Diagnóstico

Para la enfermedad renal poliquística, ciertas pruebas pueden detectar el tamaño y el número de quistes que tienes en los riñones, y evaluar la cantidad de tejido renal sano; por ejemplo:

  • Ecografía. Durante una ecografía, se coloca sobre el cuerpo un dispositivo con forma de varilla llamado «transductor». Dicho dispositivo emite ondas sonoras que se reflejan de vuelta en él (como hace un sonar). Una computadora convierte las ondas sonoras reflejadas en imágenes de los riñones.
  • Tomografía computarizada (TC). Mientras permaneces recostado sobre una mesa móvil, te introducen en un aparato grande con forma de rosca que proyecta haces de rayos X delgados a través del cuerpo. El médico puede ver imágenes transversales de los riñones.
  • Resonancia magnética. Mientras permaneces recostado dentro de un gran cilindro, los campos magnéticos y las ondas de radio generan vistas transversales de los riñones.

Tratamiento

El tratamiento de la enfermedad renal poliquística implica ocuparse de los siguientes signos, síntomas y complicaciones en los estadios tempranos:

  • Presión arterial alta. Controlar la presión arterial alta puede retrasar la progresión de la enfermedad y disminuir el daño renal. Combinar una dieta con bajo contenido de sodio y grasa, que sea moderada en el contenido de proteínas y calorías, con no fumar; aumentar el ejercicio y reducir el estrés pueden ayudar a controlar la presión arterial alta.

    Sin embargo, suele ser necesario usar medicamentos para controlar la presión arterial alta. Los medicamentos conocidos como «inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina» o «bloqueadores de los receptores de la angiotensina II» suelen usarse para controlar la presión arterial alta.

  • Dolor. Podrías controlar el dolor de la enfermedad renal poliquística con medicamentos de venta libre que contengan paracetamol. Sin embargo, para algunas personas, el dolor es más intenso y constante. En casos excepcionales, el médico podría recomendar cirugía para extraer los quistes si son lo suficientemente grandes como para causar presión y dolor.
  • Infecciones de la vejiga o el riñón. Es necesario el tratamiento inmediato de infecciones con antibióticos para prevenir el daño renal.
  • Sangre en la orina. Deberás beber mucho líquido, preferentemente agua sola, apenas observes sangre en la orina para diluirla. La dilución podría ayudar a evitar que se formen coágulos obstructivos en las vías urinarias.
  • Insuficiencia renal. Si los riñones pierden su capacidad de eliminar los productos de desecho y el exceso de líquidos de la sangre, con el tiempo, necesitarás diálisis o un trasplante de riñón.
  • Aneurismas. Si tienes una enfermedad renal poliquística y antecedentes familiares de aneurismas cerebrales rotos (intracraneales), el médico puede recomendar exámenes regulares para la detección de aneurismas intracraneales.

Si se descubre un aneurisma, el grapado quirúrgico del aneurisma para reducir el riesgo de sangrado puede ser una opción, según su tamaño. El tratamiento no quirúrgico de los aneurismas pequeños puede comprender el control de la presión arterial alta y el colesterol alto en sangre, así como también dejar de fumar.

Estrategias de afrontamiento y apoyo

Al igual que sucede con otras enfermedades crónicas, tener la enfermedad renal poliquística podría hacerte sentir abrumado. El apoyo de tus amigos y de tu familia es importante para lidiar con una enfermedad crónica. Además, un asesor, un psicólogo, un psiquiatra o un miembro de la Iglesia pueden ayudarte.

También podrías considerar unirte a un grupo de apoyo. Aunque no son para todos, los grupos de apoyo pueden brindar información útil acerca de tratamientos y estrategias de afrontamiento. Además, estar con personas que entiendan lo que estás atravesando podría hacerte sentir menos solo.

Pídele al médico información acerca de los grupos de apoyo de tu comunidad.

Preparación para la consulta

Es probable que comiences por consultar con el profesional de atención médica primaria. Sin embargo, es probable que te deriven a un médico que se especialice en la salud del riñón (nefrólogo).

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

Cuando programes la consulta, pregunta si hay algo que debas hacer con anticipación, como ayunar antes de una prueba determinada. Prepara una lista de lo siguiente:

  • Los síntomas, incluso aquellos que parezcan no estar relacionados con el motivo por el que programaste la consulta, así como el momento en el que comenzaron a manifestarse
  • Todos los medicamentos, vitaminas y otros suplementos que tomes, incluidas las dosis
  • Tu historia clínica y la de tu familia, en particular, en lo referente a enfermedades renales
  • Preguntas para hacerle al médico

Si es posible, lleva a un familiar o a un amigo que te ayude a recordar la información que recibes.

Para la enfermedad renal poliquística, algunas preguntas para hacerle al médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Existen otras causas posibles de mis síntomas?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Esta enfermedad es temporal o crónica?
  • ¿Cuál es la mejor forma de proceder?
  • ¿Qué alternativas hay al enfoque que sugieres?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cuál es la mejor manera de controlarlos en forma conjunta?
  • ¿Tengo que restringir mi dieta o mis actividades?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web me recomiendas?

No dudes en hacer otras preguntas.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga preguntas, como las siguientes:

  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Hay algo que parezca mejorar o empeorar los síntomas?
  • ¿Sabes cuál es tu presión arterial habitual?
  • ¿Se te ha medido la función renal?