Artritis psoriásica e intimidad: consejos para una mejor relación

Una vida sexual saludable es una parte esencial del bienestar general de un adulto. Pero si tienes artritis psoriásica, la piel enrojecida y las articulaciones adoloridas, y preocupación por la apariencia, puede disminuir el deseo de tener relaciones íntimas.

No permitas que la piel y los síntomas articulares de la artritis psoriásica te roben el deseo sexual o la autoestima. Con una comunicación abierta, confianza y un control adecuado de los síntomas, puedes sentar las bases para disfrutar de una relación íntima saludable.

Obstáculos para la intimidad: dolor y percepción

Los síntomas de la artritis psoriásica pueden afectar tanto a tu cuerpo como tu mente. Esto puede afectar tu deseo de tener relaciones sexuales o intimidad de varias maneras.

Por ejemplo, la afección causa piel escamosa en muchas áreas del cuerpo que pueden doler al tacto. Los parches dolorosos o con comezón en los muslos y los genitales pueden hacer que la actividad sexual sea dolorosa. Como resultado, algunas personas que tienen estas lesiones dicen que tienen menos relaciones sexuales o las evitan por completo.

El dolor articular asociado con la artritis psoriásica puede hacer que ciertas posiciones sexuales sean incómodas.

Vivir con artritis psoriásica puede causar que te sientas deprimido y, en consecuencia, estarás menos interesado en el sexo. Y algunas personas que padecen la afección se sienten cohibidas con respecto a la apariencia de su piel y se preocupan por la forma en que su pareja podría reaccionar ante ella.

Hablemos de sexo

Una actitud positiva y una comunicación abierta y honesta con una pareja de confianza (y un médico en quien confíes) pueden ayudarte a crear una relación íntima saludable que prospere.

A continuación te ofrecemos algunos consejos para ayudarte a empezar:

  • Habla con tu médico sobre tu vida sexual. Puede que te dé vergüenza hablar de sexo con tu médico, pero no tendría que ser así. Tu salud sexual es una parte importante de tu bienestar general. Es apropiado hablar con tu médico acerca de cualquier preocupación. Las investigaciones demuestran que las personas con psoriasis corren un mayor riesgo de tener dificultades sexuales.
  • Revisa tus medicamentos. Muchas drogas diferentes pueden afectar el deseo sexual o la función sexual. Siempre pregunta acerca de los posibles efectos secundarios de un tratamiento y toma tus medicamentos según las indicaciones. No uses alquitrán de hulla muy concentrado en los genitales, ya que puede causar irritación.
  • Ámate a ti mismo. La autoestima es contagiosa; la artritis psoriásica no lo es. Una imagen corporal positiva te hace ver y sentir más atractivo. Si tú puedes aceptar que tienes una afección crónica, es más probable que tu pareja lo acepte.
  • Mejora tu estado de ánimo. Vivir con artritis psoriásica puede hacer que te sientas ansioso o deprimido; y estos sentimientos pueden disminuir tu deseo sexual. El yoga y otras actividades de relajación pueden ayudar a aliviar el estrés.
  • Comparte la información cuando estés listo. Haz un plan para hablar con tu pareja acerca de tu afección. Algunas personas se lo dicen a su pareja inmediatamente. Otras esperan hasta que la relación esté más consolidada. Piensa en lo que te gustaría saber y practica lo que vas a decir. Considera cómo manejar una respuesta negativa.
  • Sé honesto acerca de los brotes y tus sentimientos. Explícale a tu pareja de qué forma afecta tu afección tu vida diaria. Por ejemplo, dile a tu pareja que, durante un brote de artritis psoriásica, es posible que te interese menos el sexo o que puedas necesitar hacer algunos cambios para que las actividades íntimas sean más cómodas. Juntos, podrán descubrir nuevas maneras de disfrutar de la intimidad y mantenerse conectados.
Sept. 14, 2019 See more In-depth