Tratamiento del dolor: ¿cuándo un opioide es la opción correcta?

En ocasiones, los medicamentos opioides son una opción de tratamiento razonable cuando se usan con un cuidado considerable.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

Tratamiento del dolor: ¿cuándo un opioide es la opción correcta?

Los medicamentos opioides, comúnmente llamados «narcóticos», derivan de la amapola real. Algunos opioides están disponibles como medicamentos de venta bajo receta, regulados como sustancias controladas por la Administración para el Control de Drogas. Un médico debe tener una licencia especial para poder recetar estos medicamentos. Otros opioides, como la heroína, son ilegales bajo cualquier circunstancia y no tienen fines médicos legítimos.

El uso a largo plazo de opioides puede dar lugar a la tolerancia física, el uso inapropiado, la adicción y la sobredosis involuntaria. En los últimos años, la prescripción y el uso de los medicamentos opioides ha aumentado de forma constante. Estos medicamentos actualmente son responsables de la mayoría de las muertes por sobredosis relacionadas con medicamentos de venta bajo receta en los Estados Unidos.

Aun así, a pesar de los altos riesgos asociados con el uso inapropiado de los opioides —los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades consideran este problema una epidemia—, estos medicamentos continúan siendo una opción importante para su propósito original: el tratamiento del dolor. En determinadas situaciones y, por lo general, durante períodos cortos, los opioides pueden ofrecer un alivio del dolor seguro y potente.

Tipos de dolores para los cuales podrían recetarse los opioides

Los medicamentos opioides suelen recetarse para un episodio repentino de dolor agudo que experimentas después de una cirugía o de una lesión traumática, como huesos fracturados (fractura). En tales casos, los opioides se utilizan por un período tan corto como sea posible, generalmente solo unos pocos días.

Además, los opioides suponen una opción de tratamiento importante para personas con dolor relacionado con el cáncer. Los estudios indican que hasta un tercio de los pacientes con cáncer no reciben un tratamiento adecuado para el dolor. Dichas personas corren mayor riesgo de tener que someterse a estancias hospitalarias prolongadas y repetidas, de verse afectados por interrupciones en su cronograma de tratamiento y de enfrentar dificultades para llevar a cabo sus actividades cotidianas. El tratamiento con opioides puede influir para mejorar la vida de las personas con cáncer.

En casos muy puntuales, los opioides también podrían ser la opción correcta para ti si vives con dolor crónico no relacionado con el cáncer, que no ha respondido bien a otros analgésicos y que afecta tu capacidad para desenvolverte. Los opioides pueden provocar efectos secundarios médicos a largo plazo, lo que incluye la dificultad para controlar el dolor crónico. Luego de una breve prueba de tratamiento con opioides, tu médico solo te los seguirá recetando si los controles regulares demuestran que, en tu caso, los beneficios superan al daño.

Espera un seguimiento riguroso durante tu tratamiento con opioides

Antes de recetarte un tratamiento con opioides para el dolor, el médico revisará tu historia clínica y tus antecedentes familiares y sociales; luego, te hará una exploración física exhaustiva. Los resultados pueden ayudar a determinar si los opioides son adecuados para ti. Además, tu historia clínica le ayudará al médico a decidir si es necesario que un proveedor de atención de la salud mental o un especialista en adicciones te controle mientras usas opioides, de modo que puedas usarlos de manera segura. Los pacientes con antecedentes previos de cualquier tipo de abuso de sustancias corren un riesgo considerablemente mayor de presentar una adicción a estos medicamentos.

Mientras consumas opioides, el médico te solicitará consultas de seguimiento frecuentes y análisis de laboratorio periódicos para supervisar efectos secundarios y un posible uso inapropiado.

June 13, 2018 See more In-depth