Aprende sobre los posibles síntomas de ETS comunes y qué tan graves pueden llegar a ser.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Si tienes relaciones sexuales, orales, anales o vaginales, y te tocas los genitales, puedes contraer una enfermedad de transmisión sexual (ETS), también llamada infección de transmisión sexual (ITS). Independientemente de tu estado civil o tu orientación sexual, eres vulnerable a las infecciones de transmisión sexual y a los síntomas de las enfermedades de transmisión sexual. Pensar o esperar que tu pareja no tenga una infección de transmisión sexual no es una protección, necesitas saberlo con seguridad.

Los preservativos (condones), cuando se usan correctamente, son muy eficaces para disminuir la transmisión de algunas enfermedades de transmisión sexual. Pero ningún método es infalible, y los síntomas de las infecciones de transmisión sexual no siempre son evidentes. Si crees que presentas síntomas de una infección de transmisión sexual o has estado expuesto a una infección de transmisión sexual, consulta al médico. Además, informa a tu pareja o parejas para que puedan ser evaluados y tratados.

Algunas infecciones de transmisión sexual son fáciles de tratar y curar, otras requieren un tratamiento más complicado para controlarlas.

Si no se tratan, las infecciones de transmisión sexual pueden aumentar el riesgo de adquirir otras infecciones de transmisión sexual como el VIH. Esto sucede porque una infección de transmisión sexual puede estimular una respuesta inmunitaria en el área genital o provocar irritación: cualquiera de las dos situaciones puede aumentar el riesgo de transmisión del VIH. Algunas infecciones de transmisión sexual no tratadas también pueden provocar infertilidad, lesiones en órganos, determinados tipos de cáncer o la muerte.

Muchas infecciones de transmisión sexual no presentan signos ni síntomas (son asintomáticas). Sin embargo, a pesar de que no tengas síntomas, puedes contagiarles la infección a tus parejas sexuales. Por eso es importante usar protección, como un preservativo, durante las relaciones sexuales. Y visita al médico regularmente para hacerte exámenes de detección de infecciones de transmisión sexual para que puedas identificar y tratar una infección antes de que puedas transmitirla.

La clamidia es una infección bacteriana del tracto genital. La clamidia puede ser difícil de detectar porque las infecciones de etapa temprana a menudo causan pocos o ningún signo o síntoma. Cuando se producen, los síntomas suelen comenzar entre una y tres semanas después de haber estado expuesto a la clamidia y pueden ser leves y pasar rápidamente.

Estos son algunos de los signos y síntomas:

  • Micción dolorosa
  • Dolor abdominal en la parte baja
  • Flujo vaginal en mujeres
  • Secreción del pene en hombres
  • Dolor durante las relaciones sexuales en las mujeres
  • Sangrado entre períodos en las mujeres
  • Dolor testicular en hombres

La gonorrea es una infección bacteriana del tracto genital. Las bacterias también se pueden desarrollar en la boca, la garganta, los ojos y el ano. Los primeros síntomas de la gonorrea generalmente aparecen dentro de los 10 días después de la exposición. Sin embargo, algunas personas pueden estar infectadas durante meses antes de que aparezcan los signos o síntomas.

Los signos y síntomas de la gonorrea pueden incluir los siguientes:

  • Secreción espesa, turbia o con sangre proveniente del pene o la vagina
  • Dolor o sensación de ardor al orinar
  • Sangrado menstrual abundante o sangrado entre períodos
  • Testículos dolorosos e hinchados
  • Deposiciones dolorosas
  • Picazón anal

La tricomoniasis es una infección de transmisión sexual común causada por un parásito microscópico unicelular llamado Trichomonas vaginalis. Este organismo se propaga durante las relaciones sexuales con una persona que ya tiene la infección.

El organismo suele infectar las vías urinarias en los hombres, pero a menudo no causa síntomas. La tricomoniasis generalmente infecta la vagina en las mujeres. Cuando la tricomoniasis causa síntomas, estos pueden aparecer dentro de los cinco a 28 días de la exposición y varían desde una irritación leve hasta una inflamación severa.

Estos son algunos de los signos y síntomas:

  • Secreción vaginal transparente, blanca, verdosa o amarillenta
  • Secreción proveniente del pene
  • Fuerte olor vaginal
  • Picazón o irritación vaginal
  • Comezón o irritación en el interior del pene
  • Dolor durante las relaciones sexuales
  • Micción dolorosa

El VIH es una infección por el virus de la inmunodeficiencia humana. El VIH interfiere en la capacidad del cuerpo para combatir los virus, las bacterias y los hongos que causan enfermedades, y puede provocar el SIDA, una enfermedad crónica que pone en riesgo la vida.

Cuando te infectas por primera vez con el VIH, es posible que no tengas ningún síntoma. Algunas personas desarrollan una enfermedad parecida a la gripe, generalmente de dos a seis semanas después de ser infectadas. Aun así, la única manera de saber si tienes VIH es haciéndote la prueba.

Signos y síntomas iniciales

Los signos y síntomas tempranos del VIH suelen desaparecer en una semana o un mes y a menudo se confunden con los de otra infección viral. Durante este período, eres altamente infeccioso. Es posible que los síntomas más persistentes o graves de la infección por el VIH no aparezcan durante 10 años o más después de la infección inicial. Los síntomas de la etapa inicial del VIH pueden incluir los siguientes:

  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Dolor de garganta
  • Ganglios linfáticos inflamados
  • Erupción
  • Fatiga

A medida que el virus continúa multiplicándose y destruyendo células inmunitarias, puedes desarrollar infecciones leves o signos y síntomas crónicos como los siguientes:

  • Ganglios linfáticos inflamados: a menudo, uno de los primeros signos de la infección por el VIH
  • Diarrea
  • Pérdida de peso
  • Fiebre
  • Tos y falta de aire

Infección por VIH en etapa tardía

Los signos y síntomas de la infección por VIH en etapa tardía incluyen los siguientes:

  • Fatiga persistente, sin causa aparente
  • Sudoraciones nocturnas con empapamiento
  • Escalofríos o fiebre superior a 100,4 °F (38 °C) durante varias semanas
  • Inflamación de los ganglios linfáticos durante más de tres meses
  • Diarrea crónica
  • Dolores de cabeza persistentes
  • Infecciones oportunistas inusuales

El herpes genital es una infección de transmisión sexual altamente contagiosa causada por un tipo de virus del herpes simple que entra en tu cuerpo a través de pequeñas roturas en la piel o las membranas mucosas. La mayoría de las personas con virus del herpes simple nunca sabe que tiene el virus debido a que no hay signos ni síntomas, o bien estos son tan leves que pasan desapercibidos.

Cuando sí se observan signos y síntomas, el primer episodio en general es el peor. Algunas personas nunca tienen un segundo episodio. Sin embargo, otras pueden tener episodios recurrentes durante décadas.

Cuando aparecen, los signos y los síntomas del herpes genital pueden incluir los siguientes:

  • Pequeños bultos rojos, ampollas (vesículas) o llagas abiertas (úlceras) en las zonas genitales y anales y en las áreas cercanas
  • Dolor o picazón alrededor del área genital, los glúteos y la parte interior de los muslos

Las úlceras pueden causar dolor al orinar. También es posible que tengas dolor y sensibilidad en la zona genital hasta que desaparezca la infección. Durante el episodio inicial, es posible que presentes signos y síntomas similares a los de la influenza, como dolor de cabeza, dolores musculares y fiebre, y también ganglios linfáticos inflamados en la ingle.

En algunos casos, la infección puede ser activa y contagiosa, incluso si no hay llagas.

La infección por VPH es uno de los tipos más comunes de infección de transmisión sexual. Algunas formas del VPH aumentan mucho el riesgo de cáncer cervicouterino en las mujeres. Otras formas causan verrugas genitales. Por lo general, el VPH no presenta signos ni síntomas. Los signos y síntomas de las verrugas genitales incluyen:

  • Hinchazón pequeña, de color carne, marrón o rosa en el área genital
  • Varias verrugas juntas que toman la forma de una coliflor
  • Picazón o malestar en el área genital
  • Sangrado durante las relaciones sexuales

Sin embargo, a menudo las verrugas genitales no causan síntomas. Las verrugas genitales pueden ser tan pequeñas como de 1 milímetro de diámetro o pueden multiplicarse y formar grandes grupos. Las verrugas también pueden desarrollarse en la boca o la garganta de una persona que ha tenido contacto sexual oral con una persona infectada.

La hepatitis A, la hepatitis B y la hepatitis C son infecciones virales contagiosas que afectan el hígado. De las tres, las hepatitis B y C son las más graves, pero todas pueden hacer que el hígado se inflame.

Algunas personas nunca manifiestan signos ni síntomas. Pero en aquellas que sí los manifiestan, los signos y síntomas pueden aparecer varias semanas después de la exposición y pueden incluir los siguientes:

  • Fatiga
  • Náuseas y vómitos
  • Dolor o molestias en el abdomen, especialmente en la zona del hígado o en el lado derecho del cuerpo debajo de las costillas inferiores
  • Pérdida de apetito
  • Fiebre
  • Orina de color oscuro
  • Dolor muscular o articular
  • Picazón
  • Color amarillento en la piel o en la parte blanca de los ojos (ictericia)

La sífilis es una infección bacteriana. La enfermedad afecta a los genitales, la piel y las membranas mucosas, pero también puede afectar a muchas otras partes del cuerpo, incluidos el cerebro y el corazón.

Los signos y síntomas de la sífilis pueden presentarse en tres etapas: primaria, secundaria y terciaria. Algunas personas también tienen sífilis latente, en la que los análisis de sangre para detectar la bacteria dan positivo pero no hay síntomas.

Al principio, es posible que solo haya una pequeña llaga indolora (chancro) en el lugar de la infección, generalmente en los genitales, el recto, la lengua o los labios. A medida que la enfermedad empeora, los síntomas pueden incluir los siguientes:

  • Erupción marcada por llagas rojas o marrón rojizas, del tamaño de un centavo, en cualquier área del cuerpo, incluidas las palmas de las manos y las plantas de los pies
  • Fiebre
  • Agrandamiento de los ganglios linfáticos
  • Fatiga y una vaga sensación de incomodidad
  • Dolor y malestar

Sin tratamiento, la bacteria de la sífilis puede propagarse, lo que provoca daños graves en los órganos internos y la muerte años después de la infección original.

Algunos de los signos y síntomas en la última etapa de la sífilis incluyen los siguientes:

  • Falta de coordinación
  • Entumecimiento
  • Parálisis
  • Ceguera
  • Demencia

También existe una afección conocida como sífilis congénita, que se produce cuando una mujer embarazada con sífilis transmite la enfermedad al feto. La sífilis congénita puede ser incapacitante, incluso mortal, por lo que es importante que las mujeres embarazadas con sífilis sean tratadas.

Neurosífilis

En cualquier etapa, la sífilis puede afectar al sistema nervioso. La neurosífilis puede no causar signos o síntomas, o puede causar lo siguiente:

  • Dolor de cabeza
  • Cambios de conducta
  • Problemas de movimiento

Si sospechas que tienes estas u otras infecciones de transmisión sexual o que puedes haber estado expuesto a una, consulta con el médico para que te haga un análisis. El diagnóstico y el tratamiento oportunos son importantes para evitar o retrasar problemas de salud más graves y potencialmente mortales, y para evitar infectar a otros.

Nov. 20, 2018