Los quistes pancreáticos son sacos de líquido en el páncreas, un órgano de gran tamaño ubicado detrás del estómago que produce hormonas y enzimas que facilitan la digestión de alimentos.

La mayor parte de los quistes pancreáticos no son cancerosos, y muchos no producen síntomas. Comúnmente se descubren cuando se realizan análisis de diagnóstico por imágenes por otros problemas. Algunos son en realidad sacos de líquido no cancerosos (benignos) revestidos con tejido cicatricial o inflamatorio, no el tipo de células que se encuentran en los verdaderos quistes (seudoquistes).

Pero algunos quistes pancreáticos pueden ser o volverse cancerosos. Es posible que el médico tome una muestra del líquido del quiste pancreático para determinar si tiene células cancerosas. O tal vez el médico recomiende controlar el quiste durante un tiempo para ver si presenta cambios que indiquen cáncer.

Es posible que si padeces quistes pancreáticos no tengas síntomas, ya que en general se encuentran al realizar pruebas de diagnóstico por imágenes del abdomen por otro motivo.

Cuando aparecen signos o síntomas de quistes pancreáticos, comúnmente son:

  • Dolor abdominal persistente, que se puede extender hasta la espalda
  • Una masa que se puede sentir en la parte superior del abdomen
  • Náuseas y vómitos

Cuándo consultar al médico

Rara vez, los quistes pueden infectarse. Consulta con un médico si tienes fiebre y dolor abdominal persistente.

La rotura de un seudoquiste puede ser una emergencia médica, aunque afortunadamente no es frecuente. Si sale líquido del seudoquiste, se pueden dañar los vasos sanguíneos que están cerca y provocar un sangrado masivo. La rotura de un seudoquiste también puede causar una infección en la cavidad abdominal (peritonitis). Busca tratamiento médico de urgencia si tienes signos o síntomas de sangrado interno y choque, entre ellos:

  • Desmayo
  • Dolor abdominal intenso
  • Disminución del nivel de conocimiento
  • Latidos del corazón rápidos y débiles
  • Vómitos con sangre

La causa de la mayoría de los quistes pancreáticos es desconocida. Algunos quistes están asociados con enfermedades poco frecuentes, como la enfermedad de von Hippel-Lindau, un trastorno genético que puede afectar al páncreas y a otros órganos.

Los seudoquistes suelen aparecer después de un episodio de una enfermedad dolorosa por la cual las enzimas digestivas se activan prematuramente e irritan el páncreas (pancreatitis). Los seudoquistes también pueden aparecer por una lesión en el abdomen, por ejemplo, a partir de un accidente automovilístico.

El consumo excesivo de alcohol y los cálculos biliares son factores de riesgo de la pancreatitis, y esta es un factor de riesgo de los seudoquistes. Las lesiones abdominales son también un factor de riesgo de los seudoquistes.

La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta.

Qué puedes hacer

  • Anota tus síntomas incluso cuándo comenzaron y si estos han cambiado o empeorado con el tiempo.
  • Anota tu información personal más importante, incluidos los antecedentes de lesión del abdomen.
  • Haz una lista de los medicamentos, las vitaminas y los suplementos que tomas.
  • Escribe preguntas para hacerle al médico.

Algunas preguntas básicas para hacerle a tu médico son las siguientes:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mi enfermedad?
  • ¿Qué pruebas necesito hacerme?
  • ¿Qué tipo de quiste tengo?
  • ¿Es probable que se vuelva canceroso?
  • Si necesito cirugía, ¿cómo será mi recuperación?
  • ¿Qué atención de seguimiento necesitaré?
  • Tengo otros problemas de salud. ¿Cómo puedo controlarlos de manera conjunta?

No dudes en hacer otras preguntas también.

Qué esperar del médico

Es probable que tu médico te haga preguntas sobre tus síntomas, tales como:

  • ¿Cuándo comenzaron los síntomas?
  • ¿Los síntomas han sido continuos u ocasionales?
  • ¿Cuán intensos son los síntomas?
  • ¿Dónde sientes más tus síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté mejorando los síntomas?
  • ¿Existe algo que, al parecer, esté empeorando sus síntomas?
  • ¿Has padecido de pancreatitis?
  • ¿Cuántas bebidas alcohólicas consumes diariamente?
  • ¿Tienes cálculos biliares?

Los quistes pancreáticos se diagnostican con mayor frecuencia que en el pasado porque las tecnologías de imágenes mejoradas los detectan más fácilmente. Muchos quistes pancreáticos se detectan durante exploraciones abdominales por otros problemas.

El desafío principal en el diagnóstico es determinar si el quiste puede volverse canceroso. Con frecuencia, estos procedimientos se usan para ayudar en la planificación del tratamiento y el diagnóstico:

  • Historia clínica. Una pancreatitis o lesiones abdominales previas pueden indicar un seudoquiste.
  • Tomografía computarizada (TC). Este diagnóstico por imágenes puede suministrar información detallada sobre el tamaño y la estructura de un quiste pancreático.
  • Resonancia magnética. Este diagnóstico por imágenes puede destacar detalles sutiles de un quiste pancreático, como si tiene algún componente que sugiere un riesgo mayor de contraer cáncer.
  • Ecografía endoscópica. Esta prueba, al igual que la resonancia magnética, puede suministrar una imagen detallada del quiste. Además, puede extraerse líquido del quiste para analizarlo en el laboratorio en busca de posibles signos de cáncer.

Las características y la ubicación del quiste pancreático, junto a tu edad y sexo, pueden ayudar a los médicos a determinar el tipo de quiste que tienes:

  • El cistoadenoma seroso puede crecer lo suficiente como para desplazarse cerca de los órganos y producir dolor abdominal y sensación de saciedad. Los cistoadenomas serosos aparecen con mayor frecuencia en mujeres de más de 60 años y únicamente en pocas ocasiones se vuelven cancerosos.
  • El cistoadenoma mucinoso suele estar ubicado en el cuerpo o la cola del páncreas y aparece con mayor frecuencia en mujeres de mediana edad. El cistoadenoma mucinoso es precanceroso, lo que significa que puede convertirse en cáncer si no se trata. Es posible que los quistes más grandes ya sean cancerosos cuando se detectan.
  • La neoplasia mucinosa papilar intraductal es un bulto en el conducto pancreático principal o en una de sus ramas. Puede ser precancerosa o cancerosa. Aparece con mayor frecuencia en hombres y mujeres de más de 50 años. En función de su ubicación y otros factores, la neoplasia mucinosa papilar intraductal puede requerir extracción quirúrgica.
  • El tumor quístico papilar por lo general se ubica en el cuerpo o la cola del páncreas y aparece con mayor frecuencia en mujeres de menos de 35 años. También se denomina «neoplasia quística papilar» y es un trastorno poco común y generalmente canceroso.
  • El tumor quístico de células de islotes es en su mayoría sólido, pero puede tener componentes similares a quistes. Los tumores quísticos de células de islotes son poco frecuentes. Pueden confundirse con otros quistes pancreáticos y ser precancerosos o cancerosos.

El tratamiento o conducta expectante dependen del tipo de quiste que tienes, su tamaño, características y si produce síntomas.

Conducta expectante

Un seudoquiste benigno, incluso uno grande, puede no tratarse siempre que no te moleste. Los cistoadenomas serosos rara vez se vuelven cancerosos; por eso, tampoco es necesario tratarlos a menos que produzcan síntomas o crezcan. Pero todos los quistes pancreáticos deben controlarse.

Drenaje

Un seudoquiste que provoque síntomas molestos o que crezca puede drenarse. Se coloca un tubo flexible pequeño (endoscopio) a través de la boca hacia el estómago y el intestino delgado. El endoscopio está equipado con una sonda ecográfica (ecografía endoscópica) y una aguja para drenar el quiste. Algunas veces, es necesario drenarlo a través de la piel.

Cirugía

Podría ser necesaria una cirugía para extirpar un seudoquiste dilatado o un cistoadenoma seroso que provoca dolor u otros síntomas. Otros tipos de quistes pancreáticos generalmente deben extirparse quirúrgicamente debido al riesgo de cáncer.

Un seudoquiste puede volver a aparecer si tienes una pancreatitis en curso.

La mejor manera de evitar la formación de seudoquistes es prevenir la pancreatitis, que es generalmente provocada por cálculos biliares o el consumo excesivo de alcohol. Si la pancreatitis se desencadena por cálculos biliares, es posible que deban extirparte la vesícula. Si la pancreatitis es provocada por el consumo de alcohol, puedes reducir el riesgo dejando de beber.

Sept. 19, 2015