El síndrome de las piernas inquietas o la enfermedad de Willis-Ekbom pueden manifestarse a cualquier edad, incluso durante la infancia. El trastorno es más frecuente a medida que avanza la edad y es más frecuente en las mujeres que en los hombres.

Usualmente, el síndrome de las piernas inquietas no está relacionado con una enfermedad grave no diagnosticada. Sin embargo, el síndrome de las piernas inquietas o la enfermedad de Willis-Ekbom a veces acompañan a otros trastornos, como los siguientes:

  • Neuropatía periférica. En ocasiones, este daño a los nervios de las manos y los pies se debe a enfermedades crónicas, como la diabetes y el alcoholismo.
  • Insuficiencia de hierro. Aun sin anemia, la deficiencia de hierro puede causar o empeorar el síndrome de las piernas inquietas o la enfermedad de Willis-Ekbom. Si tienes antecedentes de sangrado estomacal o intestinal, experimentas períodos menstruales abundantes o haces donaciones frecuentes de sangre, es posible que tengas deficiencia de hierro.
  • Insuficiencia renal. Si tienes insuficiencia renal, también puedes tener deficiencia de hierro, a menudo con anemia. Cuando los riñones no funcionan correctamente, las reservas de hierro en la sangre pueden disminuir. Esto, junto con otros cambios en la química del cuerpo, puede causar o empeorar el síndrome de las piernas inquietas o la enfermedad de Willis-Ekbom.
Dec. 10, 2014