Descripción general

Las estrías son surcos o hendiduras que con frecuencia aparecen en el abdomen, los senos, las caderas, los glúteos y los muslos. Con el tiempo se vuelven menos evidentes. Las estrías son particularmente frecuentes en embarazadas, en especial durante el último trimestre. El tratamiento puede desvanecer las estrías, pero no las elimina del todo.

Las estrías no son dolorosas ni perjudiciales, pero algunas personas pueden sentirse angustiadas por el aspecto que le dan a la piel.

Síntomas

Las estrías son todas diferentes. Varían según cuánto tiempo hace que las tienes, qué las causó, en qué parte del cuerpo están y qué tipo de piel tienes. Las variantes frecuentes incluyen lo siguiente:

  • Manchas o líneas hundidas en la piel
  • Manchas de color rosa, rojo, negro, azul o púrpura
  • Manchas brillantes que se esfuman a un color más claro
  • Manchas en el abdomen, los pechos, las caderas, los glúteos o los muslos
  • Manchas que cubren una superficie amplia del cuerpo

Cuándo consultar al médico

Consulta a tu médico si te preocupa el aspecto de tu piel o si las estrías cubren áreas amplias de tu cuerpo. Tu médico puede ayudarte a determinar la causa de las estrías y a analizar las opciones de tratamiento.

Causas

Al parecer, las estrías se deben al estiramiento de la piel. Su gravedad depende de varios factores, que incluyen tu tendencia genética, el grado de tensión sobre la piel y el nivel de cortisona. La cortisona, una hormona producida por las glándulas suprarrenales, debilita las fibras elásticas de la piel.

Factores de riesgo

Todas las personas pueden tener estrías, pero algunos factores aumentan las probabilidades de tenerlas, por ejemplo:

  • Ser mujer
  • Tener antecedentes personales o familiares de estrías
  • Estar embarazada, en especial para mujeres jóvenes
  • Tener sobrepeso u obesidad
  • Subir y bajar de peso rápidamente
  • Tomar corticoesteroides
  • Someterse a cirugía de aumento de senos
  • Tener síndrome de Cushing, síndrome de Marfan u otros trastornos genéticos

Prevención

La mejor manera de reducir la probabilidad de que salgan estrías es mantener un peso saludable. Durante el embarazo, aumentarás de peso en un período relativamente corto. Come bien, haz ejercicios y trabaja con tu médico para evitar un aumento excesivo de peso. Esto no solo reduce al mínimo las estrías, sino que también es saludable para ti y el bebé.