Diagnóstico

Para diagnosticar hemorragia subaracnoidea, es probable que el médico recomiende lo siguiente:

  • Tomografía computarizada (TC). Con esta prueba de diagnóstico por imágenes, se puede detectar sangrado en el cerebro. El médico puede inyectar un tinte de contraste para ver los vasos sanguíneos con mayor detalle (angiografía por tomografía computarizada).
  • Imágenes por resonancia magnética. Con esta prueba de diagnóstico por imágenes, también se puede detectar sangrado en el cerebro. El médico puede inyectar un tinte en un vaso sanguíneo para visualizar las arterias y las venas con mayor detalle (angiografía por resonancia magnética), y resaltar el flujo sanguíneo.
  • Angiografía cerebral. El médico inserta un tubo largo y delgado (catéter) en una arteria de la pierna, y lo conduce hasta el cerebro. Se inyecta un tinte en los vasos sanguíneos del cerebro para que se puedan visualizar en imágenes obtenidas por rayos X. El médico podría recomendarte una angiografía cerebral para obtener imágenes más detalladas o si sospecha la presencia de una hemorragia subaracnoidea, pero la causa no está clara o no aparece en otras pruebas de diagnóstico por imágenes.

Hasta el 22 por ciento de las hemorragias subaracnoideas aneurismáticas no se ven en las primeras pruebas de diagnóstico por imágenes. Si las pruebas iniciales no muestran sangrado, el médico podría recomendarte lo siguiente:

  • Punción lumbar. El médico inserta una aguja en la parte inferior de la espalda para extraer una pequeña cantidad del líquido que rodea el cerebro y la médula espinal (líquido cefalorraquídeo). El líquido se examina en busca de sangre, lo que puede indicar la presencia de una hemorragia subaracnoidea.
  • Repetición de las pruebas de diagnóstico por imágenes. Las pruebas se pueden repetir varios días después de haber realizado las pruebas iniciales.

Tratamiento

Inicialmente, el tratamiento se centra en estabilizar la afección.

Si el sangrado se produce como consecuencia de la rotura de un aneurisma cerebral, el médico te podría recomendar lo siguiente:

  • Cirugía. El cirujano realiza una incisión en el cuero cabelludo y localiza el aneurisma cerebral. Se coloca una grapa de metal en el cuello del aneurisma para detener el flujo de sangre que llega a este.
  • Embolización endovascular. El cirujano inserta un catéter en una arteria de la ingle y lo guía hacia el cerebro. Se pasan espirales de platino desmontables a través del catéter y se colocan en el aneurisma. Los espirales rellenan el aneurisma, lo que reduce el flujo sanguíneo hacia el saco del aneurisma y hace que la sangre se coagule.
  • Otros tratamientos endovasculares. Ciertos aneurismas se pueden tratar con embolización endovascular que utiliza tecnologías más recientes, como la embolización con stents o la asistida por balón, o con dispositivos para desviar el flujo sanguíneo.

Algunas veces los procedimientos endovasculares tienen que realizarse nuevamente. Tendrás consultas de seguimiento regulares con el médico en las que se observarán los cambios. Es posible que tengas que realizar fisioterapia, terapia ocupacional y terapia del habla.