Hitos de una madre

La casualidad llevó a Stacy Erholtz a liberarse del cáncer. La esperanza sigue iluminando su camino.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Este verano se cumplirá el quinto año desde el primer tratamiento de viroterapia de Stacy Erholtz. Los grupos de apoyo la apodan "la señora del sarampión".

El verano pasado, Stacy Erholtz celebró otro evento bendecido con su familia. La mayor de sus tres hijos estaba casada. "Nunca, nunca en mis sueños más salvajes, pensé que sería capaz de participar en ese hermoso y feliz evento", dice Stacy mientras limpia las lágrimas que aparecen fácilmente cada vez que habla sobre la boda de su hija Claire. Han pasado muchos hitos felices para una madre diagnosticada con mieloma múltiple, un cáncer de la sangre, que una vez había esperado vivir el tiempo suficiente para ver a su hija mayor graduarse de la escuela secundaria. Ahora ella ha visto a Claire casarse, convertirse en maestra de preparatoria después de graduarse de la universidad y adoptar un dulce Labrador color chocolate, llamado cariñosamente "el perroabuelo". Su hija del medio, Eleanor, está comprometida para casarse y se graduará de la universidad como enfermera en mayo, inspirada después de observar a los enfermeros en varias citas de su madre. Su hijo menor, Oliver, está en la universidad y está prosperando. "Nunca viví con 'Oh, vaya, me van a robar experimentar esto'", dice ella. "Era más como... sería genial si pudiera ver que esto sucediera. Y creo que probablemente voy a ver muchos más eventos emocionantes".

Un encuentro fortuito

Hace más de cuatro años, el tratamiento de Stacy en un ensayo clínico que usaba el virus del sarampión contra el mieloma múltiple fue un acontecimiento trasformador en la investigación del cáncer. El ensayo era la última opción para Stacy, que ya había soportado muchos otros tratamientos durante más de una década de batalla. Los resultados fueron inmediatos. El virus del sarampión destruyó el cáncer en siete semanas, sin afectar las células sanas del cuerpo. Stacy es la primera persona en alcanzar una remisión completa luego de que el cáncer se diseminara por todo el cuerpo. Sin embargo, la historia aún no termina. Mientras recorría el laboratorio del médico, el Dr. Stephen J. Russell, Ph.D., un par de meses después del tratamiento con el virus del sarampión, vio una placa en honor a Al y Mary Agnes McQuinn. Los McQuinn hicieron posible la investigación del Dr. Russell con el virus del sarampión, a través de su apoyo económico, y fueron reconocidos como socios filantrópicos por Mayo Clinic. Además, eran los mismos McQuinn con quienes Stacy y su familia se habían topado en su comunidad del norte de Minnesota. Se puso en contacto con ellos, y las dos familias se reconectaron. “Pienso que el hecho de que eso sucediera debe haber sido obra de la Divina Providencia. No sé a qué otra cosa puede deberse”, dice Mary Agnes. “Dios actúa de maneras sorprendentes”, dice Stacy.

“Esta hermosa historia es extraordinaria. Realmente lo es”. Las familias se mantienen en contacto por las redes sociales y, ocasionalmente, en persona cuando se encuentran en Mayo Clinic. Mary Agnes y Al, que criaron a cuatro hijos, están agradecidos de que Stacy haya podido ver tantos logros familiares. “Agradezco a Dios todos los días por todos estos años más de vida que ha tenido y que, hasta ahora, han sido muy buenos”, dice Mary Agnes. “Quizás tenga más. Eso está en manos de Mayo y de Dios. Nos complace que su vida con sus hijos se haya prolongado por este pequeño milagro tan maravilloso que sucedió. Es muy gratificante para Al y para mí”.

Dar esperanza

Desde que su historia se hizo ampliamente conocida, Stacy fue buscada en grupos de redes sociales sobre la enfermedad por otros pacientes que luchan contra el mieloma múltiple. Se la conoce como "la señora del sarampión". "Me uní a estos grupos e hice muy buenos amigos", dice Stacy. "Nunca los he conocido en persona. Pero hemos compartido nuestras historias, nuestras experiencias. Nos contenemos mutuamente". También ha sido invitada a hablar en conferencias, ante cientos de investigadores del cáncer. En abril, Stacy dio la conferencia central en un congreso internacional en Oxford, Inglaterra. Los investigadores le han dicho que su historia proporciona esperanza y una nueva perspectiva a medida que trabajan para encontrar respuestas. "Ella sigue siendo muy especial e inspiradora", dice el Dr. Russell. "Lo que queremos hacer es replicar lo que se ha logrado con ella más de cien mil veces. En este momento, no sabemos exactamente cómo lo lograremos. Pero ella nos inspira a seguir trabajando".

Entender por qué funcionó

Aunque no ha habido otro paciente que haya tenido una remisión completa empleando un virus similar, en los años que transcurrieron desde el tratamiento de Stacy, el Dr. Russell y sus colegas ahora entienden por qué el tratamiento funcionó de manera tan exitosa para ella.

Una de las principales razones es que Stacy no tenía anticuerpos contra el sarampión, que la mayoría de la gente tiene por haber recibido la vacuna contra el sarampión o por haberse enfermado. Básicamente, cuando uno recibe una vacuna o contrae la enfermedad, el cuerpo produce un anticuerpo que ayuda a reforzar el sistema inmunitario en caso de que la enfermedad se detecte de nuevo. En las personas que tienen anticuerpos contra el sarampión, el uso del virus del sarampión como tratamiento para el mieloma múltiple no funciona porque sus anticuerpos no pueden notar la diferencia. Ayudan al cuerpo a neutralizar el virus terapéutico antes de que este tenga la oportunidad de matar las células cancerosas. La falta de anticuerpos contra el sarampión de Stacy se debía en parte a su cáncer. El mieloma múltiple daña un tipo de glóbulo blanco llamado célula plasmática o plasmocito, que produce anticuerpos. La falta de anticuerpos de Stacy también se debía a los trasplantes de células madre a los que se sometió para reemplazar la médula ósea enferma con cáncer antes de recibir el tratamiento con el virus del sarampión. Los anticuerpos que había adquirido antes de los trasplantes se perdieron. Después de analizar el sistema inmunitario de Stacy y secuenciar el genoma del cáncer, el Dr. Russell y su equipo también descubrieron que ella tiene un sistema inmunitario fuerte. Una vez que el virus del sarampión destruyó el cáncer, su sistema inmunitario impidió que regresara de la misma manera.

El futuro de la viroterapia

Los investigadores de Mayo Clinic están aplicando el conocimiento del caso de Stacy en ensayos clínicos de virus oncolíticos, que contagian a las células inmunitarias para que maten a las células cancerosas como lo hizo el virus del sarampión en el caso de Stacy. Están probando un virus de reemplazo, el virus de la estomatitis vesicular, al cual la mayoría de las personas no han estado expuestas y contra el que no tienen anticuerpos. Los investigadores determinaron que el virus de la estomatitis vesicular destruye al cáncer en el laboratorio y es aún más potente que el virus del sarampión. Los investigadores también están explorando formas encubiertas de enviar el virus del sarampión a los tumores para evitar que lo eliminen los anticuerpos que circulan en el torrente sanguíneo. "Realmente creo que lo que le sucedió a Stacy después de recibir el tratamiento intravenoso con el virus del sarampión se destaca como un hito en la historia del desarrollo de este nuevo enfoque contra el cáncer", dice el Dr. Russell, profesor de medicina molecular en Richard O. Jacobson. La idea de usar un virus para combatir el cáncer no es nueva. Los estudios con virus realizados en animales se remontan a la década de 1950, pero el reto siempre ha sido hallar la tecnología y las instalaciones y equipos básicos necesarios para fabricar un tratamiento génico o viral lo suficientemente puro como para cumplir con las normas de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos para su uso en seres humanos. La financiación también ha sido un reto para este trabajo de vanguardia.

Vivir con libertad

Un par de tumores regresaron después del tratamiento de Stacy con el virus del sarampión hace casi cinco años, pero se localizaron y el Dr. Russell y su equipo los trataron con éxito con radioterapia. Durante dos años y hasta ahora no ha tenido ningún otro tratamiento contra el cáncer. El 5 de junio, Stacy será testigo de otro hito: es el quinto aniversario del tratamiento de viroterapia original. Ahora, ella elige vivir sin una nube de cáncer que pesa sobre ella y está aprendiendo a aceptar las transiciones en su vida. "Siempre he dicho que hasta que alguien me diga que tengo cáncer, no tengo cáncer y vivo en la libertad que eso me da. Pero ahora, de repente ya pasaron cinco años y han pasado dos años desde que recibí algún tipo de tratamiento. "Me refiero a la rutina a la que realmente me había acostumbrado, a la forma de vivir, a muchos niños, a muchas actividades, a muchos tratamientos, a muchos viajes a Mayo. Ya no tengo eso", cuenta Stacy. "Ha sido interesante encontrar mi nuevo camino".

Lee la historia original "Serendipity (casualidad)" de la edición de primavera 2014