Descripción general

En el síndrome de Wolff-Parkinson-White, una vía de señalización adicional entre las cavidades superiores e inferiores del corazón causa un latido rápido (taquicardia). El síndrome de Wolff-Parkinson-White es una afección cardíaca presente en el momento del nacimiento (defecto cardíaco congénito). Es bastante poco frecuente.

Por lo general, los episodios de latidos rápidos del corazón que se presentan en el síndrome de Wolff-Parkinson-White no ponen en riesgo la vida, pero pueden producirse problemas cardíacos graves. En ocasiones poco frecuentes, es posible que el síndrome de Wolff-Parkinson-White provoque muerte cardíaca súbita en niños y adultos jóvenes.

El tratamiento del síndrome de Wolff-Parkinson-White puede incluir medidas especiales, medicamentos, descargas eléctricas al corazón (cardioversión) o un procedimiento con catéter para detener el ritmo cardíaco irregular (arritmia).

El síndrome de Wolff-Parkinson-White también se puede denominar síndrome de preexcitación.

Síntomas

El signo más común del síndrome de Wolff-Parkinson-White es una frecuencia cardíaca superior a 100 latidos por minuto.

Los episodios de frecuencia cardíaca rápida (taquicardia) pueden comenzar repentinamente y durar unos segundos o varias horas. Los episodios pueden ocurrir durante el ejercicio o en reposo.

Otros signos y síntomas del síndrome de Wolff-Parkinson-White están relacionados con la frecuencia cardíaca rápida y el problema subyacente del ritmo cardíaco (arritmia). La arritmia más común que se observa en el síndrome de Wolff-Parkinson-White es la taquicardia supraventricular. La taquicardia supraventricular causa episodios de latidos rápidos y fuertes que comienzan y terminan abruptamente. Algunas personas con síndrome de Wolff-Parkinson-White también tienen un problema de ritmo cardíaco rápido y caótico, llamado fibrilación auricular.

En general, los signos y síntomas que pueden presentarse en las personas con el síndrome de Wolff-Parkinson-White incluyen los siguientes:

  • Latidos cardíacos rápidos, aleteo o palpitaciones fuertes
  • dolor en el pecho
  • dificultad para respirar
  • mareos o aturdimiento
  • desmayos
  • fatiga
  • falta de aire
  • ansiedad

Síntomas en lactantes

Los signos y síntomas en los bebés con el síndrome de Wolff-Parkinson-White pueden incluir los siguientes:

  • Piel descolorida o palidez
  • Piel, labios y uñas que se tornan azules o grises (cianosis)
  • Agitación o irritabilidad
  • Respiración rápida
  • Alimentación deficiente

Algunas personas con una vía eléctrica adicional no tienen signos ni síntomas de latidos cardíacos rápidos. Esta afección se denomina patrón de Wolff-Parkinson-White (WPW). A menudo, se descubre por azar durante un examen del corazón.

Cuándo consultar al médico

Muchas pueden ser las causas de los latidos rápidos del corazón. Es importante obtener un diagnóstico y cuidados médicos inmediatos. A veces, los latidos rápidos del corazón, o la frecuencia cardíaca rápida, no son un problema. Por ejemplo, la frecuencia cardíaca puede aumentar con el ejercicio.

Si sientes que tu corazón late demasiado rápido, programa una cita para ver a un proveedor de atención médica.

Llama al 911 o al número local de emergencias si tienes alguno de los siguientes síntomas durante más de unos minutos:

  • Sensación de latidos cardíacos rápidos o palpitaciones fuertes
  • Dificultad para respirar
  • Dolor en el pecho

Causas

El síndrome de Wolff-Parkinson-White es un tipo de problema cardíaco que está presente al nacer (defecto cardíaco congénito). El síndrome de Wolff-Parkinson-White puede producirse con otros tipos de enfermedades cardíacas congénitas, como la anomalía de Ebstein.

En muy pocos casos, el síndrome de Wolff-Parkinson-White es hereditario. El tipo hereditario está asociado a un engrosamiento del músculo cardíaco. Se trata de una forma de miocardiopatía hipertrófica.

Para comprender las causas del síndrome de Wolff-Parkinson-White, puede resultar útil saber cómo late normalmente el corazón.

¿Cómo late el corazón?

El corazón está formado por cuatro cavidades: dos cavidades superiores (aurículas) y dos cavidades inferiores (ventrículos).

El ritmo cardíaco se controla con un marcapasos natural (nódulo sinusal) ubicado en la cavidad derecha superior (aurícula). El nódulo sinusal envía señales eléctricas que por lo general inician cada latido cardíaco. Estas señales eléctricas atraviesan las aurículas y provocan contracciones musculares en el corazón que bombean la sangre a los ventrículos.

Luego, las señales cardíacas llegan a un grupo de células llamado nodo auriculoventricular donde las señales se hacen más lentas. Este ligero retraso permite que los ventrículos se llenen de sangre. Cuando las señales eléctricas llegan a los ventrículos, las cavidades se contraen y bombean sangre a los pulmones o al resto del cuerpo.

En un corazón normal, este proceso de señalización, por lo general, se lleva a cabo sin problemas, lo que resulta en una frecuencia cardíaca en reposo de entre 60 y 100 latidos por minuto.

En el síndrome de Wolff-Parkinson-White, una vía eléctrica adicional conecta las cavidades superiores e inferiores del corazón, lo que permite que las señales cardíacas se desvíen del nodo auriculoventricular. Como resultado, las señales cardíacas no se hacen más lentas. Las señales se estimulan y el ritmo cardíaco se acelera. La vía adicional también puede hacer que las señales cardíacas se trasladen hacia atrás, lo que provoca un ritmo cardíaco descoordinado.

Complicaciones

Se ha relacionado el síndrome de Wolff-Parkinson-White con la muerte cardíaca súbita en niños y adultos jóvenes.