que necesitaba para transformar el mundo, John solicitó el ingreso al programa de Maestría en Administración de Empresas de la Harvard Business School (Escuela de Negocios de Harvard), donde lo aceptaron.
John regresará a la Escuela de Medicina de Mayo en 2017 para completar su tercer y cuarto año.
Cuando se gradúe de dicha institución, John tendrá las herramientas y la experiencia necesarias para ser el cambio que dice que el mundo necesita.
John prevé la oportunidad de ayudar a "empoderar a cientos de millones de pacientes individuales que nunca han tenido acceso a una atención médica de calidad y enseñarles a entender, explorar y participar en su propia atención" como su misión.
CURAR: Kayla Nixon, M.D.
"Como los colores que se extienden a través de un lienzo, el cuidado compasivo de toda la persona entrelazado con una habilidad superior y el estudio constante es lo que yo veo como el verdadero arte de la medicina". Kayla Nixon, M.D.
Cuando Kayla Nixon era muy joven, veía como su hermano sufría de lupus. Estuvo entrando y saliendo de los hospitales durante años. Su padre, médico, y su madre finalmente encontraron el tratamiento adecuado para él en Mayo Clinic en Jacksonville, Florida.
"He sabido que quería ser médica desde entonces", dice la Dra. Nixon. "Me dieron una visión interna de la medicina desde una edad temprana. Sabía que quería ayudar a las personas para que no tuvieran que luchar como mi hermano".
La Dra. Nixon comenzó sus estudios en la Xavier University of Louisiana (Universidad Xavier de Luisiana) en Nueva Orleans.
Sin embargo, dos semanas después de haber comenzado su primer año, el huracán Katrina golpeó la costa del Golfo e inundó el 80 por ciento de la ciudad. Cuando las aguas no retrocedieron y su campus y la ciudad se parecían a una zona de guerra bajo 6 pies (casi 2 metros) de agua, la Dra. Nixon y 11 miembros de su familia que vivían allí regresaron a su ciudad natal de Jacksonville, Florida. Se matriculó en la University of North Florida (Universidad del Norte de Florida) por el resto del semestre. Después de cinco meses de limpieza y reconstrucción intensiva, la Xavier University (Universidad Xavier) reabrió sus puertas, y la Dra. Nixon y casi el 80 por ciento de sus compañeros regresaron.
"Las secuelas del huracán Katrina devastaron a personas que ya estaban privadas de sus derechos y necesitaban servicios básicos", dice la Dra. Nixon. "La disparidad que presencié me hizo querer hacer más, dar más".
Pasaba su tiempo libre como voluntaria en los servicios comunitarios para ayudar a los residentes locales.
Después de graduarse de la Xavier University (Universidad Xavier), la Dra. Nixon continuó su pasión por las artes y obtuvo una maestría en Historia del Arte y Diseño en el Pratt Institute (Instituto Pratt) de la ciudad de Nueva York.
"Soy una artista, y la oportunidad de utilizar las artes para humanizar la experiencia de la atención médica siempre me ha atraído", dice la Dra. Nixon. "El arte puede recordarles a las personas que son más que pacientes; puede elevar a toda la persona, proporcionarle comodidad, relajación y alegría, incluso en los momentos más difíciles".
La Dra. Nixon se sintió atraída por la Mayo Medical School (Escuela de Medicina Mayo) debido a su familiaridad con el campus de Jacksonville y la concordancia entre los valores fundamentales de Mayo y sus propias creencias. "Quería ir al mejor lugar que existiera, para convertirme en la mejor médica que pudiera ser. El plan de estudios se destacó de todas las otras escuelas que consideré, especialmente las experiencias de aprendizaje dirigido a los estudiantes entre bloques", explica la Dra. Nixon, que se graduó de la escuela de medicina en 2015 y está en su primer año de residencia en obstetricia y ginecología en Mayo Clinic.
En Mayo, donde las humanidades en medicina son una prioridad, la Dra. Nixon ha sido capaz de encontrar un equilibrio entre las demandas de la formación de residencia mediante la integración de los aspectos de investigación de las artes en su práctica y la vida en lugar de tratar de mantener los tres separados. Dice que su amor por el arte le ha enseñado a ver una situación a través de los ojos de otra persona, ya sea que se trate de empatizar con el sufrimiento o de regocijarse en los momentos felices de los demás. Esta perspectiva le da un profundo aprecio de su trabajo como médica.
"Quiero curar a mis pacientes, pero creo que curar es más que no estar enfermo o carecer de una dolencia física. Se trata de abordar la totalidad de una persona, es decir, los aspectos psicológicos, mentales, sociales y físicos de lo que nos convierte en 'nosotros'".
Juntos, los estudiantes de la Mayo Medical School (Escuela de Medicina Mayo) cambian el mundo. Haz una donación hoy para apoya sus esfuerzos.