Los calambres menstruales (dismenorrea) son dolores pulsátiles o de tipo cólico en la parte baja del abdomen. Muchas mujeres tienen calambres menstruales justo antes de los períodos menstruales o durante estos.

Para algunas mujeres, este malestar es simplemente molesto. Para otras, los calambres menstruales pueden ser intensos al punto de interferir con las actividades diarias durante algunos días de todos los meses.

Los calambres menstruales pueden ser provocados por problemas identificables, como la endometriosis o por fibromas uterinos. Para disminuir el dolor es fundamental tratar la causa no diagnosticada. Los calambres menstruales que no son provocados por causas no diagnosticadas tienden a disminuir con los años y, por lo general, mejoran una vez que la mujer ha dado a luz.

Los síntomas de los calambres menstruales comprenden:

  • Dolor pulsátil o calambres en la parte inferior del abdomen que pueden ser intensos
  • Dolor sordo y constante
  • Dolor que se extiende a la parte inferior de la espalda y los muslos

Algunas mujeres también experimentan:

  • Náuseas
  • Heces sueltas
  • Dolor de cabeza
  • Mareos

Cuándo consultar al médico

Si comenzaste a menstruar en los últimos años y tienes calambres menstruales, es posible que el dolor menstrual no sea un motivo de preocupación. Sin embargo, si los calambres menstruales perturban tu vida todos los meses, si los síntomas empeoran progresivamente, o si eres mayor de 25 años y acabas de comenzar a tener calambres menstruales intensos, consulta con tu médico.

Durante el período menstrual, el útero se contrae para ayudar a expulsar su revestimiento. Sustancias similares a las hormonas (prostaglandinas) asociadas al dolor y a la inflamación desencadenan las contracciones del músculo uterino. Los niveles más altos de prostaglandinas están asociados a calambres menstruales más intensos.

Las contracciones intensas pueden comprimir los vasos sanguíneos que alimentan el útero. El dolor resultante puede compararse con el dolor en el pecho que se produce cuando un bloqueo de vasos sanguíneos priva a partes del corazón de alimento y oxígeno.

Los calambres musculares también pueden ser provocados por:

  • Endometriosis. En esta afección dolorosa, el tejido que recubre el útero se implanta fuera del útero, más frecuentemente en las trompas de Falopio, los ovarios o el tejido que recubre la pelvis.
  • Fibromas uterinos. Estos tumores no cancerosos en la pared del útero pueden ser la causa del dolor.
  • Adenomiosis. En esta afección, el tejido que recubre el útero comienza a crecer en las paredes musculares del útero.
  • Enfermedad inflamatoria pélvica. Por lo general, ciertas bacterias de transmisión sexual causan esta infección de los órganos reproductivos femeninos.
  • Estenosis del cuello del útero. En algunas mujeres, la apertura del cuello uterino puede ser tan pequeña que impide el flujo menstrual, al provocar un aumento de presión doloroso dentro del útero.

El riesgo de calambres menstruales es mayor en los siguientes casos:

  • Si tienes menos de 30 años
  • Si entraste a la pubertad temprano, a los 11 años o menos
  • Si tienes un sangrado abundante durante el período menstrual (menorragia)
  • Si tienes un sangrado irregular durante el período menstrual (metrorragia)
  • Si nunca diste a luz
  • Si tienes antecedentes familiares de dismenorrea
  • Si eres fumadora

Los calambres menstruales no causan mayores complicaciones médicas, pero pueden interferir con el estudio, el trabajo y las actividades sociales.

Sin embargo, algunas afecciones asociadas con los calambres menstruales pueden tener complicaciones. Por ejemplo, la endometriosis puede causar problemas de fecundidad. La enfermedad inflamatoria pélvica puede cicatrizar las trompas de Falopio, y esto aumenta el riesgo de que un óvulo fecundado se implante fuera del útero (embarazo ectópico).

Para los calambres menstruales, puedes empezar consultando con el médico de atención primaria o con un médico que se especialice en el aparato reproductor femenino (ginecólogo). La siguiente información te ayudará a prepararte para la consulta y a saber qué esperar del médico.

Qué puedes hacer

Tal vez sea conveniente que anotes lo siguiente:

  • Cuán intensos son los síntomas y cuándo fue la primera vez que empezaste con los calambres
  • Las fechas en las que comenzaron los dos últimos períodos menstruales
  • Información sobre problemas de salud que hayas tenido
  • Información sobre problemas de salud de tus padres o hermanos
  • Todos los medicamentos y suplementos dietéticos que tomes
  • Preguntas para hacerle al médico

Preparar con anticipación una lista de preguntas para hacerle al médico puede ayudarte a aprovechar al máximo el tiempo de la consulta. Para los calambres menstruales, algunas de las preguntas básicas son:

  • ¿Cuál es la causa más probable de mis síntomas?
  • ¿Es probable que mis síntomas cambien con el tiempo?
  • ¿Necesito realizarme alguna prueba?
  • ¿Qué tratamientos o remedios caseros podrían ayudarme?
  • ¿Hay algún folleto u otro material impreso que pueda llevarme? ¿Qué sitios web recomiendas?

No dudes en hacer cualquier otra pregunta que se te ocurra durante la consulta.

Qué esperar del médico

Es probable que el médico te haga una serie de preguntas, como las siguientes:

  • ¿Qué edad tenías cuando tuviste la primera menstruación?
  • ¿Cuánto tiempo transcurre entre un período menstrual y el siguiente? ¿Cuánto suelen durar?
  • ¿Cuán abundante es el sangrado menstrual? ¿Sueles tener sangrados vaginales entre períodos menstruales?
  • ¿En qué zona tienes los calambres?
  • ¿Tienes algún otro síntoma, como náuseas, vómitos, diarrea, dolor de espalda, mareos o dolor de cabeza?
  • En general, ¿los síntomas se presentan junto con el período menstrual? ¿O en otros momentos?
  • ¿Los síntomas limitan tus actividades? ¿Tienes que faltar al trabajo o al colegio? ¿Impiden que hagas ejercicio?
  • Si tienes una vida sexual activa, ¿sientes dolor cuando mantienes relaciones sexuales?
  • ¿Qué tratamientos has probado hasta ahora, si es que intentaste alguno? ¿Alguno ha sido de ayuda?
  • ¿Alguna mujer de tu familia tiene antecedentes de síntomas similares?

Qué puedes hacer mientras tanto

Tomar un baño caliente o aplicar una compresa, una almohadilla de calor o una bolsa de agua caliente sobre el abdomen puede ayudarte a aliviar los calambres menstruales. Los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno, también pueden ayudar.

El médico revisará tu historia clínica y hará una exploración física, que abarca un examen pélvico. Durante este examen, el médico verificará la presencia de anomalías en los órganos reproductores y buscará signos de infección.

Si el médico sospecha que los calambres menstruales se deben a un trastorno no diagnosticado, puede recomendar otros análisis como:

  • Ecografía. Esta prueba usa ondas sonoras para crear una imagen del útero, del cuello uterino, de las trompas de Falopio y de los ovarios.
  • Otras pruebas de diagnóstico por imágenes. Una tomografía computarizada o una resonancia magnética brindan más detalles que una ecografía y pueden ayudar al médico a diagnosticar trastornos ocultos. Una tomografía computarizada combina imágenes radiográficas tomadas desde muchos ángulos para producir imágenes transversales de los huesos, los órganos y otros tejidos blandos del interior del cuerpo.

    La resonancia magnética usa ondas de radio y un campo magnético potente para producir imágenes detalladas de las estructuras internas. Ambos estudios son indoloros y no invasivos.

  • Laparoscopia. La laparoscopia en general no es necesaria para el diagnóstico de los calambres menstruales, pero puede ayudar a detectar una afección oculta, como la endometriosis, las adherencias, los fibromas, los quistes ováricos y el embarazo ectópico. Durante esta cirugía ambulatoria, el médico observa la cavidad abdominal y los órganos reproductores mediante pequeñas incisiones en el abdomen a través de las cuales introduce un tubo de fibra óptica que tiene una pequeña lente de cámara.

Los calambres menstruales tienen tratamiento. El médico puede recomendarte:

  • Analgésicos. El médico podría sugerirte que tomes analgésicos de venta libre, como ibuprofeno (Advil, Motrin IB, y otros) o naproxeno sódico (Aleve), en dosis regulares, comenzando un día antes de la fecha en que esperas que empiece el período menstrual. También están disponibles los medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE) de venta con receta, como el ácido mefenámico (Ponstel). Si no puedes tomar AINE, el paracetamol (Tylenol, y otros) puede aliviar el dolor.

    Empieza a tomar el analgésico al comienzo del período menstrual, o apenas sientas los síntomas, y continúa tomando el medicamento como te indicaron durante dos o tres días, o hasta que los síntomas hayan desaparecido.

  • Anticonceptivos hormonales. Las píldoras anticonceptivas orales tienen hormonas para prevenir la ovulación y disminuir la intensidad de los calambres menstruales. Estas hormonas también se pueden administrar a través de otras vías: una inyección, un parche que se coloca sobre la piel, un implante ubicado debajo de la piel del brazo, un anillo flexible que se coloca dentro de la vagina, o un dispositivo intrauterino (DIU).
  • Cirugía. Si los calambres menstruales son provocados por un trastorno preexistente, como endometriosis o fibromas, la cirugía para corregir el problema puede ayudar a disminuir los síntomas. La extirpación quirúrgica del útero también puede ser una opción si no planeas tener hijos.

Algunas de las cosas que podrías probar en el hogar son:

  • Hacer ejercicio. Los estudios revelaron que la actividad física puede aliviar el dolor de los calambres menstruales.
  • Calor. Tomar un baño caliente o usar una almohadilla de calor, una compresa o una bolsa de agua caliente en la parte inferior del abdomen puede aliviar los calambres menstruales. Aplicar calor puede resultar igual de eficaz que un analgésico de venta libre para aliviar los calambres menstruales.
  • Suplementos dietéticos. Varios estudios indicaron que los suplementos de vitamina E, ácidos grasos omega 3, vitamina B1 (tiamina), vitamina B6 y de magnesio pueden disminuir los calambres menstruales de manera eficaz.
  • Evitar el alcohol y el tabaco. Estas sustancias pueden empeorar los calambres menstruales.
  • Disminuir el estrés. El estrés psicológico puede aumentar el riesgo de tener calambres menstruales y su intensidad.

No se estudió de manera adecuada la mayoría de las terapias alternativas para tratar los calambres menstruales y se necesitan más estudios antes de que los expertos puedan recomendar con seriedad un tratamiento u otro. Sin embargo, algunos tratamientos alternativos pueden ayudar para los calambres menstruales, tales como:

  • Acupuntura. La acupuntura consiste en insertar agujas extremadamente finas en la piel, en puntos estratégicos del cuerpo. Algunos estudios revelaron que la acupuntura ayuda a aliviar los calambres menstruales.
  • Estimulación nerviosa eléctrica transcutánea. Se conecta un dispositivo de estimulación nerviosa eléctrica transcutánea con parches autoadhesivos que llevan electrodos. Los electrodos descargan corrientes eléctricas de distintas intensidades para estimular los nervios.

    La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea funciona elevando el umbral para las señales de dolor y estimulando la liberación de endorfinas, los analgésicos naturales del organismo. En los estudios, la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea fue más efectiva que el placebo para aliviar el dolor menstrual tipo cólico.

  • Fitoterapia. Algunos productos a base de hierbas, como el pycnogenol, el comino o una combinación de productos, pueden ofrecer cierto alivio para los calambres menstruales.
  • Acupresión. Al igual que la acupuntura, la acupresión también consiste en la estimulación de ciertos puntos del cuerpo. En la acupresión, la técnica consiste en presiones suaves sobre la piel en lugar de agujas. Si bien la investigación sobre la acupresión y los calambres menstruales es escasa, al parecer la acupresión podría ser más efectiva que el placebo para aliviar los calambres menstruales.
May 08, 2014