Diagnóstico

No existen manifestaciones físicas únicas ni análisis de laboratorio para diagnosticar positivamente el síndrome premenstrual. El médico puede atribuir un síntoma particular al síndrome premenstrual si es parte de tu patrón premenstrual predecible.

Para ayudar a establecer un patrón premenstrual, es posible que el médico te pida que anotes tus signos y síntomas en un calendario o en un diario durante al menos dos ciclos menstruales. Registra el día que notes por primera vez los síntomas del síndrome premenstrual, así como el día que desaparecen. Asegúrate también de marcar qué día comienza tu período y qué día finaliza.

Algunas afecciones pueden asemejarse al síndrome premenstrual, incluido el síndrome de fatiga crónica, los trastornos tiroideos y los trastornos del estado de ánimo, como depresión y ansiedad. El proveedor de atención médica puede solicitar pruebas, como la prueba de la función tiroidea o la prueba de detección del estado de ánimo, para ayudar a brindar un diagnóstico claro.

Tratamiento

Para muchas mujeres, los cambios en el estilo de vida pueden ayudar a aliviar los síntomas del síndrome premenstrual. Sin embargo, según la gravedad de los síntomas, el médico podría recetarte uno o más medicamentos para el síndrome premenstrual.

La eficacia de los medicamentos para aliviar los síntomas varía de una mujer a otra. Los medicamentos que se recetan con frecuencia para el síndrome premenstrual incluyen los siguientes:

  • Antidepresivos. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, que comprenden fluoxetina (Prozac, Sarafem), paroxetina (Paxil, Pexeva), sertralina, (Zoloft) y otros, han sido eficaces para reducir los síntomas del estado de ánimo. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina son el tratamiento de primera línea para el síndrome premenstrual o el trastorno disfórico premenstrual intensos. Por lo general, estos medicamentos se toman diariamente. Sin embargo, en algunas mujeres con síndrome premenstrual, el uso de antidepresivos puede limitarse a las dos semanas anteriores al inicio de la menstruación.
  • Fármacos antiinflamatorios no esteroideos (AINE). Si se toman antes de la menstruación o cuando esta comienza, los fármacos antiinflamatorios no esteroideos como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros) o el naproxeno sódico (Aleve) pueden aliviar los cólicos y las molestias en las mamas.
  • Diuréticos. Cuando hacer ejercicio y limitar el consumo de sal no son suficientes para reducir el aumento de peso, la inflamación y la hinchazón que causa el síndrome premenstrual, tomar píldoras de agua (diuréticos) puede ayudar a eliminar el exceso de líquido a través de los riñones. La espironolactona (Aldactone) es un diurético que puede aliviar algunos de los síntomas del síndrome premenstrual.
  • Anticonceptivos hormonales. Estos medicamentos de venta con receta suspenden la ovulación, lo cual puede aliviar los síntomas del síndrome premenstrual.

Estilo de vida y remedios caseros

A veces se pueden controlar o reducir los síntomas del síndrome premenstrual mediante cambios en la alimentación, el ejercicio y el enfoque con respecto a la vida cotidiana. Prueba estos consejos:

Cambia tu dieta

  • Come menos y de manera más frecuente para reducir la hinchazón y la sensación de saciedad.
  • Limita el consumo de sal y de alimentos salados para reducir la hinchazón y la retención de líquidos.
  • Consume alimentos con hidratos de carbono complejos, como las frutas, las verduras y los granos integrales.
  • Consume alimentos ricos en calcio. Si no toleras los lácteos o no obtienes la cantidad adecuada de calcio en su dieta, puedes consumir un suplemento de calcio a diario.
  • Evita el consumo de cafeína y alcohol.

Incorpora el ejercicio a tu rutina diaria

Camina al menos 30 minutos a paso ligero, anda en bicicleta, nada o realiza alguna otra actividad aeróbica la mayoría de los días de la semana. El ejercicio diario regular puede ayudar a mejorar tu estado de salud general y aliviar ciertos síntomas, como la fatiga y el estado de ánimo deprimido.

Reduce el estrés

  • Duerme mucho.
  • Practica la relajación muscular progresiva o realiza ejercicios de respiración profunda para ayudar a reducir los dolores de cabeza, la ansiedad o los problemas para dormir (insomnio).
  • Prueba con yoga o masajes para relajarte y aliviar el estrés.

Anota los síntomas durante algunos meses

Haz un registro para identificar los desencadenantes y los momentos en los que se producen los síntomas. Esto te permitirá contar con estrategias para ayudar a aliviarlos.

Medicina alternativa

A continuación, mencionaremos lo que se sabe sobre la eficacia de los remedios complementarios usados para aliviar los síntomas del síndrome premenstrual:

  • Suplementos vitamínicos. Se ha comunicado que el calcio, el magnesio, la vitamina E y la vitamina B-6 alivian los síntomas, pero las pruebas son limitadas o inexistentes.
  • Remedios a base de hierbas. Algunas mujeres informan alivio de los síndromes premenstruales con el uso de plantas medicinales, tales como ginkgo, jengibre, sauzgatillo (Vitex agnus), aceite de onagra y la hierba de San Juan. Sin embargo, pocos estudios científicos han determinado que las plantas medicinales sean eficaces para aliviar los síndromes premenstruales.

    Además, los remedios a base de hierbas no están regulados por la Administración de Alimentos y Medicamentos; por lo tanto, no hay registro de la seguridad de los productos o de su eficacia. Consulta con el médico antes de usar productos herbarios, ya que pueden tener efectos secundarios o interactuar con otros medicamentos que estés usando. La hierba de San Juan, por ejemplo, reduce la eficacia de las píldoras anticonceptivas.

  • Acupuntura. Un acupuntor inserta agujas de acero inoxidable esterilizadas en la piel, en puntos específicos del cuerpo. Algunas mujeres experimentan un alivio de los síntomas después del tratamiento de acupuntura.

Preparación para la consulta

Probablemente, lo primero que harás será consultar al médico de cabecera o al proveedor de atención médica. Sin embargo, en algunos casos, es posible que cuando llames para pedir una cita, te remitan a un médico que se especialice en las afecciones que afectan el aparato reproductor femenino (ginecólogo).

A continuación encontrarás información que te ayudará a prepararte para la cita, junto con lo que debes esperar del médico.

Lo que puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la cita. Al momento de programar la cita, pregunta si hay algo que debas hacer antes para prepararte.
  • Anota los síntomas que tengas; incluye aquellos que parezcan no estar relacionados con el motivo por el que programaste la cita.
  • Prepara una lista de información médica importante, incluye cualquier otra afección por la que se te esté tratando y los nombres de los medicamentos, vitaminas o suplementos que tomes.
  • Piensa en preguntas para hacerle al médico y anótalas. Lleva un anotador y un bolígrafo para anotar la información a medida que el médico responda a tus preguntas.

Con respecto al síndrome premenstrual, estas son algunas de las preguntas básicas para hacerle al médico:

  • ¿Hay algo que pueda hacer para minimizar los síntomas del síndrome premenstrual?
  • ¿Los síntomas del síndrome premenstrual desaparecerán por sí solos en algún momento?
  • ¿Es posible que los síntomas que tengo indiquen una afección médica más grave?
  • ¿Me recomienda un tratamiento para los síntomas del síndrome premenstrual? ¿Qué tratamientos hay disponibles?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetan?
  • ¿Tiene algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme a casa? ¿Qué sitios web me recomienda?

No dudes en hacer cualquier otra pregunta que te surja durante la cita.

Qué esperar de tu médico

Es probable que tu médico te haga muchas preguntas, como las siguientes:

  • ¿Qué tan graves son tus síntomas?
  • ¿En qué días de tu ciclo menstrual empeoran tus síntomas?
  • ¿Tienes días sin síntomas durante tu ciclo menstrual?
  • ¿Puedes anticipar cuándo comenzarán tus síntomas?
  • ¿Existe algo que haga que tus síntomas mejoren o empeoren?
  • ¿Tus síntomas interfieren en tus actividades diarias?
  • ¿Te has sentido recientemente desanimada, deprimida o desesperanzada?
  • ¿A ti o a alguien de tu familia le han diagnosticado alguna vez un trastorno psiquiátrico?
  • ¿Qué tratamientos probaste hasta el momento? ¿Cómo han funcionado?