Diagnósticos

Si bien no hay pruebas médicas que permitan diagnosticar el dolor fantasma, los médicos pueden identificar esta enfermedad mediante la información que brindes acerca de tus síntomas y las circunstancias, tales como lesiones o cirugías, que hayan ocurrido antes de que comenzara el dolor.

Describir el dolor con precisión puede ayudar a que tu médico identifique el problema. Si bien es frecuente padecer dolor fantasma y dolor de muñón al mismo tiempo, los tratamientos para estos dos problemas pueden ser diferentes.

Tratamientos

Encontrar un tratamiento para aliviar el dolor fantasma puede ser difícil. Los médicos suelen empezar con medicamentos y, luego, pueden añadir terapias no invasivas, como la acupuntura o la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea.

Otras opciones más invasivas son las inyecciones o el implante de dispositivos. La cirugía se realiza solo como último recurso.

Medicamentos

Si bien no hay medicamentos específicos para el dolor fantasma, algunos medicamentos diseñados para tratar otras enfermedades han sido útiles para aliviar la neuralgia.

Ningún medicamento funciona para todos, y no todos se benefician de los medicamentos. Es posible que tengas que probar distintos medicamentos hasta encontrar uno que te sirva.

Los medicamentos utilizados en el tratamiento del dolor fantasma comprenden los siguientes:

  • Antidepresivos. Los antidepresivos tricíclicos pueden aliviar el dolor causado por los nervios lesionados. Algunos ejemplos son la amitriptilina, la nortriptilina (Pamelor) y el tramadol (Conzip, Ultram).

    Estos medicamentos actúan modificando los mensajeros químicos que transmiten las señales de dolor. Los antidepresivos también pueden ayudarte a dormir, lo que puede hacerte sentir mejor.

    Los posibles efectos secundarios comprenden somnolencia, boca seca, visión borrosa, aumento de peso y disminución del rendimiento o del deseo sexual.

  • Anticonvulsivos. Los medicamentos contra la epilepsia, tales como la gabapentina (Gralise, Neurontin), pregabalina (Lyrica) y carbamazepina (Carbatrol, Epitol, Tegretol), a menudo se utilizan para tratar la neuralgia. Actúan acallando los nervios lesionados para reducir o prevenir las señales de dolor no controlado.

    Los efectos secundarios pueden consistir en depresión, ansiedad, pensamientos suicidas, irritabilidad y reacciones alérgicas, como urticaria, fiebre e hinchazón.

  • Tranquilizantes. Los medicamentos opioides, como la codeína y la morfina, pueden ser una opción para algunas personas. Si se toman en dosis adecuadas, según las indicaciones del médico, pueden ayudar a controlar el dolor fantasma.

    Sin embargo, es posible que no puedas tomarlos si tienes antecedentes de abuso de sustancias. Incluso si no tienes antecedentes de abuso de sustancias, estos medicamentos pueden provocar muchos efectos secundarios, como estreñimiento, náuseas, vómitos o sedación.

  • Antagonistas de los receptores de N-metil-D-aspartato (NMDA). Esta clase de anestésicos actúa uniéndose a los receptores de NMDA en las neuronas del cerebro y bloqueando la actividad del glutamato, una proteína que tiene una función importante en la transmisión de las señales nerviosas.

    En estudios, los antagonistas de los receptores de NMDA ketamina y dextrometorfano fueron eficaces para aliviar el dolor fantasma. Los efectos secundarios de la ketamina son sedación leve, alucinaciones o pérdida del conocimiento. No se informaron efectos secundarios de la utilización de dextrometorfano.

Terapias no invasivas

Al igual que con los medicamentos, el tratamiento del dolor fantasma con terapias no invasivas es una cuestión de prueba y observación. Las siguientes técnicas podrían aliviar el dolor fantasma:

  • Estimulación nerviosa. En un procedimiento llamado «estimulación nerviosa eléctrica transcutánea», un dispositivo envía una corriente eléctrica débil a través de parches adhesivos sobre la piel cerca del área de dolor. Esto puede interrumpir o enmascarar las señales del dolor, lo que les impide llegar al cerebro.

    Si se usa de manera adecuada, la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea es segura. Para evitar una descarga involuntaria, no uses un dispositivo de estimulación nerviosa eléctrica transcutánea en la ducha o en la bañera ni lo utilices a una frecuencia demasiado elevada.

  • Caja espejo. Este dispositivo contiene espejos que hacen parecer que una extremidad amputada existiera. La caja espejo tiene dos aberturas: una para el miembro intacto y otra para el muñón.

    La persona realiza ejercicios simétricos; mientras ve que se mueve el miembro intacto, imagina que realmente está viendo moverse la extremidad que falta. Los estudios han encontrado que este ejercicio puede ayudar a aliviar el dolor fantasma.

  • Acupuntura. Los Institutos Nacionales de Salud han descubierto que la acupuntura puede ser un tratamiento eficaz para algunos tipos de dolor crónico. En la acupuntura, el médico inserta en la piel agujas estériles de acero inoxidable muy finas en puntos específicos del cuerpo.
  • Se cree que la acupuntura estimula el sistema de nervioso central para liberar endorfinas, los analgésicos naturales del organismo. La acupuntura, generalmente, se considera segura cuando se realiza correctamente.

Terapias mínimamente invasivas

  • Inyección. A veces, inyectar en el muñón medicamentos analgésicos, anestésicos locales, esteroides o ambos, puede aliviar el dolor del miembro fantasma.
  • Estimulación de la médula espinal. El médico inserta electrodos diminutos a lo largo de la médula espinal. Transmitir una pequeña corriente eléctrica a la médula espinal a veces puede aliviar el dolor.
  • Bloqueadores nerviosos. Este método utiliza medicamentos que interrumpen los mensajes de dolor entre el cerebro y la zona del dolor fantasma.

Cirugía

Cuando otros tratamientos no han sido de ayuda, la cirugía puede ser una opción. Las opciones quirúrgicas son las siguientes:

  • Estimulación cerebral. La estimulación cerebral profunda y la estimulación de la corteza motora son similares a la estimulación de la médula espinal, excepto que la corriente se suministra dentro del cerebro. El cirujano usa una resonancia magnética (RM) para ubicar los electrodos correctamente.

    Aunque los datos son aún escasos, la estimulación cerebral parece ser una opción prometedora para ciertas personas.

  • Corrección quirúrgica o neurectomía del muñón. Si el dolor fantasma se desencadena por la irritación de los nervios del muñón, a veces, puede ser útil la resección o corrección quirúrgica. Pero cortar los nervios también conlleva el riesgo de empeorar el dolor.

En el horizonte

El método más novedoso para aliviar el dolor fantasma son las gafas de realidad virtual. El programa de computadora de las gafas reproduce la extremidad intacta de la persona, por lo que parece que no ha habido ninguna amputación. La persona, entonces, desplaza su extremidad virtual para realizar diversas tareas, como batear una bola suspendida en el aire.

Aunque esta técnica ha sido probada solo en unas pocas personas, parece ayudar a aliviar el dolor fantasma.

Modo de vida y remedios caseros

Puede que no tengas control sobre si desarrollas dolor fantasma después de la cirugía o no, pero puedes reducir la molestia y mejorar tu calidad de vida. Uno de estos métodos puede ayudarte a atravesar un brote de dolor fantasma:

  • Busca algún entretenimiento. Busca actividades que cambien tu centro de atención, como leer o escuchar música.
  • Mantente físicamente activo. Ejercítate haciendo actividades que disfrutas, tales como la jardinería, las caminatas, la natación o el ciclismo.
  • Toma tus medicamentos. Sigue las indicaciones del médico al tomar analgésicos recetados y de venta libre. Si pruebas con medicamentos a base de hierbas y otros medicamentos alternativos, asegúrate de decírselo al médico.
  • Busca formas de relajarte. Haz actividades que reduzcan tu tensión emocional y muscular. Toma un baño tibio, no demasiado caliente, ya que el calor puede aumentar el dolor. Recuéstate y sigue técnicas de relajación que te ayuden, tales como la respiración rítmica, la meditación o la visualización.
  • Busca el apoyo de otras personas. Busca formas de acercarte a otros. Llama a amigos o únete a grupos de apoyo o a un grupo relacionado con tu pasatiempo favorito.
  • Cuida tu muñón. Ponerte o sacarte la prótesis, masajear el muñón y aplicarte estimulación nerviosa eléctrica transcutánea, frío o calor pueden reducir el dolor.

Recuerda que el manejo del dolor fantasma puede hacer una gran diferencia en como te sientas. Si un método no te brinda alivio, prueba otra cosa en vez de darte por vencido.

Estrategias de afrontamiento, y apoyo

Aprender a vivir sin un miembro, en especial si tienes dolor fantasma, puede ser un desafío. A menudo el dolor se ve acompañado por depresión. Te puede ser útil hablar con un consejero o terapeuta.

Los grupos de apoyo en línea o presenciales pueden ponerte en contacto con otras personas que entiendan por lo que estás pasando. A fin de encontrar apoyo, pídele a tu médico una derivación, ya sea a un consejero o a un grupo de apoyo.

También puedes contactar a la Coalición de Amputados (Amputee Coalition) en www.amputee-coalition.org para obtener información sobre su Red Nacional de Compañeros (National Peer Network), por la cual puedes ponerte en contacto con una variedad de servicios de apoyo, como su Programa de Visita de Compañeros (Peer Visitor Program). A través de este programa, puedes conectarte con otra persona que haya estado en tu lugar y que pueda contarte sobre la curación, compartir sus experiencias y ofrecerte consejos.

Preparación para la consulta

Como la sensación fantasma y el dolor fantasma son frecuentes después de una amputación, es probable que el médico te pregunte acerca de estos síntomas durante las visitas de seguimiento tras la cirugía. Si experimentas dolor en el miembro amputado antes de que el médico toque el tema, llama al médico. Dependiendo en la gravedad de los síntomas y de la respuesta a los tratamientos iniciales, el médico te puede derivar a un centro especializado en dolor.

Qué puedes hacer

  • Anota los síntomas, incluyendo cuándo los notaste por primera vez y con qué frecuencia ocurren. También presta atención si hay algo en particular que parece desencadenar el dolor fantasma.
  • Haz una lista de tu información médica clave, que incluya cualquier otra enfermedad que te hayan diagnosticado y los nombres de los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que estás tomando.
  • Si es posible, pídele a un familiar o a un amigo que te acompañe. A veces puede ser difícil recordar toda la información que te brindan en una consulta. La persona que te acompañe puede recordar algún detalle que hayas pasado por alto u olvidado.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico. Preparar una lista de preguntas con anticipación puede ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo de la consulta con el médico.

Para el dolor fantasma, algunas preguntas básicas para hacerle al médico son:

  • ¿Qué terapias de alivio del dolor me recomienda?
  • Si me receta medicamentos, ¿Qué efectos secundarios tienen?
  • ¿Hay algún riesgo de hacerme dependiente o adicto a estos medicamentos?
  • Dado que tengo otras enfermedades, ¿Cómo puedo controlarlas mejor?
  • ¿Los tratamientos que me sugiere están cubiertos por mi seguro?
  • ¿Soy candidato para ensayos clínicos?
  • ¿Debería consultar a un especialista?

Además de las preguntas que hayas preparado para el médico, no dudes en hacer otras preguntas que surjan.

Dec. 03, 2014
References
  1. Angarita MA, et al. Pathophysiology and treatment of phantom limb pain (Fisiopatología y tratamiento del dolor de extremidades fantasma). Colombian Journal of Anesthesiology (Revista Colombiana de Anestesiología). 2014;42:40.
  2. Vaso A, et al. Peripheral nervous system origin of phantom limb pain (Origen del dolor de extremidades fantasma en el sistema nervioso periférico). Dolor. 2014;155:1384.
  3. Niraj S, et al. Phantom limb pain and its psychologic management: A critical review (Dolor de extremidades fantasma y su tratamiento psicológico: revisión crítica). Pain Management Nursing (La asistencia en el tratamiento del dolor). 2014;15:349.
  4. Virani A, et al. Phantom limb pain: A nursing perspective (Dolor de extremidades fantasma: perspectiva de la asistencia). 2014;29:44.
  5. Cornish P, et al. Successful peripheral neuromodulation for phantom limb pain (Neuromodulación periférica exitosa para el dolor de extremidades fantasma). Pain Medicine (Medicina del dolor). En prensa. Último acceso: 15 de septiembre de 2014.
  6. Virtual reality therapies for phantom limb pain (Terapias de realidad virtual para el dolor de extremidades fantasma). European Journal of Pain (Revista Europea del Dolor). 2014;18:897.
  7. Kalapatapu V. Lower extremity amputation (Amputación de extremidades inferiores). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 15 de septiembre de 2014.
  8. Benzon HT, et al. Practical Management of Pain (Tratamiento práctico del dolor). 5.ª ed. Filadelfia, Pa.: Mosby Elsevier; 2014. http://www.clinicalkey.com. Último acceso: 16 de septiembre de 2014.
  9. Alviar MJM, et al. Pharmacologic interventions for treating phantom limb pain (Intervenciones farmacológicas para tratar el dolor de extremidades fantasma). Cochrane Database of Systematic Reviews (Base de datos Cochrane de Revisiones Sistemáticas). http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1002/14651858.CD006380.pub2/abstract. Último acceso: 16 de septiembre de 2014.
  10. Pain: Hope through research (El dolor: Esperanzas mediante la investigación). National Institute of Neurological Disorders and Stroke (Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares). http://www.ninds.nih.gov/disorders/chronic_pain/detail_chronic_pain.htm. Último acceso: 16 de septiembre de 2014.
  11. Acupuncture: What you need to know (Acupuntura: todo lo que debes saber). National Center for Complementary and Alternative Medicine (Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa). http://nccam.nih.gov/health/acupuncture/introduction. Último acceso: 16 de septiembre de 2014.