Planifica con anticipación

Limpia de manera estratégica para ayudar a minimizar el tiempo y esfuerzo que inviertes en cada tarea.

  • Almacena varios artículos de limpieza en tu casa. Coloca una escoba o una botella del mismo líquido de limpieza en cada piso para evitar tener que subir y bajar las escaleras varias veces para buscarlos.
  • Utiliza una aspiradora liviana. Las aspiradoras son ideales para limpiar escaleras y tapizados. También sería buena idea considerar una aspiradora robot, que permite la limpieza manos libres.
  • Toma atajos al armar la cama. Añade marcadores a las sábanas para alinearlas de forma pareja con mayor facilidad.

Muévete con prudencia

Realiza posturas y movimientos adecuados para ayudar a evitar la tensión en las articulaciones.

  • Cuando levantes algo, dobla las rodillas. De esta manera te proteges la espalda. Además, levanta únicamente cargas livianas y sostenlas cerca del cuerpo.
  • Mantén los brazos cerca del cuerpo Así minimizarás la tensión en los hombros. De ser posible, lleva los objetos al nivel de la cintura en lugar de estirar los brazos hacia arriba.
  • Evita arrodillarte sobre las dos rodillas. Arrodíllate alternando las rodillas. Usa rodilleras o un almohadón.
  • Alterna las extremidades y las posiciones con frecuencia. Alterna la mano izquierda y la derecha, sentarte y pararte, y distintos tipos de movimiento.
  • Empuja los objetos, no tires de ellos. Empujar los objetos es más fácil para el cuerpo.

La actividad física es una excelente manera de controlar los síntomas de la artritis reumatoide, y la limpieza te mantiene en movimiento. Al realizar pequeños cambios en la manera en la que limpias, puedes beneficiarte de la actividad a la vez que minimizas el impacto en las articulaciones.

April 07, 2015 See more In-depth