SARM: proteger a los estudiantes deportistas

Escrito por el personal de Mayo Clinic

El Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) es un tipo de bacteria altamente resistente a los medicamentos que ha sido un problema en hospitales y centros de atención médica durante décadas. Recientemente, el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina se ha convertido en un problema entre los estudiantes atletas que de otra manera estarían sanos. Is your child at risk? (Diabetes tipo 2 en aumento: ¿tu hijo está en riesgo?) ¿Qué puedes hacer para protegerte contra la infección por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina?

¿Qué es el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM)?

El Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) es un tipo de bacteria estafilocócica que se ha vuelto resistente a los efectos de muchos antibióticos comunes. Esto significa que los antibióticos que solían matar a las bacterias, como la meticilina, ya no funcionan. Esto hace que las infecciones por SARM sean mucho más difíciles de tratar.

El SARM apareció por primera vez en los hospitales, donde a menudo causaba infecciones graves en el torrente sanguíneo en personas que tenían otras enfermedades y afecciones. Ahora hay variedades de SARM que ocurren en entornos no hospitalarios. Estas infecciones suelen afectar la piel de personas que de otro modo estarían sanas, como los atletas estudiantes.

¿Cómo luce una infección por SARM?

Una infección de la piel por SARM se parece a un forúnculo, una espinilla o una picadura de araña que puede:

  • Ser de color rojo
  • Hinchada
  • Dolorosa
  • Caliente al tacto
  • Llena de pus o líquido
  • Acompañada por fiebre

Estas infecciones ocurren más comúnmente en sitios donde la piel se ha roto por cortes o rasguños, o en zonas de la piel cubiertas por el cabello, por ejemplo:

  • Parte posterior del cuello
  • Ingle
  • Glúteo
  • Axila
  • Cara

¿Cómo se transmite el SARM?

El Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM) se contagia por:

  • Contacto de piel a piel. El SARM puede ser transmitido de una persona a otra a través del contacto de piel a piel. Aunque las infecciones de la piel por SARM pueden aparecer en participantes de muchos tipos de deportes, es mucho más probable que aparezcan en deportes de contacto, como el fútbol americano, la lucha libre y el rugby.
  • Tocar objetos contaminados. Si el drenaje de una infección de la piel por SARM entra en contacto con un objeto, como una toalla, un equipo para entrenamiento con pesas o un frasco de ungüento compartido, la siguiente persona que toque ese objeto puede infectarse con la bacteria SARM.

¿Qué pueden hacer las escuelas para prevenir las infecciones por el SARM?

Los equipos deportivos y los vestuarios deben limpiarse y desinfectarse regularmente. No hay evidencia de que rociar o llenar las habitaciones o superficies con desinfectante dé mejores resultados que centrarse en las superficies que se tocan con mayor frecuencia, como las colchonetas de lucha libre, el equipo de entrenamiento con pesas y los bancos de los vestuarios.

Las escuelas, los instructores y los entrenadores también pueden hacer lo siguiente:

  • Enseñar a los deportistas estudiantes cómo prevenir las infecciones cutáneas, como la infección por SARM
  • Alentar a los deportistas estudiantes a mantener una higiene adecuada
  • Animar a los deportistas estudiantes a informar cualquier infección cutánea sospechosa al entrenador
  • Remitir a los deportistas estudiantes que tengan una infección cutánea sospechosa a un médico

¿Qué pueden hacer los deportistas para prevenir las infecciones por SARM?

Para ayudar a prevenir la propagación de las infecciones por SARM:

  • Lávate las manos. Usa agua y jabón o un desinfectante a base de alcohol. Lávate las manos antes y después de practicar deportes, usar equipos de pesas compartidos y cambiar un vendaje en una herida.
  • Toma duchas. Báñate inmediatamente después del ejercicio. No compartas artículos que toquen tu piel desnuda, como jabón en barra, navajas de afeitar o toallas.
  • Usa barreras. Cubre los cortes y las raspaduras con un vendaje para evitar que ingresen gérmenes. Coloca una toalla que actúe como una barrera entre tu piel y los bancos en las salas de pesas, vestuarios, saunas y baños de vapor.
  • Lava tu ropa y equipo. Sigue las instrucciones de lavado para tu ropa, uniforme y equipo de entrenamiento. Seca la ropa completamente en una secadora. Lava tu ropa y uniforme de entrenamiento después de cada uso.

Si tienes una infección cutánea, ¿qué debes hacer?

Cubre el área infectada con un vendaje limpio y seco. Luego, ve a ver a tu médico. No trates de curar una infección cutánea tú mismo.

Es difícil diferenciar entre una infección cutánea causada por SARM y una infección cutánea causada por otro tipo de bacterias. Tu médico puede pedir exámenes de laboratorio para determinar qué tipo de infección bacteriana es la que tienes.

¿Cómo se tratan las infecciones cutáneas por Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM)?

Las infecciones menores de la piel por SARM generalmente se curan después de que el médico las drena. Si la infección no sana bien o empeora, el médico puede recetarte antibióticos que aún sean eficaces contra el SARM. Si la infección es grave, es posible que sea necesario hospitalizarte. En casos raros, las infecciones por SARM pueden llegar a poner en riesgo la vida.

Mientras la infección de la piel está sanando, mantenla cubierta con un vendaje limpio y seco en todo momento. Para evitar contagiar el SARM a otras personas, lávate las manos con frecuencia, especialmente después de cambiar el vendaje o tocar la infección. No compartas ropa, toallas ni productos de higiene con nadie más. No uses piscinas de hidromasaje, piscinas de terapia ni piscinas hasta que la infección se haya curado completamente.

¿Cuándo puede volver a jugar un atleta?

La National Athletic Trainers' Association (Asociación Nacional de Entrenadores de Atletismo) recomienda examinar las infecciones de la piel para detectar SARM, y que un atleta que tiene SARM no debe regresar a jugar hasta que:

  • El atleta haya tomado un antibiótico apropiado durante al menos 72 horas
  • La secreción de la herida se haya detenido
  • No se hayan desarrollado nuevas lesiones en las últimas 48 horas
Sept. 14, 2019 See more In-depth