Descripción general

El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico (MIS-C, por sus siglas en inglés) es una afección grave que parece estar relacionada con la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19). La mayoría de los niños que se infectan con el virus de la COVID-19 tienen apenas una enfermedad leve. Pero en el caso de los niños que desarrollan el MIS-C, se inflaman gravemente algunos órganos y tejidos, como el corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos, los riñones, el aparato digestivo, el cerebro, la piel o los ojos. Los signos y los síntomas dependen de las partes del cuerpo que hayan sido afectadas.

El MIS-C se considera un síndrome, es decir, un grupo de signos y síntomas, no una enfermedad, porque hay muchas cuestiones que aún no se conocen sobre él: como la causa y los factores de riesgo. Identificar y estudiar a más niños que tengan el MIS-C puede ayudar a que en algún momento se encuentre la causa que lo produce. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y los Institutos Nacionales de Salud trabajan en todo el país junto a médicos e investigadores para aprender más sobre los factores de riesgo del MIS-C, compartir información y mejorar el diagnóstico y tratamiento de este síndrome.

En raras ocasiones, algunos adultos presentan signos y síntomas similares a los del MIS-C. Este síndrome nuevo y grave, llamado síndrome inflamatorio multisistémico en adultos (MIS-A, por sus siglas en inglés), se presenta en adultos que estuvieron infectados por el virus que produce la COVID-19 y muchos de ellos ni siquiera lo sabían. Al parecer, el MIS-A se presenta semanas después de la infección que produce COVID-19, aunque algunas personas tienen la infección en curso. Si hay sospecha de MIS-A, una prueba diagnóstica o de anticuerpos de COVID-19 puede ayudar a confirmar una infección con el virus actual o pasada, lo cual ayuda a diagnosticar este síndrome.

El MIS-C es poco frecuente, y la mayoría de los niños que lo tienen con el tiempo mejoran, gracias a la atención médica. Pero algunos niños empeoran rápidamente, al punto en que peligra su vida.

Todavía hay mucho que aprender sobre este nuevo síndrome inflamatorio. Si tu hijo presenta algún signo o síntoma, busca ayuda de inmediato.

Síntomas

Los signos y síntomas del síndrome multisistémico inflamatorio pediátrico (MIS-C) incluyen los que aparecen abajo, aunque no todos los niños presentan los mismos síntomas.

  • Fiebre que dura más de 24 horas
  • Vómitos
  • Diarrea
  • Dolor de estómago
  • Sarpullido
  • Cansancio inusual
  • Latidos rápidos del corazón
  • Respiración acelerada
  • Ojos rojos
  • Enrojecimiento o hinchazón de los labios y la lengua
  • Enrojecimiento o hinchazón en las manos o los pies
  • Dolor de cabeza, mareos o aturdimiento
  • Agrandamiento de los ganglios linfáticos

Signos que advierten que se trata de una emergencia por MIS-C

  • Dolor intenso de estómago
  • Dificultad para respirar
  • Piel, labios o lecho de las uñas de color pálido, grisáceo o azulado, según el tono normal de la piel
  • Confusión repentina
  • Incapacidad para despertarse o permanecer despierto

Cuándo debes consultar a un médico

Si tu hijo presenta alguna de las señales de advertencia de emergencia mencionadas anteriormente (o si está gravemente enfermo con signos y síntomas) obtén atención médica de inmediato. Lleva a tu hijo al departamento de emergencia más cercano o llama al 911 o a tu número de emergencia local.

Si tu hijo no está gravemente enfermo pero muestra otros signos o síntomas del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico, ponte en contacto con el médico de tu hijo inmediatamente para que te indique qué hacer. Es posible que los médicos quieran hacer algunas pruebas, tales como análisis de sangre o pruebas por imágenes del pecho, el corazón o el abdomen, para comprobar si hay zonas de inflamación y otros signos de síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico.

Causas

La causa exacta del síndrome multisistémico inflamatorio pediátrico aún no se conoce, pero sí se sabe que es una respuesta inmunitaria excesiva relacionada con la COVID-19. Muchos niños con síndrome multisistémico inflamatorio pediátrico tienen un resultado positivo en la prueba de anticuerpos. Esto significa que han tenido una infección reciente con el virus de la COVID-19. Algunos pueden tener actualmente una infección con el virus.

Factores de riesgo

En los EE. UU., se diagnosticaron más casos de síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico en niños de raza negra y latinos que en niños de otras razas y grupos étnicos. Se necesitan estudios para ayudar a determinar por qué el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico suele afectar más a estos niños que a otros. Los factores pueden incluir, por ejemplo, diferencias en el acceso a la información y los servicios de salud, así como la posibilidad de riesgos relacionados con la genética.

La mayoría de los niños con síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico tienen entre 3 y 12 años, con una edad promedio de 8 años. También se detectaron algunos casos en niños mayores y en bebés.

Complicaciones

Muchos especialistas consideran que el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico es una complicación de la COVID-19. Sin un diagnóstico temprano y un manejo y tratamiento adecuados, el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico puede provocar problemas graves en órganos vitales, como el corazón, los pulmones o los riñones. En casos poco frecuentes, el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico podría provocar daños permanentes o incluso la muerte.

Prevención

La mejor manera de prevenir que tu hijo contraiga el MIS-C es tomar medidas para evitar la exposición al virus de la COVID-19 y enseñarle a tu hijo a hacer lo mismo. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan tomar estas precauciones para evitar la exposición al virus que causa la COVID-19:

  • Mantén las manos limpias. Lávate las manos frecuentemente con agua y jabón, por lo menos durante 20 segundos. Si no dispones de agua ni jabón, usa un desinfectante de manos que contenga por lo menos un 60 por ciento de alcohol.
  • Evita estar cerca de personas enfermas. En especial, evita a las personas que tosen, estornudan o muestran otros signos que indiquen que pueden estar enfermos y ser contagiosos.
  • Mantén el distanciamiento físico. Esto significa que tú y tu hijo deben mantener una distancia de al menos 6 pies (2 metros) de otras personas cuando estén fuera de casa.
  • Usa mascarilla de tela cuando estés en lugares públicos. Cuando sea difícil mantener el distanciamiento físico, tanto tú como tu hijo (si tiene más de 2 años) deben usar una mascarilla que cubra la nariz y la boca.
  • Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca. Anima a tu hijo a imitarte y que evite tocarse la cara.
  • Cúbrete la boca con un pañuelo desechable o con el codo al toser o estornudar. Tanto tú como tu hijo deben cubrirse la boca al toser o estornudar, para evitar la diseminación de gérmenes.
  • Limpia y desinfecta diariamente las superficies que se tocan con frecuencia. Esto incluye cosas de tu casa como perillas de puertas, interruptores de la luz, controles remotos, asas, encimeras, mesas, sillas, escritorios, teclados de computadora, grifos, lavabos e inodoros.
  • Lava la ropa y otras cosas según sea necesario. Sigue las instrucciones del fabricante y usa el lavarropas con agua a la temperatura más alta que sea adecuada. Recuerda lavar los juguetes de peluche que sean lavables.