Descripción general

La sudoración y el olor corporal son hechos de la vida cotidiana para la mayoría de las personas. La transpiración fuerte y el olor corporal pueden ocurrir cuando realizas ejercicio, cuando tienes demasiado calor, o cuando estás nervioso, ansioso o en situaciones de estrés.

La piel tiene dos tipos principales de glándulas sudoríparas que producen dos tipos muy diferentes de sudoración. Ninguno tiene olor, pero el tipo de sudoración producido en las axilas y en la ingle huele mal cuando se combina con bacterias que comúnmente se encuentran en la piel.

Los cambios inusuales en la sudoración —transpiración excesiva (hiperhidrosis), poca transpiración o ausencia de esta (anhidrosis)— pueden ser un factor de preocupación. Asimismo, los cambios en el olor corporal pueden ser signo de que hay un problema médico. El estilo de vida y los tratamientos caseros generalmente pueden controlar de manera eficaz los síntomas causados por la sudoración y el olor corporal normales.

Síntomas

De forma natural, algunas personas sudan más o menos que otras. El olor corporal también puede variar según la persona. Consulta con el médico si:

  • De repente, comienzas a sudar mucho más o menos de lo habitual
  • La sudoración perturba tu rutina diaria
  • Tienes sudoraciones nocturnas sin razón aparente
  • Notas un cambio en tu olor corporal

Causas

La piel tiene dos tipos principales de glándulas sudoríparas: las glándulas ecrinas y las glándulas apocrinas. Las glándulas ecrinas están en casi todo el cuerpo y se abren directamente en la superficie de la piel. Las glándulas apocrinas se encuentran en zonas que tienen abundantes folículos capilares, como las axilas y la ingle, y se vacían en los folículos capilares justo antes de abrirse en la superficie de la piel.

Cuando la temperatura del cuerpo aumenta, las glándulas ecrinas secretan líquido a la superficie de la piel, que enfría el cuerpo a medida que se evapora. Ese líquido está compuesto principalmente de agua y sal.

Las glándulas apocrinas producen un líquido lechoso que casi siempre se secreta cuando te encuentras en situaciones de estrés emocional. Ese líquido es inodoro hasta que se mezcla con las bacterias que comúnmente se encuentran en la piel.