Descripción general

El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico consiste en un grupo de síntomas relacionados con órganos o tejidos hinchados. Las personas con síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico necesitan recibir atención médica en el hospital.

El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico se detectó por primera vez en abril de 2020. Actualmente, el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico está relacionado con la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19). Los expertos siguen estudiando la causa del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico y los factores de riesgo para contraerlo.

La mayoría de los niños que contraen el virus de la COVID-19 solo tiene una enfermedad leve. Pero después de que los niños con síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico se infectan con el virus de la COVID-19, los vasos sanguíneos, el aparato digestivo, la piel o los ojos se inflaman e irritan.

El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico es poco frecuente. Lo más frecuente es que ocurra en los 2 meses siguientes a haber tenido COVID-19. El niño puede haber tenido una infección conocida o un contacto cercano puede tener una infección confirmada.

La mayoría de los niños que tienen síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico mejora con el tiempo si recibe atención médica. Sin embargo, algunos niños empeoran rápidamente. El síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico puede causar una enfermedad mortal o la muerte.

Síndrome inflamatorio multisistémico en adultos

En raras ocasiones, algunos adultos presentan síntomas similares a los del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico. Esto se llama síndrome inflamatorio multisistémico en adultos.

También se relaciona con una infección actual o previa por el virus que causa la COVID-19. Las personas con una infección previa pueden no haber tenido síntomas graves.

Síntomas

Síntomas del síndrome inflamatorio multisistémico en niños

Los síntomas del síndrome inflamatorio multisistémico en niños son graves y se tratan en el hospital. No todos los niños tienen los mismos síntomas. Sin embargo, si ningún otro diagnóstico fuera apropiado, los profesionales de la salud pueden diagnosticar el síndrome inflamatorio multisistémico en niños si ocurre lo siguiente:

  • Tuvo COVID-19 o tiene contacto cercano con una persona que tuvo COVID-19 dos meses antes de la internación.
  • Tiene fiebre.
  • Ha recibido el resultado de un análisis de sangre en el que se observa un nivel alto de inflamación en todo el cuerpo, lo que se conoce como inflamación sistémica.
  • Tiene al menos dos de los siguientes síntomas:
    • Problemas cardíacos.
    • Ojos rojos.
    • Enrojecimiento o hinchazón de los labios y la lengua.
    • Enrojecimiento o hinchazón de las manos o los pies.
    • Dolor abdominal, vómitos o diarrea.
    • Problemas de coagulación sanguínea.
    • Choque.

Signos de advertencia de emergencia del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico

Llama de inmediato al médico si tu hijo tiene lo siguiente:

  • Dolor intenso de estómago
  • Dolor o sensación de opresión en el pecho
  • Dificultades para respirar
  • Piel, labios o lecho de las uñas de color azulado o grisáceo pálido
  • Confusión reciente
  • Incapacidad para despertarse o permanecer despierto

Cuándo debes consultar a un médico

Si tu hijo presenta alguno de los signos de advertencia de emergencia mencionados anteriormente o está gravemente enfermo con otros síntomas, busca atención médica de inmediato. Lleva a tu hijo al departamento de emergencia más cercano o llama al 911 o a tu número local de emergencias.

Si tu hijo no está gravemente enfermo, pero presenta otros síntomas de síndrome inflamatorio multisistémico en niños, comunícate con el profesional de la salud de tu hijo cuanto antes para que te aconseje.

Es posible que el equipo para la atención de la salud quiera hacer algunas pruebas para saber si hay áreas de inflamación y otros signos de síndrome inflamatorio multisistémico en niños. Las pruebas pueden incluir análisis de sangre o estudios por imágenes del pecho, el corazón o el abdomen.

Causas

Aún no se conoce la causa exacta del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico. Muchos niños con síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico han tenido una infección reciente con el virus de la COVID-19. Algunos pueden tener actualmente una infección con el virus.

Una posible causa del síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico es que la infección con el virus que causa la COVID-19, actual o anterior, hace que el sistema inmunitario reaccione de forma exagerada.

Factores de riesgo

Los niños con un diagnóstico de síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico suelen tener de 5 a 11 años, pero se han informado casos en niños de 1 a 15 años. También han ocurrido algunos casos en niños más grandes y en bebés.

Complicaciones

Se cree que el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico es una complicación de la COVID-19. Sin un diagnóstico temprano y un tratamiento, el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico puede provocar problemas graves en órganos vitales, como el corazón. En casos poco frecuentes, el síndrome inflamatorio multisistémico pediátrico podría derivar en daños permanentes o incluso la muerte.

Prevención

En los EE. UU., las vacunas contra la COVID-19 ahora están disponibles para las personas a partir de los 6 meses de edad.

Una vacuna puede impedir que tú o tu hijo contraigan o contagien el virus de la COVID-19. Si tú o tu hijo se contagian con la COVID-19, una vacuna contra la enfermedad podría evitar que desarrollen una forma grave de la enfermedad.

Para evitar contraer el virus de la COVID-19 y contagiarlo a otras personas, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan tomar las siguientes precauciones:

  • Mantén las manos limpias. Lávate las manos frecuentemente con agua y jabón, por lo menos, durante 20 segundos. Si no dispones de agua ni jabón, usa un desinfectante de manos que contenga un 60 % de alcohol como mínimo.
  • Evita el contacto cercano con cualquier persona que esté enferma. Evita el contacto con personas que tosan, estornuden o muestren otros signos que indiquen que podrían estar enfermas y ser contagiosas.
  • En espacios públicos cerrados, mantén la distancia física con los demás. Esto es especialmente importante en lugares con poca circulación de aire.
  • Ponte una mascarilla en lugares públicos cerrados, sobre todo si los niveles de la COVID-19 en la comunidad son altos. Si la cantidad de personas internadas en el hospital con COVID-19 es elevada en la zona donde vives, las mascarillas ayudarán a prevenir la infección. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) recomiendan utilizar la mascarilla de uso regular que brinde la mayor protección posible, que se ajuste bien y que sea cómoda.
  • Evita tocarte los ojos, la nariz y la boca. Alienta a tu hijo a que siga tu ejemplo y que trate de no tocarse la cara.
  • Al toser o estornudar, cúbrete la boca con un pañuelo desechable o con el codo. Desecha en la basura el pañuelo que usaste. Lávate las manos de inmediato.
  • Limpia y desinfecta regularmente las superficies que se tocan con frecuencia. Esto incluye elementos de tu casa como picaportes, interruptores de la luz, controles remotos y teclados de computadora.