La inflamación de los ganglios linfáticos suele deberse a una infección causada por bacterias o virus. En ocasiones poco frecuentes, el cáncer provoca inflamación de los ganglios linfáticos.
Los ganglios linfáticos, también llamados glándulas linfáticas, desempeñan un papel esencial para que el organismo pueda combatir infecciones. Funcionan como filtros que atrapan virus, bacterias y otras causas de enfermedades antes de que puedan infectar otras partes del cuerpo. Las zonas comunes donde se inflaman los ganglios linfáticos incluyen el cuello, debajo del mentón, las axilas y la ingle.
En algunos casos, el tiempo y las compresas tibias pueden ser todo lo que se necesita para tratar la inflamación de los ganglios linfáticos. En ocasiones, si una infección causa la inflamación de los ganglios linfáticos, el tratamiento dependerá de la infección.

Los ganglios linfáticos desempeñan una función vital en la capacidad del organismo para combatir infecciones. Las zonas comunes donde se inflaman los ganglios linfáticos incluyen el cuello, debajo del mentón, las axilas y la ingle.

Uno de los lugares más comunes donde encontrar ganglios linfáticos inflamados es el cuello. En el diagrama se muestran tres ganglios linfáticos hinchados debajo de la mandíbula inferior.
El sistema linfático es una red de órganos, vasos y ganglios linfáticos distribuidos por todo el cuerpo. Muchos ganglios linfáticos se encuentran en la cabeza y el cuello. Los ganglios linfáticos en estas zonas se inflaman con frecuencia. La hinchazón puede alcanzar el tamaño de un guisante, un frijol o más.
Los ganglios linfáticos inflamados son un signo de que algo está mal en el cuerpo. Los ganglios linfáticos inflamados pueden ser sensibles y dolorosos.
Según la causa, pueden aparecer otros síntomas.
Algunos ganglios inflamados vuelven a su tamaño habitual cuando mejora la afección que los causa. Consulte a su profesional de atención médica si está preocupado o si sus ganglios inflamados tienen las siguientes características:
Busque atención médica inmediata si tiene dificultad para tragar o respirar.
Los ganglios linfáticos son racimos de células pequeños, redondos o en forma de frijol. Dentro de los ganglios linfáticos hay una mezcla de tipos de células del sistema inmunitario. Estas células filtran el líquido linfático a medida que circula por el organismo y lo protegen contra invasores.
Los ganglios linfáticos están agrupados. Cada grupo drena una zona específica del cuerpo. Puede resultar más fácil detectar hinchazón en determinadas áreas. Entre ellas se incluyen los ganglios del cuello, debajo del mentón, las axilas y la ingle. La localización de los ganglios inflamados puede ofrecer una pista sobre la causa de la hinchazón.
La causa más común de inflamación de los ganglios linfáticos es una infección, por lo general viral, como el resfriado común. En ocasiones, no se llega a encontrar la causa.
Otras causas de inflamación de los ganglios linfáticos incluyen las siguientes:
Otras causas posibles, aunque poco frecuentes, incluyen ciertos medicamentos, como la fenitoína (Dilantin), un medicamento contra las convulsiones, y medicamentos que previenen la malaria. Los implantes mamarios de silicona también pueden causar inflamación de los ganglios linfáticos.
Muchas situaciones aumentan el riesgo de hinchazón de los ganglios linfáticos. Entre los factores que aumentan el riesgo de esas situaciones están los siguientes:
Cuando una infección que causa inflamación de los ganglios linfáticos no se trata, puede formarse una acumulación de pus. Esto se denomina absceso. El pus contiene líquido, glóbulos blancos, tejido muerto y bacterias u otros invasores. Es posible que un absceso requiera drenaje y tratamiento con un antibiótico.