Diagnóstico

Debido a que la esclerodermia puede tomar tantas formas y afectar tantas áreas diferentes del cuerpo, puede ser difícil de diagnosticar.

Después de un examen físico completo, el médico puede sugerirte que te haga análisis de sangre para verificar si hay niveles elevados de ciertos anticuerpos que genera el sistema inmunitario. El médico también puede extraer una pequeña muestra de la piel afectada para que se la examine en el laboratorio.

El médico también puede sugerirte otros análisis de sangre y estudios de diagnóstico por imágenes o pruebas de función de órganos para ayudar a determinar si el sistema digestivo, el corazón o los pulmones están afectados.

Tratamiento

En algunos casos, los problemas de la piel asociados con la esclerodermia desaparecen por sí solos en un período de dos a cinco años. El tipo de esclerodermia que afecta los órganos internos generalmente empeora con el tiempo.

Medicamentos

No existe medicamento que pueda curar o detener la sobreproducción de colágeno característica de la esclerodermia. Pero una variedad de medicamentos puede ayudar a controlar los síntomas de la esclerodermia y prevenir complicaciones. Por ejemplo, el médico puede recomendarte medicamentos para lo siguiente:

  • Tratar o retrasar los cambios en la piel. Las cremas o píldoras esteroides pueden ayudar a reducir la inflamación y el dolor articular, aflojar la piel rígida y retardar el desarrollo de nuevos cambios en la piel.
  • Dilatar los vasos sanguíneos. Los medicamentos para la presión arterial que dilatan los vasos sanguíneos pueden ayudar a prevenir problemas pulmonares y renales, y pueden ayudar a tratar la enfermedad de Raynaud.
  • Suprimir el sistema inmunitario. Los fármacos que inhiben el sistema inmunitario, como los que se toman después de un trasplante de órganos, pueden ayudar a reducir los síntomas de esclerodermia.
  • Reducir los síntomas digestivos. Los comprimidos para reducir el ácido estomacal pueden ayudar a aliviar la acidez estomacal. Los antibióticos y medicamentos que ayudan a mover los alimentos a través de los intestinos pueden ayudar a reducir la hinchazón, la diarrea y el estreñimiento.
  • Prevenir las infecciones. El ungüento antibiótico, la limpieza y la protección contra el resfriado pueden ayudar a prevenir la infección de las úlceras en la punta de los dedos causadas por la enfermedad de Raynaud. Las vacunas habituales contra la influenza y la neumonía pueden ayudar a proteger los pulmones que han sido dañados por la esclerodermia.
  • Aliviar el dolor. Si los analgésicos de venta libre no ayudan lo suficiente, puedes pedirle a tu médico que te recete medicamentos más fuertes.

Terapias

Los fisioterapeutas o terapeutas ocupacionales pueden ayudarte con lo siguiente:

  • Controlar el dolor
  • Mejorar tu fuerza y movilidad
  • Mantener la independencia en las tareas cotidianas

Cirugía

Utilizadas como último recurso, las opciones quirúrgicas para las complicaciones de la esclerodermia pueden incluir lo siguiente:

  • Amputación. Si las llagas en los dedos causadas por la enfermedad de Raynaud grave han progresado hasta el punto de que el tejido de la yema del dedo comienza a morir, puede ser necesaria la amputación.
  • Trasplantes de pulmón. Las personas que han desarrollado problemas pulmonares graves pueden ser candidatas para un trasplante de pulmón.

Estilo de vida y remedios caseros

Puedes tomar una serie de medidas para ayudar a controlar los síntomas de esclerodermia:

  • Mantenerte activo. El ejercicio mantiene tu cuerpo flexible, mejora la circulación y alivia la rigidez. Los ejercicios de amplitud de movimiento pueden ayudar a mantener la flexibilidad de la piel y las articulaciones.
  • Protege la piel. Cuida bien la piel seca o rígida. Para ello, aplica loción y protector solar con regularidad. Evita los baños y duchas calientes, y la exposición a jabones fuertes y productos químicos caseros, que pueden irritar y resecar aún más la piel.
  • No fumes. La nicotina hace que los vasos sanguíneos se contraigan, lo que empeora la enfermedad de Raynaud. Fumar también puede causar un estrechamiento permanente de los vasos sanguíneos y causar o exacerbar problemas pulmonares. Dejar de fumar es difícil; pídele ayuda a tu médico.
  • Controla la acidez estomacal. Evita los alimentos que te provocan acidez estomacal o gases. También evita las comidas a altas horas de la noche. Eleva la cabecera de la cama para evitar que el ácido estomacal se acumule en el esófago mientras duermes. Los antiácidos pueden ayudar a aliviar los síntomas.
  • Protégete del frío. Utiliza guantes para protegerte en cualquier momento de que tus manos estén expuestas al frío, incluso cuando metas la mano en un congelador. Cuando estés afuera en el frío, cúbrete la cara y la cabeza, y viste varias ropas de abrigo.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Vivir con escleroderma, como con otras enfermedades crónicas, puede convertirse en una montaña rusa de emociones. A continuación te ofrecemos algunas sugerencias para ayudarte a evitar los altibajos:

  • Mantén las actividades normales diarias lo mejor que puedas.
  • Haz las cosas a tu ritmo y descansa bien.
  • Mantente conectado con tus amigos y familiares.
  • Sigue disfrutando de los pasatiempos que disfrutes y puedas realizar.

Recuerda que tu salud física puede afectar completamente tu salud mental. Es normal sentir negación, enojo y frustración cuando se tiene una enfermedad crónica.

A veces es posible que necesites herramientas adicionales para manejar tus emociones. Profesionales como los terapeutas o los psicólogos del comportamiento pueden ayudarte a tomar las cosas con calma. También te pueden ayudar a desarrollar maneras de hacer frente a desafíos o situaciones, como las técnicas de relajación.

Unirte a un grupo de apoyo, en el que puedes compartir experiencias y sentimientos con otras personas, suele ser una buena idea. Pregunta al médico qué grupos de apoyo están disponibles en tu comunidad.

Preparación para la consulta

Probablemente, primero hablarás con el médico de familia sobre tus síntomas, quien puede remitirte a un médico especialista en el tratamiento de la artritis y otras enfermedades de las articulaciones, los músculos y los huesos (reumatólogo). Debido a que la esclerodermia puede afectar muchos sistemas de órganos, es posible que debas consultar con una variedad de médicos especialistas.

Qué puedes hacer

El tiempo con los médicos puede ser breve. Para aprovechar al máximo el tiempo limitado, planifica con anticipación y escribe listas de información importante, que incluyen lo siguiente:

  • Descripciones detalladas de todos tus síntomas
  • Una lista de todos los medicamentos que tomas y las dosis, incluidos los medicamentos sin receta y los suplementos
  • Preguntas para el médico, como qué pruebas o tratamientos puede recomendarte

Qué esperar del médico

El médico puede hacerte algunas de las siguientes preguntas:

  • ¿Se te duermen los dedos o cambian de color cuando tienes frío o tienes algún malestar?
  • ¿Tienes acidez o problemas para tragar con frecuencia?
  • ¿Tuvieron alguna vez tus padres o hermanos signos o síntomas similares?