La elevación de la presión arterial es la presión arterial ligeramente superior a la que se considera ideal.
La presión arterial se mide en milímetros de mercurio (mm Hg). El American College of Cardiology (Colegio Estadounidense de Cardiología) y la Asociación Americana del Corazón dividen la presión arterial en cuatro categorías generales.
La elevación de la presión arterial se considera una categoría, no una afección de salud propiamente dicha como la presión arterial alta, conocida como hipertensión. Sin embargo, la elevación de la presión arterial tiende a empeorar con el tiempo, a menos que se controle correctamente. Por eso, es importante verificar y controlar la presión arterial con regularidad. Los hábitos de estilo de vida saludables, como el ejercicio regular y una alimentación saludable, pueden ayudar a prevenir y controlar la presión arterial alta (hipertensión).
Si la elevación de la presión arterial y la presión arterial alta no se controlan, aumentan los riesgos de sufrir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Según algunas investigaciones, la elevación de la presión arterial a largo plazo puede llevar a cambios en la memoria, el lenguaje, el pensamiento o el juicio, es decir, al deterioro cognitivo.
La presión arterial elevada no causa síntomas. La única forma de detectarla es hacerse chequeos regulares de la presión arterial. Mídase la presión arterial cuando visite al profesional de atención médica. También puede revisarla en casa con un dispositivo de control de la presión arterial.
En los niños, la presión arterial se debe revisar durante las citas rutinarias de revisión médica a partir de los 3 años. Si el niño tiene presión arterial alta, esta se debe medir en cada cita de seguimiento.
Los adultos mayores de 18 años deben hacerse un control de la presión arterial al menos cada dos años. Es posible que usted o su hijo necesiten controles más frecuentes si tienen elevación de la presión arterial u otros factores de riesgo para enfermedades cardíacas.
Cualquier factor que incremente la presión contra las paredes arteriales puede llevar a una elevación de la presión arterial. La acumulación de grasas, colesterol y otras sustancias en las paredes arteriales (ateroesclerosis) puede causar una elevación de la presión arterial. Sin embargo, también puede ocurrir lo contrario: la presión arterial alta (hipertensión) puede causar ateroesclerosis.
En ocasiones, no se identifica la causa de la presión arterial alta o elevada.
Entre las afecciones y los medicamentos que pueden causar elevación de la presión arterial se encuentran los siguientes:
Hable con su profesional de atención médica sobre todos los medicamentos que toma, aun los que haya comprado sin receta médica.
Cualquiera puede tener elevación de la presión arterial, también los niños.
Los factores de riesgo para presión arterial elevada incluyen los siguientes:
Si bien la elevación de la presión arterial y la presión arterial alta son comunes en personas adultas, también puede aparecer en los niños. En algunos niños, la presión arterial alta puede deberse a problemas en los riñones o en el corazón. Los malos hábitos en el estilo de vida, como una dieta poco saludable, la obesidad y la falta de ejercicio, contribuyen al aumento de la presión arterial en los niños.
La elevación de la presión arterial puede empeorar y convertirse en una afección de salud a largo plazo conocida como presión arterial alta (hipertensión). La hipertensión daña los órganos del cuerpo. Además, aumenta el riesgo para ataque cardíaco, insuficiencia cardíaca, accidente cerebrovascular, aneurisma e insuficiencia renal.
Los mismos cambios saludables en el estilo de vida que se recomiendan para tratar la elevación de la presión arterial también ayudan a prevenirla. Coma alimentos saludables, consuma menos sal, no fume, haga ejercicio regularmente, mantenga un peso saludable, evite o limite el consumo de alcohol y controle el estrés.