Los niños que han tenido la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes afrontan un mayor riesgo de desarrollar artritis de cadera en la adultez, particularmente si la articulación de la cadera adquiere una forma anormal al curarse. Si los huesos de la cadera no encastran correctamente luego de la curación, esto puede hacer que la articulación se desgaste pronto. A la larga, podría requerirse una cirugía de reemplazo de cadera.

En general, los niños diagnosticados con la enfermedad de Legg-Calvé-Perthes luego de los 6 años son más propensos a desarrollar problemas de cadera con posterioridad. Mientras más pequeño sea el niño, más son las posibilidades de que la articulación de la cadera se cure y adquiera una forma redondeada normal.

May 30, 2014