Análisis y diagnósticos

Escrito por personal de Mayo Clinic

Puede que un niño que ha sufrido sacudidas violentas tenga que ser examinado por varios médicos especialistas, así como por un experto en maltrato infantil.

Es posible que se necesiten diversas pruebas para detectar lesiones, como las siguientes:

  • Exploración por tomografía computarizada (TC). Una exploración por tomografía computarizada usa imágenes de rayos X para brindar imágenes transversales del cerebro del niño. Esta prueba puede ayudar a detectar lesiones que necesiten una intervención urgente.
  • Imágenes por resonancia magnética (RM). La resonancia magnética usa un poderoso campo magnético y ondas radioeléctricas para crear imágenes detalladas del cerebro del niño. Debido a la dificultad para realizar las resonancias magnéticas en un niño que no está estable, generalmente se hacen dos o tres días después de la lesión.
  • Examen óseo. Puede utilizarse una serie de radiografías óseas —posiblemente que comprenda los brazos, las manos, las piernas, los pies, la columna vertebral, las costillas y el cráneo— para evaluar si las fracturas son accidentales o intencionadas y buscar fracturas anteriores.
  • Examen oftalmológico. Un examen ocular puede revelar sangrado y otras lesiones en los ojos.
  • Análisis de sangre. Algunos trastornos genéticos y metabólicos, así como trastornos de sangrado o de la coagulación, pueden provocar síntomas similares a los del síndrome del bebé sacudido. Los análisis de sangre pueden ayudar a descartar algunas de estas enfermedades.

Según el grado de las lesiones, es posible que el bebé necesite ser controlado en una unidad de cuidados intensivos pediátricos.

Oct. 18, 2014