Prueba estas estrategias para aliviar las molestias cuando estés en el supermercado.

El dolor y la rigidez de las articulaciones que provoca la artritis reumatoide pueden hacer que ir de compras se convierta en un importante reto. Afortunadamente, hay varias cosas sencillas que puedes hacer para reducir la tensión en las articulaciones y los malestares cuando vas a hacer las compras. Prueba estos consejos para que tu próximo viaje al supermercado sea más fácil:

  • Planifica con anticipación. Haz una lista de los artículos que necesitas en el orden en el que los verás en la tienda. Si es posible, ve a una tienda con la que estés familiarizado para que no tengas que caminar de más para buscar lo que necesitas.
  • Tómate el tiempo que necesites. Cuando estás apurado, eres más propenso a ejercer presión de forma innecesaria sobre las articulaciones, a cansarte o abrumarte, así que tómate media hora de más para hacer las compras. Además, toma descansos breves antes y después de ir a la tienda para ponerte compresas tibias o frías en las articulaciones problemáticas. Si bien puede parecer que tomarte pequeños descansos hará que tardes más tiempo en completar una tarea, te puede ayudar a conservar energía, a evitar fatigarte en exceso, y, en última instancia, será mejor para tus articulaciones.
  • Reduce el tamaño. Compra pequeños paquetes que sean fáciles de levantar. Recuerda que esa no será la única vez que tendrás que levantarlos. Tendrás que hacerlo cada vez que los uses en tu casa. Hacer que tus viajes de compras sean cortos también puede reducir la tensión sobre las articulaciones. Ve a la tienda con mayor frecuencia a adquirir menos artículos en lugar de postergar la tarea hasta que tener una lista de compras larga.
  • Compra alimentos preparados. Reduce tus esfuerzos en la cocina comprando alimentos que ya estén lavados o cortados. La mayoría de las tiendas ofrecen frutas y vegetales que ya están pelados o cortados en trozos pequeños. También puedes pedirle a un empleado de la carnicería que te corte la carne en rodajas o cubos para que esté lista para cocinar.
  • Busca ayuda. Usa un carro, incluso para pocos artículos pequeños, y haz las compras con un amigo o un familiar, o pídele a un empleado de la tienda que te ayude con las cosas grandes, pesadas o difíciles de alcanzar. Además, considera aprovechar los servicios de «personal shopper» (asistente de compras) y envíos a domicilio que muchas tiendas de comestibles ofrecen hoy en día, especialmente si tienes una exacerbación de síntomas.
  • Compra de forma inteligente. Decide con prudencia cuándo ir a hacer las compras. Los alimentos saludables, como el pescado, el aceite de oliva, las frutas y los vegetales, son ricos en antioxidantes que pueden ayudar a reducir la inflamación, mientras que los alimentos procesados pueden incrementarla.

Prueba alguna de estas sugerencias la próxima vez que vayas a hacer las compras. Cambiar uno o dos hábitos puede marcar una diferencia notable en los niveles de dolor y rigidez después de ir a hacer las compras.

Oct. 01, 2015