La diabetes puede aumentar el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer. Pero el control del azúcar en la sangre, el ejercicio y una dieta saludable pueden ayudar.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Hay muchas investigaciones que sugieren una conexión entre la diabetes y el alzhéimer, aunque esas conexiones aún no se comprenden del todo. No todos los estudios confirman la conexión, pero muchos sugieren que las personas con diabetes, especialmente la diabetes tipo 2, tienen un mayor riesgo de desarrollar demencia de Alzheimer u otras demencias.

La investigación aún no está clara sobre si tomar medidas para prevenir o controlar la diabetes puede ayudar a reducir el riesgo de deterioro cognitivo.

La diabetes puede causar varias complicaciones, como daños a los vasos sanguíneos. La diabetes se considera un factor de riesgo para la demencia vascular. Este tipo de demencia ocurre debido al daño cerebral que a menudo es causado por la reducción o el bloqueo del flujo sanguíneo al cerebro.

Muchas personas con diabetes tienen cambios cerebrales que son distintivos tanto de la enfermedad de Alzheimer como de la demencia vascular. Algunos investigadores piensan que cada afección alimenta el daño causado por la otra.

La investigación continua tiene como objetivo tratar de comprender mejor la relación entre el Alzheimer y la diabetes. Ese vínculo puede ocurrir como resultado de las formas complejas en que la diabetes tipo 2 afecta la capacidad del cerebro y otros tejidos corporales para usar azúcar (glucosa) y responder a la insulina.

La diabetes también puede aumentar el riesgo de desarrollar un deterioro cognitivo leve, una afección en la que las personas experimentan más problemas de pensamiento (cognitivos) y de memoria de los que normalmente se presentan en el envejecimiento normal. Algunas investigaciones indican que la diabetes puede aumentar el riesgo de que el deterioro cognitivo leve empeore hasta llegar a la demencia. El deterioro cognitivo leve puede preceder o acompañar a la enfermedad de Alzheimer y otros tipos de demencia.

A medida que los investigadores examinan las conexiones entre la diabetes y el Alzheimer, también están estudiando formas potenciales de prevenir o tratar ambas enfermedades. Pero un ensayo reciente de insulina intranasal no mostró ningún beneficio cognitivo.

Trabajar con el equipo de atención médica para prevenir la diabetes o controlarla ha demostrado ser una estrategia eficaz para evitar o reducir las complicaciones. La prevención de la diabetes o el control efectivo de la diabetes también pueden ayudar a prevenir la enfermedad de Alzheimer y otras demencias.

Prevenir la diabetes o controlarla con éxito te puede ayudar a evitar otras complicaciones, tales como las siguientes:

  • Cardiopatía
  • Accidente cerebrovascular
  • Daño ocular
  • Enfermedad renal
  • Lesión a los nervios, que puede causar dolor en los pies o las manos (neuropatía diabética)
  • Problemas digestivos (gastroparesia)
  • Problemas en los huesos y las articulaciones

Los pasos para prevenir o controlar la diabetes y evitar posibles complicaciones incluyen los siguientes:

  • Sigue las recomendaciones de tu equipo de atención médica respecto del plan más apropiado para controlar el nivel de glucosa en sangre, el nivel de colesterol y la presión arterial.
  • Come alimentos saludables, como frutas, vegetales, granos integrales, carnes magras, y leche y queso bajos en grasa.
  • Si tienes sobrepeso, sigue una dieta saludable y haz ejercicio para perder peso. La obesidad puede provocar diabetes y otros problemas de salud.
  • No fumes.
  • Trata de hacer ejercicio durante al menos 30 minutos todos los días.
  • Examínate los pies a diario para ver si tienes llagas.
  • Toma todos los medicamentos recetados puntualmente.

La evidencia sugiere que los cambios en la dieta y la actividad que conducen a la pérdida de peso son particularmente efectivos para reducir el riesgo de diabetes.

Incluso los pequeños cambios pueden hacer una gran diferencia. En un importante estudio de investigación clínica, los participantes con niveles de azúcar en sangre ligeramente superiores a los normales (prediabetes) redujeron el riesgo de padecer diabetes tipo 2 en más del 50 por ciento gracias al ejercicio (30 minutos, cinco días a la semana) y a una pérdida de peso corporal del 5 al 7 por ciento. Esto significa la pérdida de entre 10 y 14 libras (de 4,5 a 6,4 kilogramos) para una persona que pesaba 200 libras (aproximadamente 91 kilogramos).

Sept. 14, 2019