Tratamiento personalizado para la esclerosis múltiple

Infórmate sobre terapias actuales y emergentes para la esclerosis múltiple.

Escrito por el personal de Mayo Clinic

La esclerosis múltiple es una enfermedad inflamatoria crónica del sistema nervioso central que provoca síntomas físicos molestos o incapacitantes, como problemas de movilidad, de visión, de coordinación y de la función cognitiva, fatiga y dolor.

Si te diagnosticaron esclerosis múltiple recurrente-remitente, el médico podría recomendarte un tratamiento inmediato con medicamentos conocidos como terapias modificadoras de la enfermedad. Se ha demostrado que estas terapias reducen la cantidad de recaídas de la esclerosis múltiple y retrasan la progresión de la discapacidad hasta cierto punto.

Recientemente la FDA aprobó la primera terapia modificadora de la enfermedad para tratar la esclerosis múltiple progresiva primaria.

Las terapias modificadoras de la enfermedad disponibles difieren con respecto a la frecuencia y el método con que se administran, sus efectos secundarios y si se pueden seguir durante el embarazo. Entender bien las terapias modificadoras de la enfermedad puede ayudarlos a ti y a tu médico a elaborar la mejor estrategia de tratamiento posible para la esclerosis múltiple recurrente-remitente.

Terapias inyectables

Medicamentos con interferón beta. Estos medicamentos se encuentran entre las primeras terapias modificadoras de enfermedades aprobadas para la esclerosis múltiple recurrente y todavía se usan como terapia de primera línea. Incluyen:

  • Avonex (interferón beta-1a)
  • Betaseron (interferón beta-1b)
  • Extavia (interferón beta-1b)
  • Rebif (interferón beta-1a)
  • Plegridy (peginterferón beta-1a)

Estos medicamentos se conocen como medicamentos inmunomoduladores, y no se sabe cuál es su modo de acción exacto; sin embargo, se piensa que el interferón beta se dirige a diversas células y proteínas del sistema inmunitario que desempeñan un papel importante en la actividad inflamatoria de la esclerosis múltiple.

Los medicamentos con interferón beta se administran mediante una autoinyección, ya sea debajo de la piel o en el músculo. La frecuencia de las inyecciones varía de una vez cada dos semanas a tres veces por semana.

Estos medicamentos tienen una efectividad comparable, al reducir el índice de recaídas en, aproximadamente, un tercio y enlentecer la aparición de nuevas lesiones cerebrales relacionadas con la esclerosis múltiple si la enfermedad es recurrente.

Estos medicamentos generalmente se consideran seguros y requieren una vigilancia mínima. Los efectos secundarios que se reportan frecuentemente con los medicamentos con interferón beta son síntomas similares a la influenza y reacciones en el lugar de la inyección, como enrojecimiento y molestias.

Acetato de glatiramer (Copaxone, Glatopa). Esta también se considera una opción de tratamiento de primera línea para la esclerosis múltiple recurrente. Se desconoce el modo exacto en que funciona el acetato de glatiramer, pero se piensa que actúa por medio de las células del sistema inmunitario conocidas como células T. También puede tener posibles efectos de protección para los nervios.

El acetato de glatiramer se administra mediante una autoinyección debajo de la piel, ya sea tres veces por semana o todos los días. Suele tolerarse bien, pero se han informado con frecuencia reacciones en el lugar de la inyección, como enrojecimiento y molestias.

Terapias basadas en infusiones

Ocrelizumab (Ocrevus).Este es el primer medicamento aprobado por Food and Drug Administration (FDA, Administración de Alimentos y Medicamentos) para tratar tanto la esclerosis múltiple recurrente como la progresiva primaria. No solo se ha demostrado que reduce las recaídas, sino que también hace más lenta la progresión de la enfermedad.

Ocrelizumab se administra como infusión intravenosa inicialmente dos veces en dos semanas. Después, la infusión se da cada seis meses. Las reacciones a la infusión, como dolor de cabeza, sarpullido, náuseas, y fiebre, son comunes. Tu doctor puede recomendar que te den un corticosteroide y un antihistamínico antes de la infusión para ayudar a evitar las reacciones.

Las personas con hepatitis B no deben tomar ocrelizumab.

El natalizumab (Tysabri) es un anticuerpo monoclonal humanizado que actúa reduciendo la migración de células inmunitarias a través de la barrera hematoencefálica y al interior del sistema nervioso central. Este medicamento se administra por vía intravenosa cada cuatro semanas.

El natalizumab es efectivo contra la esclerosis múltiple recurrente, ya que reduce la tasa de recaída en alrededor de dos tercios. Sin embargo, se lo asocia con un riesgo pequeño, aunque importante, de tener una infección cerebral grave conocida como leucoencefalopatía multifocal progresiva.

Se debe controlar de cerca a las personas que toman natalizumab en busca de síntomas de leucoencefalopatía multifocal progresiva, que consiste en debilidad progresiva y cambios visuales o cognitivos que podrían no ser reversibles.

El riesgo continuo de tener leucoencefalopatía multifocal progresiva de una persona se evalúa con factores como:

  • La presencia de anticuerpos contra el virus de John Cunningham en el análisis de sangre
  • El tratamiento previo con inmunodepresores, como la mitoxantrona
  • Hacer tratamiento con natalizumab durante más de dos años

Alemtuzumab (Lemtrada). Este medicamento ayuda a reducir las recaídas de esclerosis múltiple atacando una proteína de la superficie de las células inmunitarias y reduciendo los glóbulos blancos. Este efecto puede limitar la potencial lesión a los nervios causada por los glóbulos blancos, pero también aumenta el riesgo de contraer infecciones y de tener trastornos autoinmunitarios.

El tratamiento con alemtuzumab supone cinco días consecutivos de infusiones del medicamento, seguidos de otros tres días de infusiones un año más tarde. Las reacciones a la infusión, como dolor de cabeza, sarpullido, náuseas, y fiebre, son comunes con el alemtuzumab.

Debido a los riesgos asociados con el alemtuzumab, la FDA (Food and Drug Administration, Administración de Alimentos y Medicamentos) recomienda realizar varios exámenes muy completos para detección de enfermedades antes de usar este medicamento. Solo los proveedores registrados pueden comercializarlo, y las personas que se tratan con él deben registrarse en un programa especial de control para la seguridad al tomar medicamentos.

Mitoxantrona. La mitoxantrona es un inmunodepresor autorizado para el tratamiento de la esclerosis múltiple recurrente que empeora rápido, y es el único medicamento aprobado para tratar la esclerosis múltiple secundaria progresiva, que es una forma avanzada de la esclerosis múltiple recurrente.

Se administra en forma intravenosa y por un máximo de dos años debido a sus importantes efectos secundarios, que incluyen daño al músculo cardíaco. También se lo relaciona con la aparición de cánceres de la sangre, como la leucemia. Dados estos efectos secundarios y la disponibilidad de otros tratamientos, la mitoxantrona solo se utiliza en circunstancias excepcionales.

Terapias por vía oral

Se han aprobado estas terapias modificadoras de la enfermedad por vía oral para el tratamiento de la esclerosis múltiple recurrente.

Fingolimod (Gilenya). Este medicamento, que se toma por vía oral una vez al día, reduce la tasa de recaída de la esclerosis múltiple. El fingolimod es un medicamento único que se une a muchos tipos diferentes de células del cuerpo. Atrapa los glóbulos blancos en los ganglios linfáticos para que no puedan ingresar al cerebro ni causar nuevas lesiones por esclerosis múltiple.

Las personas que padecen trastornos cardíacos o afecciones relacionadas no pueden tomar fingolimod. Como reduce temporalmente la frecuencia cardíaca en casi todas las personas que lo toman, la primera dosis debe tomarse en una clínica, bajo supervisión médica. También requiere un control de la función visual por el riesgo de formación de líquido en la mácula (edema macular), un área en el centro de la retina.

Teriflunomida (Aubagio). La teriflunomida se ha aprobado en dos dosis: 7 miligramos (mg) y 14 mg, que se toman una vez al día. Generalmente se tolera bien en ambas dosis. Los efectos secundarios posibles incluyen dolores de cabeza, diarrea, náuseas, aumento del nivel de enzimas hepáticas y caída del cabello.

Se sabe que la teriflunomida es perjudicial para un feto en desarrollo. Las personas con trastornos hepáticos tampoco deben tomarlo.

Dimetilfumarato (Tecfidera). También conocido como BG-12, el dimetilfumarato se toma dos veces al día. Los efectos secundarios frecuentes incluyen enrojecimiento y problemas gastrointestinales, como diarrea y náuseas. El recubrimiento está diseñado para reducir los problemas gastrointestinales, y tomar este medicamento con comida también puede ayudar a aliviarlos.

Estrategias de tratamiento con terapia modificadora de la enfermedad

No hay manera de saber qué tratamientos funcionarán mejor para ti, o cómo va a progresar tu enfermedad. Las recomendaciones se basan en varios factores, entre ellos:

  • La reciente actividad de la esclerosis múltiple, como la frecuencia de los ataques recientes, la gravedad y la recuperación
  • El grado de daño neurológico, según los exámenes neurológicos
  • La gravedad del daño de la lesión en el cerebro y la médula espinal, de acuerdo a una resonancia magnética
  • Disponibilidad y costo de los medicamentos
  • Otras enfermedades que puedas padecer u otros medicamentos que estés tomando y que puedan interactuar con la terapia para la esclerosis múltiple
  • Efectos secundarios adversos de los medicamentos para la esclerosis múltiple
  • Requisitos de control
  • Tus propias preferencias sobre el tipo de terapia (oral o inyectable, por ejemplo)
  • Si eres mujer, si deseas concebir

La toma de decisiones compartida entre tú y el médico es el mejor enfoque para el plan de tratamiento de la esclerosis múltiple. Cada situación es única, y el mejor enfoque es aquel diseñado de acuerdo a las necesidades específicas de cada persona.

April 21, 2018 See more In-depth