Diagnóstico

Dado que es poco frecuente y que comparte síntomas con otras enfermedades, la tularemia puede ser difícil de diagnosticar. Si has participado en actividades que aumentan el riesgo, como cazar conejos, informa a tu médico.

La tularemia generalmente se puede diagnosticar mediante análisis de sangre. Una prueba busca anticuerpos contra la bacteria y con esa prueba no se sabrá si has tenido la infección hasta varias semanas después. También es posible que te hagan una radiografía de tórax para buscar signos de neumonía.

Tratamiento

La tularemia puede tratarse de manera eficaz con antibióticos que se administran por medio de una inyección directamente en un músculo o una vena. El antibiótico gentamicina suele ser el tratamiento elegido para la tularemia. La estreptomicina también es eficaz, pero es difícil de conseguir y puede tener más efectos secundarios que otros antibióticos.

Según el tipo de tularemia que se esté tratando, los médicos pueden recetar antibióticos orales, como doxiciclina (Oracea, Vibramycin u otros) o ciprofloxacina (Cipro).

También recibirás tratamiento para cualquier complicación que tengas, como meningitis o neumonía. En general, deberías ser inmune a la tularemia luego de recuperarte de la enfermedad, pero en algunas personas vuelve a aparecer o se vuelven a infectar.

Preparación para la consulta

Es probable que primero consultes con el médico de atención primaria. Sin embargo, en algunos casos cuando llamas para pedir una consulta, te pueden derivar inmediatamente a un especialista de enfermedades infecciosas.

A continuación, te brindamos información para ayudarte a que te prepares para tu consulta.

Lo que puedes hacer

  • Haz una lista de tus síntomas, incluidos aquellos que quizás no parezcan estar relacionados con el motivo de la cita.
  • Escribe los hechos personales importantes, en especial las actividades recientes, como ir a cazar, hacer tareas de jardinería o viajar a zonas infestadas de garrapatas.
  • Lleva una lista de todos los medicamentos, las vitaminas o los suplementos que tomes.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Preparar una lista de preguntas para hacerle al médico te ayudará a aprovechar al máximo el tiempo de la consulta. Algunas preguntas básicas para hacerle al médico en caso de tularemia son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles? ¿Qué efectos secundarios puedo esperar?
  • Tengo otras afecciones médicas. ¿Cómo puedo controlar estas afecciones de manera conjunta?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer cualquier otra pregunta que tengas.

Qué esperar de tu médico

Es probable que el médico te haga varias preguntas, incluidas las siguientes:

  • ¿Cuándo comenzaste a tener los síntomas?
  • ¿Has ido de caza, realizado tareas de jardinería o viajado a zonas infestadas de garrapatas recientemente?
  • ¿Los síntomas son constantes o aparecen y desaparecen?
  • ¿Cuál es la gravedad de los síntomas?
  • ¿Hay algo que mejore tus síntomas?
  • ¿Hay algo que los empeore?