La conjuntivitis es una inflamación o infección en la membrana transparente (conjuntiva) que recubre el párpado y la parte blanca del globo ocular. Cuando los pequeños vasos sanguíneos de la conjuntiva se inflaman, se hacen más visibles. Esto es lo que hace que la parte blanca del ojo se torne rojiza o de color rosa.

La conjuntivitis frecuentemente es causada por una infección viral o bacteriana o por una reacción alérgica. Puede afectar a uno o ambos ojos.

La conjuntivitis puede ser molesta, pero rara vez afecta la visión. Los tratamientos pueden ayudar a aliviar las molestias de la conjuntivitis. Como la conjuntivitis puede ser contagiosa, su diagnóstico y su tratamiento tempranos limitan el contagio a otros.

La conjuntivitis puede afectar a uno o ambos ojos. Sus signos y síntomas comprenden:

  • Enrojecimiento
  • Picazón
  • Sensación arenosa
  • Secreción que forma una costra durante la noche, la cual puede impedir que abras un ojo o ambos a la mañana
  • Lagrimeo

Cuándo consultar al médico

Pide una consulta con tu médico si notas algún signo o síntoma que creas que pueda deberse a la conjuntivitis. La conjuntivitis puede ser altamente contagiosa por un período de hasta dos semanas después de que hayan comenzado los signos y síntomas. El diagnóstico y el tratamiento temprano pueden proteger a los que te rodean de contagiarse de conjuntivitis.

Si usas lentes de contacto, suspende su uso tan pronto como comiencen los síntomas. Si los ojos no mejoran al cabo de 12 a 24 horas, pide una consulta con tu oftalmólogo. Él podrá verificar si tienes una infección ocular más grave relacionada con el uso de los lentes de contacto.

Además, existen otras enfermedades oculares graves que pueden provocar enrojecimiento en el ojo. Busca atención médica inmediata si también sientes dolor, sensibilidad a la luz o visión borrosa.

Las causas de la conjuntivitis comprenden:

  • Virus
  • Bacterias
  • Alergias
  • Alguna sustancia química que entra en el ojo
  • Un cuerpo extraño en el ojo

Conjuntivitis viral y bacteriana

La conjuntivitis viral y la conjuntivitis bacteriana pueden afectar a uno o ambos ojos. La conjuntivitis viral por lo general produce una secreción acuosa. La conjuntivitis bacteriana a menudo produce una secreción más espesa, amarillenta o verdosa. Ambos tipos pueden asociarse a los resfríos o a los síntomas de una infección respiratoria, tal como el dolor de garganta.

Tanto la viral como la bacteriana son muy contagiosas. Se contagian por contacto directo o indirecto con las secreciones del ojo de una persona infectada.

Tanto los adultos como los niños pueden tener ambos tipos de conjuntivitis. La conjuntivitis bacteriana se da con más frecuencia en los niños que en los adultos.

Conjuntivitis alérgica

La conjuntivitis alérgica afecta ambos ojos y es una respuesta a una sustancia que causa alergia, como el polen. En respuesta a los alergénicos, el cuerpo produce un anticuerpo llamado «inmunoglobulina E». Este anticuerpo provoca que unas células especiales llamadas «mastocitos» de la capa mucosa de los ojos y de las vías respiratorias liberen sustancias inflamatorias, entre ellas las histaminas. La liberación de histaminas del cuerpo puede producir varios signos y síntomas de alergia, como el enrojecimiento de los ojos.

Si tienes conjuntivitis alérgica, puedes sentir picazón intensa, lagrimeo e inflamación en los ojos, así como también estornudos y una secreción nasal acuosa.

Conjuntivitis como resultado de una irritación

La irritación por la salpicadura de una sustancia química o de un cuerpo extraño en el ojo también se asocia a la conjuntivitis. A veces, enjuagar y limpiar el ojo para eliminar la sustancia química o el cuerpo extraño del ojo causa enrojecimiento e irritación. Los signos y síntomas, que pueden consistir en los ojos llorosos y una secreción mucosa, por lo general desaparecen solos en uno o dos días.

El riesgo de contraer conjuntivitis se incrementa por:

  • La exposición a un elemento que te provoque alergia (conjuntivitis alérgica)
  • La exposición a una persona infectada con conjuntivitis viral o bacteriana
  • El uso de lentes de contacto

La conjuntivitis aguda puede causar una inflamación en la córnea tanto en niños como en adultos. Esto puede afectar la vista. La rápida evaluación y el tratamiento por parte del médico pueden reducir las complicaciones.

Comienza visitando a tu médico de cabecera si tienes cualquier signo o síntoma relacionado con los ojos que te preocupe. Si tus signos y síntomas persisten o empeoran a pesar del tratamiento, el médico puede derivarte a un especialista en ojos (oftalmólogo). Si tu enfermedad es provocada por alérgenos, puede que necesites ver a un especialista en alergias.

Como las consultas pueden ser breves, es buena idea estar bien preparado. La siguiente información te ayudará a prepararte.

Qué puedes hacer

  • Ten en cuenta cualquier restricción previa a la consulta. Cuando programes la consulta, pregunta si necesitas hacer algo con anticipación, tal como dejar de usar lentes de contacto o de ponerte gotas en los ojos.
  • Anota cualquier síntoma que tengas, incluso los que parezcan no tener relación con el motivo por el cual programaste la consulta.
  • Haz una lista de todos los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estés tomando.
  • Anota preguntas para hacerle al médico.

Para la conjuntivitis, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Qué tipo de pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué tratamientos hay disponibles?
  • ¿Por cuánto tiempo será contagioso después de empezar el tratamiento?
  • ¿Existe alguna alternativa genérica al medicamento que me recetas?
  • ¿Tienes folletos u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomiendas?
  • ¿Necesito volver para seguimiento?
  • ¿Es esto una amenaza para mi vista?

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas. Estar listo para responderlas puede dejar tiempo para repasar los puntos a los que quieras dedicarles más tiempo. El médico puede preguntarte:

  • ¿Cuándo comenzaste a experimentar los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Hay algo que mejore los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando los síntomas?
  • ¿Los síntomas afectan a un ojo o a ambos?
  • ¿Usas lentes de contacto?
  • ¿Cómo limpias tus lentes de contacto?
  • ¿Con qué frecuencia cambias tu estuche para las lentes de contacto?
  • ¿Has estado en contacto cercano con alguien que tiene conjuntivitis o resfrío o síntomas de gripe?
  • ¿Se ha afectado tu visión?

Qué puedes hacer mientras tanto

Si usas lentes de contacto, sácatelas hasta que puedas ver al médico. Lávate las manos con frecuencia para disminuir la posibilidad de contagiar a otras personas. No compartas las toallas con otras personas por la misma razón.

Podrías probar con lágrimas artificiales. O ponerte compresas tibias o frías sobre los ojos por unos minutos varias veces al día. Estas medidas pueden aliviar la molestia hasta que veas al médico.

A fin de determinar si tienes conjuntivitis, el médico te preguntará acerca de tus antecedentes médicos y síntomas, y examinará tus ojos. También es posible que tome una muestra de las secreciones oculares para el análisis de laboratorio, si:

  • Tienes un caso muy grave de conjuntivitis
  • Las córneas están afectadas
  • Has tenido infecciones reiteradas que no responden al tratamiento

Si la conjuntivitis es provocada por alergias, el médico podría sugerir realizar una prueba de alergia para determinar qué alérgenos evitar.

Tratamiento de la conjuntivitis bacteriana

Más de la mitad de los casos de conjuntivitis bacteriana desaparece sin tratamiento en el curso de una o dos semanas. Tomar un antibiótico podría acelerar el proceso de curación. El médico probablemente te recete antibióticos en gotas o pomada. La pomada podría nublarte la visión hasta por 20 minutos después de la aplicación.

Con cualquiera de las formas del medicamento, es de esperar que los signos y síntomas comiencen a mejorar en unos pocos días. Sigue las indicaciones del médico y colócate los antibióticos durante todo el período recetado. Esto ayuda a evitar que la infección vuelva a aparecer.

Tratamiento de la conjuntivitis viral

En la mayoría de los casos, no existe un tratamiento para la conjuntivitis viral. Es probable que el médico te recete un medicamento antiviral si la enfermedad la causa el virus del herpes simple.

La conjuntivitis viral a menudo comienza en un ojo y luego infecta al otro en el curso de unos pocos días. Los signos y síntomas desaparecen a medida que el virus sigue su curso durante una semana o dos.

Tratamiento de la conjuntivitis alérgica

Si tienes conjuntivitis alérgica, es probable que el médico te recete alguno de los múltiples y variados tipos de gotas para los ojos para las personas que sufren alergias. Estos pueden comprender:

  • Medicamentos que ayuden a controlar las reacciones alérgicas, por ejemplo, una combinación de antihistamínicos y estabilizadores de los mastocitos
  • Medicamentos que ayuden a controlar la inflamación, como gotas oculares descongestionantes, esteroides y antiinflamatorias

Prueba estos consejos para ayudarte a afrontar los signos y síntomas de la conjuntivitis:

  • Aplica una compresa sobre los ojos. Para hacer una compresa, empapa en agua un paño limpio y sin pelusa, y escúrrelo. Luego, colócalo suavemente por unos minutos sobre los párpados cerrados varias veces al día. Generalmente, las compresas con agua fría son las más reconfortantes. Pero también puedes utilizar una compresa tibia si te resulta mejor.

    Si la conjuntivitis afecta solamente un ojo, no toques ambos ojos con el mismo paño. Esto reduce el riesgo de propagar la infección de un ojo al otro.

  • Usa gotas oftálmicas. Las gotas oftálmicas de venta libre llamadas «lágrimas artificiales» pueden aliviar los síntomas. Algunas gotas para los ojos contienen antihistamínicos u otros medicamentos que pueden ser útiles para las personas con conjuntivitis alérgica.

    Evita las gotas oftálmicas para la irritación ocular (Visine, Clear Eyes), ya que tienden a funcionar momentáneamente y luego provocan un efecto rebote de la irritación.

  • Suspende el uso de lentes de contacto. Si usas lentes de contacto, suspéndelas hasta que tus ojos se recuperen. El tiempo que tengas que suspenderlas dependerá de cuál sea la causa de tu conjuntivitis.

    Pregunta a tu médico si debes tirar tus lentes de contacto desechables, la solución de limpieza o el estuche de las lentes. Si tus lentes no son desechables, límpialas bien antes de usarlas nuevamente.

  • Evita cualquier cosa que provoque los síntomas. Este consejo puede ser útil si tienes conjuntivitis alérgica.
  • Lava la ropa con frecuencia. Este consejo puede ser útil si tienes conjuntivitis alérgica.
  • Báñate o toma una ducha antes de acostarte. Este consejo puede ser útil si tienes conjuntivitis alérgica.

Prevenir el contagio de la conjuntivitis

Practica buenos hábitos de higiene para controlar el contagio de la conjuntivitis. Por ejemplo:

  • No te toques los ojos con las manos.
  • Lávate las manos seguido.
  • Usa solo toallas limpias.
  • No compartas las toallas o paños de mano.
  • Cambia las fundas de la almohada a menudo.
  • Evita nadar en una piscina.
  • Descarta tus cosméticos para los ojos, tales como máscaras para pestañas.
  • No compartas los cosméticos ni los artículos personales para el cuidado de los ojos.
  • Usa cualquier antibiótico durante todo el período recetado.

Los síntomas de la conjuntivitis pueden desaparecer en un período de tres a siete días. Los niños con conjuntivitis viral pueden contagiarla por una semana o más. Los niños pueden regresar a la escuela cuando haya desaparecido el enrojecimiento y la secreción ocular.

Si tu hijo tiene conjuntivitis bacteriana, no debe ir a la escuela hasta después de haber comenzado el tratamiento. La mayoría de las escuelas y los centros asistenciales infantiles solicitan que tu hijo espere al menos 24 horas después de haber comenzado el tratamiento antes de volver a la escuela o centro infantil. Consulta a tu médico si tienes otras preguntas acerca de cuándo puede volver tu hijo a la escuela o al centro infantil.

Prevención de la conjuntivitis en los recién nacidos

Los ojos de los recién nacidos son sensibles a las bacterias normalmente presentes en el canal de parto de la madre. Estas bacterias no causan síntomas en la madre. En casos poco frecuentes, estas bacterias pueden hacer que los lactantes desarrollen una forma grave de conjuntivitis conocida como conjuntivitis neonatal. Este trastorno requiere tratamiento sin demora para preservar la vista. Es por eso que poco después del parto, se aplica un ungüento antibiótico en los ojos de todos los recién nacidos. Este ungüento ayuda a prevenir la infección ocular.

July 16, 2015