Diagnóstico

La historia clínica y un examen

Si el médico sospecha que tienes vitiligo, te preguntará acerca de tu historia clínica, te examinará y tratará de descartar otros problemas médicos, tales como dermatitis o psoriasis. Puede usar una lámpara especial para proyectar luz ultravioleta sobre la piel para determinar si tienes vitiligo.

Biopsia de piel y extracción de sangre

Además de reunir tu historia clínica personal y familiar, y de examinar tu piel, el médico puede:

  • Tomar una muestra pequeña (biopsia) de la piel afectada
  • Extraer sangre para análisis de laboratorio a fin de detectar una afección autoinmunitaria no diagnosticada, como anemia o diabetes

Tratamiento

Hay muchos tratamientos disponibles para ayudar a recuperar el color de la piel o emparejar el tono. Los resultados varían y son impredecibles. Algunos tratamientos tienen efectos secundarios graves. Por eso, el médico te puede sugerir que primero intentes mejorar la apariencia de la piel con productos autobronceantes o maquillaje.

Si tú y tu médico deciden tratar tu afección con un medicamento, cirugía o tratamiento, quizás pasen varios meses antes de que se pueda juzgar la eficacia del proceso. Tal vez tengas que probar más de un abordaje, o una combinación de ellos, hasta encontrar el tratamiento que funcione mejor para ti.

Incluso si el tratamiento resulta eficaz por un tiempo, los resultados podrían no durar o podrían aparecer manchas nuevas.

Medicamentos

Ningún medicamento puede detener el proceso del vitiligo, la pérdida de células pigmentarias (melanocitos). Pero algunos medicamentos, solos o en conjunto con la fototerapia, pueden ayudar a recuperar el tono de la piel.

  • Cremas que controlan la inflamación. Aplicar una crema con corticoesteroides en la zona afectada puede ayudar a recuperar el color de la piel, particularmente si la empiezas a usar al principio de la enfermedad. Puede que durante varios meses no notes un cambio en el color de la piel.

    Este tipo de crema es efectiva y fácil de usar. Sin embargo, puede causar efectos secundarios, tales como el adelgazamiento de la piel o la aparición de manchas o líneas en la piel.

    A los niños y a las personas que tienen manchas grandes en la piel se les pueden recetar presentaciones más leves de este medicamento.

  • Medicamentos que afectan el sistema inmunitario. Los ungüentos con tacrolimús o pimecrolimús (inhibidores de la calcineurina) pueden ser eficaces para las personas con zonas pequeñas de despigmentación, especialmente en el rostro y el cuello.

    Este tratamiento puede tener menos efectos secundarios que los corticoesteroides y puede utilizarse con luz ultravioleta B. No obstante, la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration) ha advertido sobre un posible vínculo entre estos medicamentos, el linfoma y el cáncer de piel.

Terapias

  • Psoraleno combinado con fototerapia. Este tratamiento combina una sustancia de origen vegetal denominada «psoraleno» con fototerapia (fotoquimioterapia) para devolver el color a las manchas claras. Después de tomar psoraleno por vía oral o de aplicarlo sobre la piel afectada, se te expone a luz ultravioleta A (UVA), luz UVB o luz de excímeros. Estos abordajes suelen dar mejores resultados que la medicación o la luz solos. Quizá necesites repetir los tratamientos hasta tres veces por semana durante 6 a 12 meses.
  • Eliminación del color restante (despigmentación). Esta terapia puede ser una opción si el vitiligo está extendido y otros tratamientos no han funcionado. Se aplica un agente de despigmentación en las zonas de la piel que no están afectadas. Este las aclara gradualmente para que se fundan con las zonas decoloradas. La terapia se realiza una o dos veces al día durante nueve meses o más.

    Los efectos secundarios pueden comprender enrojecimiento, hinchazón, picazón y piel seca. La despigmentación es permanente y siempre serás extremadamente sensible a la luz del sol.

Cirugía

La cirugía puede ser una opción para ti si la fototerapia no funciona. La cirugía también se puede implementar con esas terapias. El objetivo de las siguientes técnicas es emparejar el tono de la piel mediante la recuperación de color.

  • Injerto cutáneo. En este procedimiento, el médico retira pequeñas partes de piel normal pigmentada y las injerta en zonas que han perdido pigmento. Este procedimiento a veces se usa si tienes manchas pequeñas de vitiligo.

    Los riesgos posibles comprenden infecciones, cicatrices, aspecto adoquinado, color desparejo y ausencia de repigmentación en la zona.

  • Injerto de ampollas. En este procedimiento, el médico forma ampollas en la piel pigmentada, generalmente mediante succión. Luego retira la parte superior de las ampollas y las trasplanta a una zona con manchas en la piel.

    Los riesgos posibles comprenden cicatrices, aspecto adoquinado y ausencia de repigmentación en la zona. Además, el daño que causa la succión puede provocar la aparición de otra mancha de vitiligo.

  • Tatuajes (micropigmentación). En esta técnica, el médico utiliza un instrumento quirúrgico especial para implantar pigmento en la piel. Es más eficaz en los labios y alrededor de estos en las personas con tez más oscura.

    Las desventajas comprenden la dificultad de igualar el color de la piel y la posibilidad de que el tatuaje provoque la aparición de otra mancha de vitiligo.

Posibles tratamientos futuros

Los tratamientos que se están estudiando comprenden:

  • Un medicamento para estimular las células que producen color (melanocitos). Denominado «afamelanotide», este posible tratamiento se implanta debajo de la piel para fomentar el crecimiento de melanocitos.
  • Un medicamento que ayuda a controlar los melanocitos. Se está estudiando la prostaglandina E2 como método para restaurar el color de la piel en personas con vitiligo localizado que no se disemina. Se aplica en la piel como un gel.
  • Un medicamento que revierte la pérdida de color. El tofacitinib, un medicamento de administración oral que se suele utilizar para tratar la artritis reumatoide, ha demostrado ser una posibilidad para el tratamiento del vitiligo.

Estilo de vida y remedios caseros

Las siguientes estrategias de cuidado personal te ayudan a cuidarte la piel y a mejorar su aspecto:

  • Protégete la piel contra el sol y contra las fuentes artificiales de luz ultravioleta. Si tienes vitiligo, en particular si tienes piel clara, utiliza un protector solar de amplio espectro, resistente al agua, que tenga un factor de protección solar de al menos 30. Aplica el protector solar generosamente y vuelve a aplicarlo cada dos horas, o con mayor frecuencia si nadas o sudas.

    También puedes buscar la sombra y usar prendas que protejan la piel del sol. No uses camas solares ni lámparas para bronceado.

    Proteger la piel contra el sol ayuda a evitar las quemaduras y el daño a largo plazo. Una quemadura de sol intensa puede empeorar tu enfermedad. El protector solar también reduce al mínimo el bronceado, lo cual hace que el contraste entre la piel normal y la piel con manchas no se note tanto.

  • Oculta la piel afectada. Los productos para ocultar las zonas afectadas mejoran el aspecto de la piel y ayudan a que te sientas mejor contigo mismo, especialmente, si las manchas del vitiligo están en zonas de la piel expuestas a los demás. Es posible que debas probar varias marcas de maquillaje o autobronceantes para hallar el que se mezcle bien con el tono normal de tu piel. El color de los productos autobronceantes no se quita con agua, sino que desaparece gradualmente a lo largo de varios días. Si usas un autobronceante, elige uno que contenga dihidroxiacetona, ya que está aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (Food and Drug Administration).
  • No te hagas tatuajes. Evita hacerte tatuajes no relacionados con el tratamiento para el vitiligo. Los daños en la piel, como los que provocan los tatuajes, pueden hacer que aparezca una nueva mancha de vitiligo en el transcurso de dos semanas.

Medicina alternativa

Hay estudios limitados que demuestran que la hierba Ginkgo biloba puede devolver el color de la piel en personas con vitiligo. Otros estudios menores demuestran que el ácido alfa lipoico, el ácido fólico, la vitamina C y la vitamina B-12 junto con fototerapia pueden restablecer el color de la piel en algunas personas.

Al igual que con cualquier medicamento de venta libre (sin receta), habla con tu médico antes de probar terapias de medicina alternativa para asegurarte de que estas no interactúen de manera negativa con otros tratamientos que estés siguiendo.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

A raíz del cambio de aspecto causado por el vitiligo, puedes sentirte estresado, cohibido, triste, avergonzado e incluso desolado. Probablemente sientas que esta afección limita tu capacidad de emprender las actividades diarias, especialmente si se ha extendido o afecta partes visibles del cuerpo, como el rostro, las manos, los brazos y los pies.

Estos consejos pueden ayudarte a enfrentar el vitiligo:

  • Consulta a un buen profesional. Busca un médico con un gran conocimiento de la afección. Un dermatólogo es un médico especializado en el cuidado de la piel.
  • Infórmate bien. Busca toda la información que puedas sobre la enfermedad y las opciones de tratamiento para ayudarte a decidir qué medidas tomar.
  • Comunica tus sentimientos. Informa al médico si te sientes deprimido. Puede derivarte a un profesional de salud mental especializado en ayudar a personas con depresión.
  • Habla con otras personas. Pregúntale al médico acerca de grupos de apoyo o psicoterapia en tu zona para las personas que sufren vitiligo.
  • Confía en tus seres queridos. Busca la comprensión y el apoyo de tu familia y amigos.

Preparación para la consulta

Es probable que primero veas a tu médico de atención primaria. Luego, es posible que te deriven a un especialista en trastornos de la piel (dermatólogo).

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

  • Revisa tu historia clínica familiar. Averigua si algún miembro de tu familia tiene vitiligo, una afección de la tiroides o una enfermedad en la cual el sistema inmunitario ataca los tejidos sanos del cuerpo (enfermedad autoinmunitaria).
  • Haz una lista de información personal relevante, como si recientemente experimentaste acontecimientos estresantes importantes, cambios en tu vida, quemaduras del sol y erupciones.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomes, incluso las dosis.
  • Anota las preguntas que te gustaría hacerle al médico; esto te ayudará a aprovechar al máximo el tiempo limitado de la consulta.

Algunas preguntas básicas para considerar comprenden las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Cuáles son otras causas posibles?
  • ¿Necesito realizarme alguna prueba?
  • ¿Esta enfermedad es temporal o de larga duración?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles y cuál me recomiendas?
  • ¿Qué efectos secundarios puedo esperar del tratamiento?
  • ¿Puedo hacer algo para ayudar, como evitar exponerme al sol en determinados horarios o usar un protector solar específico?
  • ¿Puedes recomendarme un producto para ocultar las manchas decoloradas?
  • ¿Tienes algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme a casa? ¿Qué sitios web recomiendas?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga algunas preguntas, como las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaste a notar manchas claras en la piel?
  • ¿Sufriste una quemadura del sol o una erupción en la piel antes de notar las manchas?
  • ¿Tienes la piel sensible al sol?
  • ¿Las manchas decoloradas pican o causan otros síntomas?
  • ¿Alguna vez has tenido este tipo de cambio?
  • ¿Algún miembro de tu familia tiene vitiligo, una afección de la tiroides o una enfermedad autoinmunitaria?
  • ¿Qué ocupación y qué pasatiempos tienes? ¿Estás expuesto a sustancias químicas fuertes en tu ocupación o en tus pasatiempos?
  • ¿Esta afección afecta tu calidad de vida?

Qué puedes hacer mientras tanto

Mientras esperas a ver el médico, limita tu exposición al sol y utiliza un protector solar de amplio espectro que tenga un factor de protección solar mínimo de 30. Si te cohíben los cambios en la piel, utiliza maquillaje o un producto autobronceante para ocultar las zonas afectadas.