Descripción general

La infección por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina se produce a causa de un tipo de estafilococo que se volvió resistente a muchos de los antibióticos utilizados para tratar las infecciones comunes por esta bacteria.

La mayoría de las infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina se dan en las personas que estuvieron en hospitales o en otros entornos de atención médica, como asilos de ancianos y convalecientes y centros de diálisis. Cuando ocurre en esos entornos, se lo conoce como Staphylococcus aureus resistente a la meticilina asociado a la atención médica. Las infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina asociado a la atención médica, por lo general, se relacionan con dispositivos o procedimientos invasivos, como cirugías, catéteres intravenosos o articulaciones artificiales. La infección por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina asociado a la atención médica puede ser transmitida por los proveedores de atención médica al tocar a la gente con las manos sucias o por las personas al tocar superficies sucias.

Otro tipo de infección por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina se presentó en una comunidad más grande, entre las personas sanas. Esta forma, el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina asociado a la comunidad, suele comenzar como un forúnculo doloroso en la piel. Normalmente, se transmite mediante el contacto piel con piel. Las poblaciones en riesgo comprenden grupos como los jóvenes que practican lucha en las escuelas secundarias, las personas encargadas del cuidado de niños y las personas que viven en condiciones de hacinamiento.

Síntomas

Las infecciones cutáneas por estafilococos, como el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, generalmente, comienzan con bultos rojos dolorosos que parecen granos o picaduras de arañas. Es posible que la región afectada esté:

  • Caliente al tacto
  • Llena de pus o de otra secreción
  • Otro síntoma es la fiebre

Estos bultos rojos pueden transformarse rápidamente en forúnculos (abscesos) profundos y dolorosos que deben drenarse quirúrgicamente. Algunas veces las bacterias se limitan a la piel. Sin embargo, también pueden desplazarse dentro del cuerpo, lo que podría provocar infecciones que ponen en riesgo la vida en los huesos, las articulaciones, las heridas quirúrgicas, el torrente sanguíneo, las válvulas cardíacas y los pulmones.

Cuándo debes consultar con un médico

Se deben controlar los problemas de piel menores, como granitos, picaduras de insectos, cortes y raspaduras, especialmente en niños. Si las heridas parecen estar infectadas o vienen acompañadas de fiebre, consulte con un médico.

Causas

Existen diferentes variedades de la bacteria Staphylococcus aureus, comúnmente denominada "estafilococo". La bacteria estafilococo, por lo general, se encuentra en la piel o en la nariz de alrededor de un tercio de la población. En general, la bacteria es inofensiva; a menos que ingrese al organismo a través de un corte u otra herida e, incluso, en esos casos, solo provoca problemas menores en la piel de las personas sanas.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, aproximadamente el 5 por ciento de la población porta de forma crónica el tipo de bacteria estafilococo conocida como Staphylococcus aureus resistente a la meticilina.

Resistencia a los antibióticos

El Staphylococcus aureus resistente a la meticilina es el resultado de décadas de uso, frecuentemente innecesario, de antibióticos. Por años, se han recetado antibióticos para curar resfriados, influenza y otras infecciones virales que no responden a estos medicamentos. Aun cuando los antibióticos se usen de manera adecuada, contribuyen a que aumenten las bacterias resistentes al medicamento, ya que no destruyen todos los gérmenes que atacan. Las bacterias viven en una vía evolutiva rápida; por lo tanto, los gérmenes que sobreviven a un tratamiento con un antibiótico pronto aprenden a resistir otros.

Factores de riesgo

Dado que las cepas hospitalaria y comunitaria de la infección por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina suelen encontrarse en entornos diferentes, los factores de riesgo de ambas cepas varían.

Factores de riesgo de SARM asociado al cuidado de la salud

  • Estar hospitalizado. La infección por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina continúa siendo una preocupación en los hospitales, donde puede atacar a aquellos más vulnerables (adultos mayores y personas con sistemas inmunitarios debilitados).
  • Tener un dispositivo médico invasivo. Las sondas para uso médico (como vías intravenosas o catéteres urinarios) pueden ser un camino de entrada para que el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina ingrese al organismo.
  • Residir en un centro de cuidado a largo plazo. La infección por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina prevalece en las casas de reposo. Los portadores de Staphylococcus aureus resistente a la meticilina tienen la capacidad de propagarla, incluso si ellos no están enfermos.

Factores de riesgo de infección comunitaria por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina

  • Participar en deportes de contacto. La infección por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina se disemina fácilmente a través de cortes y abrasiones y mediante el contacto piel con piel.
  • Vivir en condiciones insalubres o de hacinamiento. Los brotes de infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina ocurrieron en campos militares de entrenamiento, centros de cuidado infantil y prisiones.
  • Hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres. Los hombres que mantienen relaciones sexuales con otros hombres corren un mayor riesgo de sufrir infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina.
  • Padecer infección por VIH. Las personas con VIH tienen un mayor riesgo de sufrir infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina.
  • Inyectarse drogas ilícitas. Las personas que se inyectan drogas ilícitas corren un riesgo mayor de sufrir infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina.

Complicaciones

Las infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina pueden ser resistentes a los efectos de muchos antibióticos comunes y, por lo tanto, son más difíciles de tratar. Por este motivo, las infecciones se propagan y algunas veces ponen en riesgo la vida.

Las infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina pueden afectar:

  • El torrente sanguíneo
  • Los pulmones
  • El corazón
  • Los huesos
  • Las articulaciones

Prevención

Prevención del Staphylococcus aureus resistente a la meticilina adquirido en el hospital

En el hospital, a menudo es necesario aislar a las personas infectadas o colonizadas por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina como una medida para prevenir la propagación de la infección. Es posible que se requiera que los visitantes y los trabajadores del cuidado de la salud a cargo de la atención de las personas que están en aislamiento usen vestimenta protectora.

También deben seguir estrictos procedimientos de higiene de manos. Por ejemplo, los trabajadores del cuidado de la salud pueden ayudar a prevenir las infecciones por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina asociada a la atención médica lavándose las manos con agua y jabón o utilizando un desinfectante de manos antes y después de cada cita clínica.

Se deben desinfectar adecuadamente y limpiar con regularidad las habitaciones, las superficies y los equipos del hospital, así como los artículos de lavandería.

Prevención del estafilococo áureo resistente a la meticilina (AERM)

  • Lávate las manos. El lavado meticuloso de manos sigue siendo la mejor defensa contra los gérmenes. Frótate las manos enérgicamente durante, por lo menos, 20 segundos. Lleva contigo una pequeña botella de desinfectante para manos con 60 % de alcohol como mínimo para cuando no tengas acceso a agua y jabón.
  • Mantén las heridas cubiertas. Mantén las raspaduras y los cortes limpios, y cúbrelos con vendas limpias y secas hasta que se curen. El pus de las lesiones infectadas puede contener Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, y al mantener las heridas protegidas puedes evitar que las bacterias se propaguen.
  • No compartas tus artículos personales. Evita compartir artículos personales, como toallas, sábanas, afeitadoras, ropa y equipo deportivo. La infección por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina se propaga a través de objetos contaminados y del contacto directo.
  • Dúchate después de hacer entrenamientos o juegos atléticos. Dúchate inmediatamente después de cada juego o entrenamiento. Usa agua y jabón. No compartas las toallas.
  • Desinfecta la ropa de cama. Si tienes un corte o una llaga, lava las toallas y la ropa de cama en el lavarropas en la configuración de agua más caliente (con agregado de lejía, de ser posible), y sécalas con una secadora por aire caliente. Lava la ropa deportiva y de gimnasio después de cada uso.