Diagnóstico

Durante la exploración física, tu médico puede ejercer presión sobre la rodilla para palpar lesiones, flojedad o líquido del sangrado en la articulación. Puede moverte la rodilla, la pierna o el pie en distintas direcciones y pedirte que te pares y camines. Tu médico comparará la pierna lesionada con la saludable para detectar algún hundimiento o movimiento anormal en la rodilla o en la tibia.

En algunos casos, el médico puede solicitar una o más de las siguientes pruebas de diagnóstico por imágenes:

  • Radiografías. Si bien una radiografía no puede detectar la lesión del ligamento, puede revelar fracturas óseas. Las personas con lesiones del ligamento cruzado posterior a veces sufren fracturas, que consisten en la separación de un pequeño trozo de hueso, unido al ligamento, del hueso principal (fractura por avulsión).
  • Resonancia magnética. Este procedimiento indoloro utiliza ondas de radio y un campo magnético fuerte para crear imágenes de computadora de los tejidos blandos del cuerpo. Una exploración por resonancia magnética puede mostrar con claridad un desgarro del ligamento cruzado posterior y determinar si otros ligamentos o cartílagos de la rodilla también están lesionados.
  • Artroscopia. En caso de que no se sepa claramente cuán extensa es la lesión de la rodilla, tu médico puede utilizar una técnica de cirugía llamada «artroscopia» para observar el interior de la articulación de la rodilla. Se inserta una cámara de video diminuta dentro de la articulación de la rodilla a través de una pequeña incisión. El médico mira las imágenes del interior de la articulación en un monitor de computadora o en una pantalla de televisión.

Tratamiento

El tratamiento depende del tamaño de la lesión y de si acaba de producirse o si la tienes hace un tiempo. En la mayoría de los casos, no se requiere cirugía.

Medicamentos

Los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno (Advil, Motrin IB u otros) o el naproxeno sódico (Aleve), pueden ayudar a aliviar el dolor y a reducir la hinchazón.

Terapia

Un fisioterapeuta puede enseñarte ejercicios que te ayudarán a fortalecer la rodilla, así como a mejorar su funcionamiento y su estabilidad. Es posible que también necesites un dispositivo de inmovilización de rodilla o muletas durante la rehabilitación.

Cirugía

Si la lesión es grave —especialmente si está combinada con otros ligamentos de rodilla desgarrados, cartílagos dañados o un hueso fracturado—, es posible que necesites una cirugía para reparar el ligamento. También se podría considerar la cirugía si tienes episodios persistentes de inestabilidad en la rodilla, a pesar de haberte sometido a la rehabilitación adecuada.

Esta cirugía suele realizarse artroscópicamente mediante la inserción de una cámara de fibra óptica y herramientas quirúrgicas largas y delgadas a través de varias incisiones pequeñas que se realizan alrededor de la rodilla.

Estilo de vida y remedios caseros

El uso del modelo «R.I.C.E.» (reposo, hielo, compresión y elevación) puede ayudar a acelerar la recuperación de lesiones leves a moderadas en la articulación.

  • Reposo. Evita utilizar la rodilla lesionada y protégela de mayores daños. Es posible que necesites muletas.
  • Hielo. Aplica compresas de hielo a la rodilla durante 20 a 30 minutos cada tres o cuatro horas durante dos o tres días.
  • Compresión. Coloca un vendaje elástico alrededor de la rodilla.
  • Elevación. Recuéstate y coloca una almohada debajo de la rodilla para ayudar a reducir la hinchazón.

Preparación para la consulta

Si la lesión en la rodilla es grave, es posible que necesites atención médica de urgencia. De lo contrario, quizás debas consultar con tu médico de atención primaria. Es probable que te derive a un especialista en lesiones de la rodilla o medicina del deporte.

Qué puedes hacer

Es aconsejable que hagas una lista que comprenda:

  • Descripciones detalladas de tus síntomas
  • Información sobre problemas de salud que hayas tenido en el pasado, entre ellos, lesiones previas en la rodilla
  • Información sobre los antecedentes médicos de tus padres o tus hermanos
  • Los medicamentos y los suplementos dietéticos que tomes

Qué esperar del médico

El médico te puede realizar preguntas como las siguientes:

  • ¿Cómo y cuándo te lesionaste la rodilla?
  • ¿Existe algo que, al parecer, te alivie el dolor?
  • ¿Existe algo que, al parecer, lo empeore?
Jan. 12, 2017
References
  1. Frontera WR. Posterior cruciate ligament sprain (Esguince del ligamento cruzado posterior). En: Essentials of Physical Medicine and Rehabilitation: Musculoskeletal Disorders, Pain, and Rehabilitation (Aspectos básicos de la medicina física y rehabilitación: trastornos musculoesqueléticos, dolor y rehabilitación). 3.ª ed. Filadelfia, Pa.: Saunders Elsevier; 2015. http://www.clinicalkey.com. Último acceso: 30 de septiembre de 2016.
  2. Posterior cruciate ligament injuries (Lesiones del ligamento cruzado posterior). American Academy of Orthopaedic Surgeons (Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos). http://orthoinfo.aaos.org/topic.cfm?topic=a00420. Último acceso: 29 de septiembre de 2016.
  3. MacDonald J. Posterior cruciate ligament injury (Lesión del ligamento cruzado posterior). http://www.uptodate.com/home. Último acceso: 29 de septiembre de 2016.

Lesión del ligamento cruzado posterior